Si bien en nuestro país, la educación en el hogar no está encuadrada jurídicamente es una tendencia mundial que puede contribuir en el desarrollo intelectual de determinados grupos sociales. Beneficios y desventajas. 

Por la Lic. María Mercedes González
Colaboración Especial 

Educación en el hogar o educar en casa, es el proceso mediante el cual se persigue la educación de los niños exclusivamente en el contexto del hogar familiar o en círculos un poco más amplios (vecindarios, parroquias, etc.), pero en todo caso fuera de las instituciones educativas tradicionales tanto públicas como privadas. 
Es un fenómeno que ha existido siempre siendo en tiempos pasados, la única forma de instrucción intelectual. En la actualidad, esta propuesta va recuperando forma como respuesta 
Existen diversas motivaciones para la educación en el hogar, que normalmente tienen como motor principal el desarrollo de una forma de aprendizaje innovadora fuera de los paradigmas de la escuela tradicional.

Antecedentes
En muchos lugares la "educación en el hogar" es una opción legal para padres que quieren formar a sus hijos con un ambiente de enseñanza diferente al que existe en las escuelas cercanas. Muchas de estas familias hacen esta elección por motivos religiosos. Otros lo hacen por no gustarles las escuelas en su área o por el efecto institucional de la escuela en general, principalmente por el sistema educativo, que como principal causa del desarrollo y formación del niño, no lo educa, sino que lo amaestra y convierte en un obrero inteligente, útil para el sistema. 
Es también una alternativa para las familias que viven en zonas rurales aisladas y son ellas quienes deciden, por razones personales o prácticas, no llevar a los niños al colegio.
Esta forma de educación era la forma natural de educación hasta que los primeros colegios se formaron hace pocos siglos. Sin embargo, ganó popularidad a comienzos de la década de 1980 en los EEUU, donde se denomina homeschooling o homeschool.

Ventajas
-    Los estudiantes se vuelven responsables ya que todo es autodidacta y aprenden a amar la educación y no querer huir de ella.
-    Tiene tiempo para extracurriculares (Música, Arte, Deportes, etc.)
-    Enfocarse en lo que realmente quiere hacer.
-    Los estudiantes aprenden a encontrar solución a cualquier problema y a resolver sus dudas sin ayuda de alguien.
-    Le da la facilidad de enfocar mayor tiempo en las materias que le cuesten más al niño y relajar las que le son más fáciles.
-    Al ser los padres quienes estén a cargo de la educación, y no un tutor externo; existe una mayor área de oportunidad de influenciarles, pasar tiempo de calidad con ello y, sobre todo, involucrarse en el modelo educativo que están llevando sus hijos o inculcarles el modelo en el que ellos preferirían que estén (religioso, estándar, de la SEP o algún modelo de otro país).

Socialización 
Es importante notar en este punto que la educación en el hogar no afecta, forzosamente, la sociabilidad del niño. Niños introvertidos y extrovertidos se encuentran en todos lados, tengan educación (sea como sea esta) o no teniéndola, ya que eso tiene más que ver con las actitudes de los padres que con el entorno fuera del hogar. 
Por ejemplo, si el papá es muy serio y siempre está dedicado al trabajo pero nunca a convivir con otros (incluyendo familia), es muy probable que el niño sea así, aunque conviva todo el tiempo en la escuela con otros niños. 
Lo que sí tiene la educación en el hogar sobre ventaja con la educación regular es que los padres están forzosamente involucrados en la educación de su hijo y que se tiene una mayor oportunidad de crear un lazo de confianza sólido entre ellos.

Con discapacidad
Dadas sus características, puede resultar una buena alternativa en personas con algunos tipos de discapacidad; no obstante, en otros puede significar un escollo para la inclusión.
Según explican los seguidores de esta forma educativa, puede resultar conveniente ante algunas situaciones. 
Desde esta perspectiva, se acota que, para aquellos que manifiestan trastornos conductuales, algunos tipos de Autismo, problemas de atención, psicológicos, sensoriales y/o emocionales, entre otros, el Homeschooling puede resultar una alternativa superadora, así como para algunos otros con problemas de integración grupal, como las víctimas de bulling, por ejemplo.
Al no tener que someterse a reglas estrictas de comportamiento, la pasividad que implica sentarse durante horas en quietud, horarios rígidos, ni estar expuestos a estímulos sensoriales y de todo tipo inmanejables para los sujetos, y al hallarse en un ambiente fácilmente controlable, algunos especialistas en educación abogan por la que se lleva a cabo en el propio hogar como una forma pasajera (hasta que el tratamiento emprendido dé sus frutos) o definitiva (cuando ello no ocurre).
Por otro lado, la desestructuración de las formas coadyuva para buscar aquella que mejor cuadre a las necesidades del niño, así como las estrategias a utilizar, ello sin la necesidad de buscar otro establecimiento que más se adecue al educando, como ocurre con la educación formal, además de no existir la necesidad de pasar por la adaptación de este a un nuevo ambiente, a otros compañeros, docentes, etc., con las complicaciones que ello supone.
La flexibilidad horaria, más la dedicación y atención de los padres, sumado ello al conocimiento profundo del niño hacen que la educación casera sea una alternativa viable en los casos en que la interrelación social se vea dificultada.
Se señala que para poder educar a estos niños es necesario que los padres o encargados de su educación estén abiertos a recibir ayuda externa profesional para suplir las deficiencias propias que se adviertan o para conocer otras formas de abordaje, más allá de los libros, artículos de revistas y el material en internet disponibles, dado que, si bien los cuadros pueden resultar similares, cada uno posee sus peculiaridades.
En general, no se advierte la utilidad de la Educación en Casa para personas con discapacidad física, excepto que el traslado hacia las instituciones educativas sea dificultoso o que cursen algún otro impedimento que lo indique.

Opiniones encontradas
El Homeschooling posee, como casi toda actividad humana, seguidores y detractores.
En lo que respecta a las personas con discapacidad, si bien las objeciones a su implementación son menores, se presentan algunos reparos.
Por un lado, se asevera que algunos educandos con problemas como los reseñados es posible que necesiten exactamente lo contrario, es decir, una estructura que los contenga y rija, horarios que respetar, interactuar con otros, alejarse durante unas horas del ámbito familiar, etc.
Por el otro, algunos lo ven como atentatorio contra una reivindicación constante de las personas con discapacidad como es la inclusión, y que es posible que, en algunos casos en que se opta por esa forma, ello esconda otro tipo de motivaciones tales como la vergüenza, el desánimo, la falta de confianza para afrontar la situación y muchas otras, que no necesariamente implican culpa.
Como ocurre en casi todas las circunstancias, para adoptar o no el Homeschooling debe analizarse el caso particular, teniendo como meta lo que sea mejor para el niño y las posibilidades reales de los padres.

DESTACADO 
La flexibilidad horaria, más la dedicación y atención de los padres, sumado ello al conocimiento profundo del niño hacen que la educación casera sea una alternativa viable en los casos en que la interrelación social se vea dificultada.

RECUADRITO
EL DATO
Según el National Center for Education Statistics, en los Estados Unidos, el número de homeschoolers creció 74%: pasó de 850.000 en 1999 a 1,5 millones en 2007, y actualmente se estima que son más de 2 millones. En la Argentina, si bien no hay registros oficiales, según los sitios online que reúnen a estas familias, se estima que hay cerca de 2 mil en todo el país.

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