Un cinco estrellas, ubicado a orillas de la playa, el mejor lugar para disfrutar del placer caribeño. 

Por Beatriz Mapelli
Para EfeTur
Si hay algo que caracteriza al Be Live Collection Punta Cana, en la República Dominicana, son los innumerables servicios exclusivos que aseguran unas vacaciones de ocio y bienestar. Y es que este cinco estrellas, ubicado a pie de playa, cuenta entre sus instalaciones con spa, seis restaurantes, casino y discoteca.
Ya desde el mismo lobby, al cruzar el umbral de esa enorme puerta, limonada en mano, entre animadores que reciben al viajero a ritmo de merengue, y toallas refrescantes que palían esa humedad propia de la República Dominicana, te das cuenta de que éstas serán, a buen seguro, unas fantásticas vacaciones. Sí, desde que pones el pie en el Be Live Collection Punta Cana y se abre un escenario diseñado por plantas, piscinas, restaurantes, maletas y un Pontiac verde que luce en esa amplia recepción sabes que en este cinco estrellas caribeño, tendrás una estancia para recordar.

Exclusivas instalaciones
Hasta llegar al dormitorio, resulta imposible no ir abriendo boca con las lujosas instalaciones que agrupa este Todo Incluido, que cuenta con más de 15 tipos de habitaciones distintas planteadas todas ellas como pequeños paraísos de descanso donde pantallas planas, minibares, jacuzzis y vistas al mar hacen el resto. Un ejemplo son las Adults Club Master Suite, con prestaciones como cama king size, ducha y jacuzzi, aire acondicionado, base de sonido o terraza con las que se tiene acceso al Adults Club, una zona con servicios premium, dos bares, sala VIP, juegos de mesa, piscina y área de playa exclusiva con camas balinesas y servicio de mayordomo.
Y hablando de playas, frente al hotel se dibuja el arenal de Cabeza de Toro, famoso por su arena fina y sus aguas cristalinas, rodeado de cocoteros que se intercalan entre tumbonas balinesas, beach clubs y un romántico embarcadero.
El lujo también cobra forma en la gastronomía nacional e internacional que se sirve en los nueve restaurantes temáticos del hotel. Los sabores dominicanos, mexicanos, brasileños, mediterráneos o asiáticos se funden en las delicias gourmet de establecimientos como el Rodizio, especializado en carnes; el Akeru, que rinde homenaje a la cocina oriental; o el Oralé, ideal para degustar platos mexicanos. Espacios que ofrecen vistas al mar o a la piscina, e incluyen espectáculos de cocina en vivo, comida para vegetarianos, productos integrales y bufés.
En el apartado gastronómico, tampoco tiene desperdicio disfrutar de algunos de los cócteles, combinados o cervezas que se sirven en los diez bares distribuidos por el recinto, y que constituyen el rincón perfecto en el que deleitarse con un rato de lectura al atardecer, mientras los locales amenizan el ambiente con bailes populares y música en directo.

Entretenimiento
Y que nadie se aburra. Esa es una de las máximas sobre las que se establece el Be Live Punta Cana, y lo hace a través de una amplia oferta de ocio que incluye actividades como aerobic, billar, esquí acuático, pádel, pesca, tenis, vela o volleyball.
Otra opción es descubrir la riqueza de los fondos marinos disfrutando de un rato de buceo en el arrecife de coral situado junto al hotel; montar a caballo; o pasear en moto de agua. Aunque también los hay que prefieren disfrutar de un chapuzón en alguna de las piscinas del complejo, donde de nuevo se concentra una animada vida diurna.
Los amantes de golf pueden aprovechar sus vacaciones para escaparse a algunos de los campos cercanos al hotel, como el Cocotal Golf Course, con 27 hoyos, o el Catalonia Caribe Golf Club, a solo 2 kilómetros, con 18 hoyos, y practicar este deporte frente a palmeras y aguas cristalinas.
¿Y qué tal una visita al spa? El Centro Wellness propone dejarse mimar a base de tratamientos como chocolaterapia, drenaje linfático o masajes antiestrés rodeados de naturaleza y altos cocoteros que añaden valor a la experiencia. También aquí, es posible relajarse en el jacuzzi, baños de vapor o saunas que preparan el cuerpo para la animada vida nocturna que está por llegar.
También los más pequeños tienen a su disposición una interesante oferta que incluye un Kids Club -para niños de 8 a 12 años-, un Miniclub -de 4 a 7 años-, un parque infantil, una piscina, y un Teen Club -13 a 17 años-.
Y por si fuera poco, existen otras prestaciones como gimnasio, jardines, karaoke, peluquería, sala de TV, salón de lectura, teatro o tiendas que completan la oferta del resort.
Al caer la noche, la vida sigue. Y es que andando por el hotel puedes encontrar, de nuevo, numerosas parejas poniendo en práctica sus dotes de baile y generando una animada atmósfera de la que merece la pena formar parte. También hay un casino en el que poner a prueba la suerte, con propuestas como la ruleta, el black jack o las máquinas tragaperras.
Como broche de oro a una jornada única, la discoteca Kviar, un local vanguardista que acoge a artistas y dj´s nacionales e internacionales y que es capaz de poner en pie hasta al más tímido de los turistas, dejando una estampa en la que solo la música, el baile, y las bebidas premium tienen cabida. Y después, paseando entre el murmullo que deja la noche, rumbo a esa habitación en la que arrancó la jornada, se despierta cierto deseo de que se haga de día y arranque otra vez el engranaje hotelero frente al Caribe.

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