Si las madres tienen factores de enfermedad cardiaca, el nutriente beneficia a los niños, sugiere un estudio.

El ácido fólico es una vitamina B que ocurre de forma natural en muchas frutas y verduras, como las verduras de hojas verdes, el brócoli y el jugo de naranja.

Unos niveles más altos de ácido fólico durante el embarazo podrían reducir el riesgo de hipertensión en los niños si las madres tienen factores de riesgo de enfermedad cardiaca, sugiere un nuevo estudio.
"Nuestro estudio amplía las evidencias de los orígenes de la hipertensión al inicio de la vida", comentó la autora principal para la correspondencia, la Dra. Xiaobin Wang, pediatra en la Universidad de Boston.
El estudio aparece en la edición del 8 de marzo de la revista American Journal of Hypertension.
"Nuestros hallazgos plantean la posibilidad de que la evaluación temprana del riesgo y la intervención antes de la concepción y durante el embarazo podrían conducir a nuevas formas de prevenir la hipertensión y sus consecuencias a lo largo de la vida y a través de las generaciones", señaló Wang en un comunicado de prensa de la revista.

Estudio
Ella y sus colaboradores de investigación observaron datos de casi 1,300 parejas de madres e hijos desde el nacimiento en el Centro Médico de Boston. Se siguió a las madres y a los niños de 2003 a 2014. Dos tercios de ese grupo eran negros, y casi un 20 por ciento hispanos.
Los investigadores deseaban ver si los niveles de ácido fólico y los factores de riesgo de la enfermedad cardiaca de una mujer (incluyendo la hipertensión, la diabetes y la obesidad) durante el embarazo tenían un impacto individual y conjunto en la presión arterial de un niño.
Casi un 29 por ciento de los niños tenían una presión arterial sistólica elevada entre los 3 y los 9 años. La presión arterial sistólica es el número superior en una medida de la presión arterial. Los niños con una presión arterial más alta eran más propensos a tener madres con obesidad, hipertensión y diabetes antes del embarazo.
Esos niños también eran más propensos a tener un peso más bajo al nacer, una edad gestacional más baja y un índice de masa corporal (IMC, un estimado de la grasa corporal basado en la estatura y el peso) más alto.
Unos niveles más altos de ácido fólico durante el embarazo se asociaron con un riesgo un 40 por ciento más bajo de hipertensión entre los hijos de las madres con factores de riesgo de la enfermedad cardiaca.
Pero los niveles de ácido fólico de la madre por sí solos no se vincularon con la presión arterial del niño. También tenía que presentar factores de riesgo de la enfermedad cardiaca para que el ácido fólico hiciera una diferencia, encontró el estudio.
El estudio solo se diseñó para encontrar un vínculo entre esos factores, y no pudo probar una relación causal.

 

¿Qué Sentís?

    Compartir el voto en Facebook
    Ud. ya ha votado el artículo

    + Vivir Bien

    Tapas del día
    Columnistas
    INUNDACIONES, EN PRIMERA PERSONA
    Golpeado
    INUNDACIONES, EN PRIMERA PERSONA