Brasil es mucho más que playa, caipiriña y carnaval. El gigante de Sudamérica tiene múltiples propuestas para disfrutar de un viaje distinto. En esta lista, compartimos una decena de ciudades con estilo europeo. 

1. Gramado
Gramado es uno de los destinos turísticos más destacados del sur de Brasil. Se encuentra en el estado de Rio Grande do Sul, en la preciosa Sierra Gaucha y mantiene la influencia dejada por los inmigrantes llegados de Alemania e Italia. Sus plazas, parques y hasta la gastronomía recuerdan a Europa. Son famosos sus quesos y sus vinos e incluso hay un parque de nieve indoor, Snowland.

2. Bento Gonçalves
Bento Gonçalves es otra de las ciudades más destacadas de la Sierra Gaucha, localizada en el estado de Rio Grande do Sul. Está considerada como la capital brasileña de la uva y el vino y celebra una de las ferias más importantes, Fenavinho. De hecho, la principal atracción de la localidad es el Vale dos Vinhedos, primera zona que obtuvo la Denominación de Origen para sus vinos. Su influencia europea se remonta al siglo XIX cuando llegó una importante colonia de italianos, aunque también alemanes y polacos, en busca de una vida mejor.

3. Campos Do Jordão
Campos do Jordão pertenece al estado de São Paulo. Se sitúa en la Serra da Mantiqueira y está considerado como el punto más alto de Brasil por sus 1.628 metros de altitud. Se le conoce como ‘la Suiza brasileña’ por su arquitectura y por las temperaturas bajas del invierno. Mientras en Europa los turistas intentan huir del frío, a Campos do Jordão llegan más visitantes precisamente en el mes de julio que es cuando se registran las temperaturas más bajas.

4. Prudentópolis
Prudentópolis es una ciudad de más de 49.000 habitantes situada en el estado de Paraná. La llaman ‘La pequeña Ucrania’ por la gran cantidad de colonos que llegaron de Ucrania a finales del siglo XIX.

5. Penedo
Se encuentra en el sur del estado de Río de Janeiro y es una peculiar colonia finlandesa. Fue creada a principios del siglo XX por Toivo Uuskallio y su mujer Liisa, agricultores, vegetarianos y religiosos. Incluso contaron los pormenores de su idea original en un libro llamado ‘De camino hacia la magia del trópico (en portugués ‘Na viagem em direção à magia do tropico)’. Consideraban que en ese punto estratégico podrían llevar una vida mucho más natural y subsistir con productos de la tierra. En pocos años llegaron más de 300 finlandeses que dejaron su impronta en este rincón fluminense.

6. Treze Tílias

Treze Tílias, conocido como ‘El Tirol brasileño’, es un pueblo de poco más de 7.000 habitantes que se encuentra en el estado de Santa Catarina. Fue fundado en el año 1933 por un grupo de inmigrantes europeos, principalmente austriacos, que huyeron de la crisis provocada por la Primera Guerra Mundial.  La arquitectura de este encantador y poco conocido destino brasileño mantiene las líneas básicas del estilo alpino. La cultura austriaca ha ido manteniéndose gracias a la unión de los descendientes y a las actividades, fiestas y cursos organizados desde hace décadas.

7. Pomerode
Pomerode, en el estado de Santa Catarina, es conocida como ‘La ciudad más alemana de Brasil’. Fue fundada en el siglo XIX por los colonos alemanes que habían llegado a esa zona del país, principalmente desde la provincia de Pomerania, situada en el antiguo reino de Prusia. Una gran parte de sus habitantes habla tanto portugués como alemán e incluso el dialecto ‘pomerano’, más parecido al holandés.

8. Holambra
Holambra es un municipio de poco más de 11.000 habitantes, situado en el interior del estado de São Paulo. Su nombre procede de las palabras Holanda, América y Brasil. Destino turístico imprescindible en la zona por su riqueza agrícola y natural. Es, de hecho, el principal productor de flores y plantas de América Latina. Cada año cientos de turistas visitan su feria de las flores, llamada ‘Expoflora’. El estilo arquitectónico de la ciudad es de influencia holandesa. Holambra fue fundada por los colonos católicos que llegaron de los Países Bajos tras la Segunda Guerra Mundial.

9. Blumenau
La ciudad de Blumenau, situada en el estado de Santa Catarina, fue fundada en el año 1850 por el alemán Hermann Bruno Otto Blumenau que llegó en barco de vapor y dividió la zona en lotes para que los colonos que lo acompañaban construyesen sus propias casas. Tanto el estilo arquitectónico germánico como la cultura se han mantenido a lo largo del tiempo y se mezclan con las de otros países europeos como Polonia, Italia y Portugal. Su famosa fiesta ‘Oktoberfest’ congrega a miles de personas todos los años.

10. Antônio Prado
Antônio Prado pertenece al estado de Rio Grande do Sul. Es la última de las llamadas “colonias de inmigración italiana”. Fue fundada en 1886 por un grupo de colonos inmigrantes italianos. Recibe este nombre en homenaje a un agricultor paulista que promovió este tipo de núbleos coloniales en la zona.

Más info en www.brasilmasquefutbol.com

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