La Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE en articulación con el INTA trabajan en un proyecto para caracterizar el proceso de cría del búfalo en la región, y proponer estrategias para mejorar la competitividad y sostenibilidad de la actividad bubalina en el NEA.

El proyecto “caracterización productiva de la cría, recría y terminación de búfalos en el Chaco Húmedo y Corrientes” se lleva a cabo en el marco del Convenio entre el INTA, AUDEAS (Asociación Universitaria de Educación Agrícola Superior), y CONADEV (Consejo Nacional de Decanos de Veterinarias).

El proyecto busca caracterizar el sistema de producción a través de la determinación de los factores que influyen sobre productividad, con la finalidad de establecer pautas técnicas que mejoren la competitividad y sostenibilidad de la actividad bubalina en el NEA.

El doctor Gustavo Crudeli, director del proyecto e investigador de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE, explicó que por los buenos logros en el trabajo de promoción de la cría de búfalos en la región, se consideró necesaria avanzar en un estudio integral orientado a un mayor aprovechamiento de la actividad bubalina, "con el objetivo es terminar el ciclo en el NEA".

Comentó que la región NEA posee una superficie importante de ambientes que en forma temporal o permanente están inundados. En estas regiones la principal actividad económica es la ganadería vacuna de cría pero con fuertes limitaciones productivas debido al efecto negativo de la temperatura y humedad, a la influencia de tábanos y mosquitos, y al escaso valor nutritivo de los pastizales.

Si bien se demostró que es posible mejorar la productividad de la ganadería vacuna en estos campos a través de apotreramiento, drenajes, caminos internos e incorporación de pasturas estivales, “estas medidas requieren de importantes inversiones para revertir la baja sostenibilidad productiva y económica”.

El búfalo en cambio muestra una mayor adaptación a dichos ambientes, con parámetros productivos superiores a la cría vacuna en esos predios, por lo cual se presenta como una alternativa más rentable y competitiva que el vacuno.

Crudeli remarcó que en la región NEA hace años se viene trabajando con la cría del búfalo como alternativa para campos bajos, pero se consideraba necesario un estudio interdisciplinario que con un enfoque sistémico permita conocer las variables que determinan las respuestas productivas, y establecer pautas de manejo sanitario, de alimentación y reproductivos que posibiliten corregir los factores limitantes.

Por ello, surgió el proyecto INTA-AUDEAS-CONADEV en busca de determinar las variables que inciden sobre el índice de preñez y destete de las búfalas de cría; identificar las variables que inciden sobre el grado de desarrollo reproductivo e índice de preñez de bubillas de reposición; y lograr la terminación de bubillos en sistemas semi-intensivos.

Para ejemplificar el potencial del búfalo en zonas inundables, los responsables del proyecto explican que en campos bajos la cría de búfalos duplica la producción “kg/PV/ha” y margen bruto “$/ha” en comparación con el vacuno.

Mientras el vacuno en campos bajos tiene un índice de 35kg/PV/ha el búfalo llega a los 70kg/PV/ha, en tanto si se considera un margen bruto del vacuno de 230 pesos por hectáreas el búfalo puede alcanzar un margen de 450$/ha, respectivamente.

Además las razas bubalinas que se crían en la región son de “doble propósito”, con posibilidad de producción de leche y carne. La leche de búfalo tiene un valor altamente nutritiva, cuya grasa butirosa es tres veces mayor que la del vacuno, con un 30% más de proteína y posee un rinde que duplica la producción de muzarella.

Respecto al trabajo articulado con el INTA, el doctor Crudeli explicó que la Facultad de Veterinarias de la UNNE y la ABUAR eran las instituciones que venían promoviendo la actividad bubalina y aportando al conocimiento de aspectos de la producción bubalina.

Sumar al INTA a estudios de la producción bubalina permitirá aprovechar equipos en distintas disciplinas de la producción animal y agencias de extensión que tiene el INTA para comenzar a generar y transferir tecnologías para el desarrollo de búfalos en el NEA.

Actualmente sólo 120 productores poseen búfalos lo cual limita la expansión de la actividad.

"En este contexto se hace necesario sostener altos índices reproductivos y con el excedente de bubillas para reposición se podrán poblar otros campos" manifestó el director del proyecto.

Agregó que para demostrar las ventajas del búfalo y que su producción contribuya al desarrollo territorial es importante disponer de tecnología propia y no depender la información desarrollada en otros lugares.

“Creemos factible completar el ciclo productivo del búfalo en la región y aportar a la generación de valor de la actividad bubalina” finalizó.

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