La espina bífida oculta es la menos grave de esta malformación congénita que se produce cuando la parte del tubo neural del feto, que permite la formación del cerebro y de la médula espinal, no se cierra completamente o se cierra solo con piel. Hay muchas personas que tienen espina bífida oculta y no lo saben porque no suele acarrear problemas de salud, aunque a veces provoca incontinencia o deformidad en los pies


EL DATO. La espina bífida es un defecto del tubo neural, un tipo de defecto congénito del cerebro, la columna vertebral o de la médula espinal. Ocurre si la columna vertebral del feto no se cierra completamente durante el primer mes de embarazo. Esto puede dañar los nervios y la médula espinal.

Por Pilar González Moreno
Para Efe Salud 
La espina bífida oculta generalmente no da problemas y casi nunca da la cara. Tanto que muchas personas no se enteran nunca y otras lo descubren ya de mayores al hacerse una radiografía de la columna por otros motivos. Pero hay algunos pacientes que llegan a ser diagnosticados porque empiezan a presentar incontinencia urinaria o deformidades en los pies.
Otras veces se sabe desde el momento del nacimiento porque hay estigmas cutáneos como un bulto de grasa en la región lumbar, una desviación del pliegue del glúteo, un hoyito en la región lumbar, o una mata de pelo, que está indicando que ahí hay una espina bífida oculta.
“En determinados tipos si no se trata a tiempo puede derivar a determinadas secuelas neurológicas, como por ejemplo un lipoma o bulto de grasa que ancla la médula y con el crecimiento del paciente pueden aparecer síntomas neurológicos derivados de este anclaje”, explicó el neurocirujano José Hinojosa. Recientemente “hemos intervenido quirúrgicamente a una joven que tenía incontinencia urinaria de varios años de evolución, debido a una espina bífida oculta que había pasado desapercibida, y a un varón que había empezado con un trastorno ortopédico en los pies y también aparición incontinencia urinaria”.
“La unión de debilidad motora más trastornos de esfínteres hacen sospechar de la existencia de una espina bífida oculta. Pero generalmente no da problemas médicos y es asintomática”, dice este experto.

Espina Bífida: tipos

•    Mielomeningocele, es la forma más grave de espina bífida abierta. Se presenta como una bolsa con el tejido nervioso medular expuesto y sin cobertura cutánea. La bolsa contiene líquido cefalorraquídeo, nervios y placa neural. La médula no se ha desarrollado de forma normal, por lo que ocasiona la parálisis de los músculos y una pérdida del sentido del tacto, por debajo de la lesión. El grado de la parálisis depende del sitio donde se encuentra la Espina Bífida. Es una de las causas más habituales de discapacidad física en la infancia, y la más frecuente de vejiga neurógena e intestino neurógeno (incontinencia de esfínteres).
•    Meningocele: Un quiste o saco que contiene membranas de la capa protectora de la médula espinal (meninges) se asoma por la apertura de la columna vertebral como si fuera empujando hacia afuera. En este saco hay líquido cefalorraquídeo y normalmente no hay daño en los nervios. Las personas que la padecen pueden tener discapacidades menores.
•    Espina bífida oculta o cerrada: Son aquellos que se producen al final del primer trimestre de embarazo y se caracterizan por presentarse como bultos en la zona lumbar baja, en ocasiones con algún mechón de pelo. Provocan una mínima lesión neurológica en las piernas y afectación de la vejiga (en forma de vejiga neurógena) que, además, puede no producir escapes de orina y por lo tanto pasar desapercibida.

Causas
Factores ambientales y genéticos parecen estar vinculados con la espina bífida. Según el traumatólogo Ignacio Merino, la principal causa descrita es el déficit de ácido fólico en la madre: luego hay entre un 5/10 por ciento de los casos en los que se desconoce la causa.
Actualmente, gracias a la mayor ingesta de ácido fólico por parte de las mujeres durante e incluso antes del embarazo, se han reducido mucho los casos y la gravedad de los mismos, “y sospecho se han rebajado entre 30 y 35 por ciento”.
El hecho de que la espina bífida abierta se detecte por ecografía en las primeras semanas de embarazo y la opción de poner término a esa gestación, también ha influido en la disminución.
Como traumatólogo, lo que llega a su consulta son niños con deformidades en los pies, parálisis de cintura para abajo, deformidades en la columna desde muy pequeños asociados a problemas ortopédicos serios.

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