Por Ignacio Iriarte – Analista ganadero

En menos de dos meses, el precio del novillito en Liniers (entre 350 y 390 kilos) cae un 11 por ciento, como reflejo de una oferta que está registrando el pico estacional de salida de los feedlots . Y de una demanda muy débil, presionada además por la oferta récord de sustitutos: 43 kilos de pollo y 17 kilos de cerdo.
Durante varios meses, la oferta se mantuvo baja, no solo por la retención en curso sino por las adversidades climáticas y la inoperatividad de paros y feriados.
Ahora toda esa oferta acumulada en los feedlots y en el campo, cuya salida se atrasó varias semanas, está apareciendo en un mercado donde no cabe un kilo más de carne.
Según Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), a marzo próximo el stock ganadero crecerá cuatro por ciento, para ubicarse en los 54,7 millones de animales. Es decir, unos dos millones de cabezas por encima de marzo últimos.
En cuanto al número de terneros, se estima que a marzo próximo el destete se ubicaría en los 14,5 millones de cabezas, unos 394 mil terneros más que en 2016.
Si no hubiera habido cambios en la tasa de destete, para lograr 394 mil terneros adicionales, el stock de vacas tendría que haber aumentado a marzo próximo en 640 mil vientres.

Escenario de corto plazo
En el año ganadero 2016/2017 (entre 1º de abril pasado y el 30 de marzo próximo) la faena registrada prevista (11,6 millones), más la mortandad (780 mil) se ubica bien por debajo del destete inicial (14,1 millones). Por lo que el stock a marzo próximo podría superar las 54,7 millones de cabezas previstas por el Senasa.
De acuerdo con este dato, que refleja un importante incremento del stock, la capacidad de faena y de producción de carne de equilibrio del stock ganadero aumentaría el año próximo 515 mil cabezas anuales. Representa unas 115 mil toneladas de carne en gancho, el equivalente a unos 27 kilos por habitante por año.
Si se expresara el año próximo en la oferta de carne todo el potencial actual de producción de carne de un stock de 54,7 millones de cabezas, la oferta de carne vacuna sería del orden de 3,08 millones de toneladas. Serían unas 400 mil toneladas por encima de lo ofertado durante 2016.
Pero como todo lo producido no será ofertado para faena, porque suponemos que el año próximo continuará la retención en marcha, podemos estimar que la oferta de carne durante el año próximo crecerá sólo unas 150-200 mil toneladas con respecto al año en curso. O sea, la oferta disponible crecerá unos 3,5 a 4,5 kilos per cápita .
La idea es que aún dentro de una fase de retención, la oferta de carne vacuna tenderá a aumentar, porque crece el stock y el destete, y por ende en algún momento (aún acumulando stock) la faena también tenderá a aumentar. En el año 2010 (al terminar la liquidación ganadera), la oferta de carne totalizó 2,6 millones de toneladas, unas 750 mil toneladas menos que el año anterior, un período de dura liquidación.
En el punto más vigoroso de la retención (2011), la oferta cayó adicionalmente a 2,5 millones de toneladas; pero al año siguiente ya aumentaba a 2,6 millones y en 2013, con precios mucho más bajos y un stock recuperado, con el final de la retención ya se ofertaban 2,8 millones de toneladas.
Con una perspectiva histórica, debe observarse que aún con esta recuperación del stock la oferta potencial de carne sigue siendo baja en relación a la población humana: de los 196 kilos por habitante que se producía en la década de 1920, se cayó a 116 kilos en 1978; a 83 kilos, en 2005, y a unos 63/64 kilos, en 2017.

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