Tres molinos de ambas provincias mesopotámicas realizan el embarque en el puerto de Concepción del Uruguay (Entre Ríos), con arroz industrializado que tendrá destino a Irak. El sector repunta con negocios internacionales e intenta salir de la crisis en la que estuvo inmersa en las últimas campañas.

Con distintos negocios internacionales, que dan competitividad al cultivo, el sector arrocero viene saliendo de la crisis en la que estuvo inmersa en las últimas campañas. Por estos días, en el puerto de Concepción del Uruguay (Entre Ríos) se está realizando un embarque de 12.500 toneladas de arroz industrializado, producido en Corrientes y Entre Ríos, que será exportado a Irak.
Arroz cosechado en las provincias de Corrientes y Entre Ríos se prepara para ser despachado a Irak, en el quinto envío del año a destinos internacionales. En el puerto de Concepción del Uruguay, único del río Uruguay con capacidad para embarcaciones de ultramar, se cargan 12.500 toneladas de arroz de Corrientes y Entre Ríos.
“Se trata de un embarque parcial ya que la bóveda de la embarcación tiene capacidad para 25.000 toneladas pero lo limita el calado del barco hasta que se concluya con el dragado del río Uruguay”, explicó a Télam el consultor de la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz (Acpa), Daniel Filligoi.
Por esta cuestión, el ejecutivo de la entidad explicó que el resto de la carga se realizará en un puerto del complejo Zárate-Brazo Largo, sobre el río Paraná.
“Hay una relación de 60% y 40% en la procedencia del arroz que es embarcado, correspondiente a cosechas realizadas en Corrientes y Entre Ríos respectivamente, y que van a Irak a través de una licitación pública realizada por el gobierno de ese país, que es el que mejor paga”, explicó Filligoi.
Por su parte, el ministro de la Producción de Corrientes, Jorge Vara, especificó a Télam que a valores actuales el precio pagado ronda “los u$s 430 por tonelada puesta en el puerto”.
La relación precio y calidad se da en función de las variedades del grano y la cocción del arroz blanco, pulido e industrializado que produce Corrientes y que en este caso fue proporcionado por las compañías Adeco, Copra SA y Glencore, con molinos en ambas provincias de la Mesopotamia.
“El año pasado se enviaron cinco embarques y este es el quinto del año 2016”, precisó Filigoi, quien a su vez forma parte de la Cooperativa Agroexportadora Puerto Valle Limitada, que tiene alquilados en el puerto de Concepción del Uruguay silos y celdas con una capacidad de almacenamiento de 16.000 toneladas del grano.
Filligoi subrayó que “desde hace unos años Argentina avanza con el arroz de esta región en el mercado mundial”, ya que desplazó a Estados Unidos y compite “codo a codo” con Uruguay en la capacidad para arroz industrializado.
En tanto, Vara señaló que “hace 20 días se envió a Nicaragua un embarque de arroz cáscara, que llegó y ya fue pagado a los productores a razón de un valor de u$s 150 por tonelada, lo que a valores actuales, porque ha subido, estaríamos hablando de no menos de u$s 220 por tonelada puesta en el puerto”.
El arroz argentino ocupa en mayor o en menor medida espacio en 30 mercados internacionales, entre los que se destaca el de Irak, por sus licitaciones públicas, así como los de Colombia, Perú, Nicaragua, Perú, Costa Rica y África.
“El que se destina a África, a países como Nigeria, por las exigencias de calidad requeridas no muy altas, se paga a valores inferiores que los enviados a Irak, por ejemplo”, indicó Filigoi.
Al tiempo que el titular de la cartera productiva correntina destacó que “el último despacho realizado a Nicaragua, a través de la cooperativa Puerto Valle, en principio tenía destino a Panamá, pero a último momento se generó el cambio y se ha pagado un buen precio”.
En cuanto a la procedencia del producto, en esta oportunidad el embarque a Irak fue proporcionado por grandes compañías, pero las perspectivas climáticas de una temporada 2017-2018 de fenómeno Niña, es decir de estaciones secas, genera expectativas para el manejo del cultivo.
“De ese modo también los pequeños productores tienen un horizonte positivo para la cosecha de la temporada que viene, porque el riego es artificial y la mayor cantidad de sol indica que el cultivo se realizará con mejor manejo, distinto a lo ocurrido en esta campaña que tuvimos sobreabundancia de agua por las crecientes y lluvias”, sostuvo el ejecutivo de la Acpa.

 

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