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05-07-2012 04:00hs
Un 80% de los que asisten al refugio “Beato Juan Pablo II” son jóvenes
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ACCION SOCIAL. Se realizan trabajos de contención y alimentación para los refugiados.
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En los últimos días, un total de 37 personas concurrieron al albergue. Sólo 5 son mujeres.  Un colectivo traslada a desamparados de todas las edades al centro comunitario.

EL DATO
Sólo 5 de las 37 personas que asisten al refugio de Teniente Ibáñez y Salta son mujeres.


Según comentó a El Li-toral la titular del área de Gerontología de Desarrollo Humano, Nelly Pintos, las actividades que se realizan en el albergue de la parroquia Nuestra Señora de Itatí continúan funcionando con normalidad.
Pintos aseguró que el refugio sigue brindando ayuda y contención a las personas desamparadas.
El alberge cuenta con la colaboración de Cáritas y de distintos grupos solidarios.
Concretamente se trabaja con el apoyo del voluntariado “Buen Samaritano” que funciona en las iglesias Ca-tedral, San Francisco Solano y Jesús Nazareno.
Los jóvenes se encargan de lavar las ropas de las personas desamparadas y también deben ayudarlos a ba-ñarse, ya que muchos son adultos mayores.
La titular del área de Ge-rontología de Desarrollo Hu-mano también comentó que las personas en situación de vulnerabilidad concurren al refugio gracias a un colectivo donado por una importante empresa de transportes.
El vehículo todos los días recoge a la gente desamparada que se encuentre enfrente de la Iglesia Catedral.
A partir de las 18.45 las personas sin hogar que se di-rijan a la sede de Cáritas po-drán ser llevadas al centro solidario.
Posteriormente el mismo colectivo recorre otros puntos de la ciudad recogiendo a las personas que estén en la calle.
Al otro día miembros del voluntariado los van a buscar y los dejan donde las personas indican.
“Actualmente concurren al hogar 35 varones y cinco mujeres, llegan más temprano y se procede a higienizarlos y luego darles la cena”, contó Pintos.
Cabe recordar que el alber-ge conjuntamente con Cári-tas, llevó a cabo la inauguración de una pieza especialmente para mujeres.
El espacio llamado “Ma-dre Teresa de Calcuta”, está dispuesto para mamás con sus hijos pequeños.
La representante del centro comunitario añadió que cerca del 20% de las personas que día a día se dirigen al refugio son adultos mayores, siendo el resto gente joven.
“Los trabajos se extendieron a la parte joven, y han  sido un éxito, el trato con la gente es muy bueno y recíproco. Realmente se trabaja con tranquilidad”, aseguró Pintos.
Otro de los proyectos futuros que el alberge “Beato Juan Pablo II” desea llevar adelante, es la inclusión de un “Cine móvil” para entretener a los refugiados.
Dentro de las labores solidarias que se realizan en el refugio a cargo del padre Roberto Pini, no incluye sólo comida y techo, sino también atención médica.
“Con respecto a la salud, si existen inconvenientes se llama al 107 y personal de salud evalúa si se hospitaliza a la persona o se resuelve en el lugar”, señaló Pintos.
Ya se ha llevado a cabo un control médico en el que se tomó la presión a los adultos mayores, además se trabajó con psicólogos sociales y se indagó acerca de la situación y los motivos que los llevaron a estar en la calle.
Actualmente se espera realizar otro con fecha a confirmar.
La titular del área de Ge-rontología aseguró que las personas que concurren al centro han generado un vínculo especial con todos los encargados. “Son gente muy educada”, señaló.
Se solicita a la población que en caso de ver a personas durmiendo en la calle, llame al 911 para que puedan ser llevados al refugio  “Bea-to Juan Pablo II”, ubicado en la esquina de la avenida Te-niente Ibáñez y calle Salta.
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