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23-04-2006 00:00hs
REALIDAD DE RADIO AL “SEPTIMO DIA”
Daniel Toledo: 34 años de periodismo con una obra que elogia su trayectoria
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Complacencia hacia el oyente y hacia un medio que reconoce como propio. Daniel Toledo frente al micrófono, conjunción de trabajo y placer que se mide en 34 años de experiencia.
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A los 6 años, ahuecaba la voz en un caracol, en una aproximación respetuosa a la que luego sería su carrera. A los 16, en LT7, hizo los primeros “cortes” junto a Natalio Aides y Néstor Pareja. Conductor de “Otra mañana”, “Séptimo día” y co conductor de “Radiomañana”, por Sudamericana, habló con El Litoral y expresó: “estoy conforme con lo que tengo”
El próximo 23 de mayo, el periodista Daniel Toledo estará cumpliendo 34 años de permanencia frente a los micrófonos de la radio. Primero en LT7, Radio Corrientes, y luego en Radio Sudamericana, el conductor de “Otra mañana”, “Séptimo día” y co conductor de “Radiomañana” junto a Natalio Aides, habló con El Litoral de los días de radio, cuando la niñez ya sabía a principio de respetuosa responsabilidad profesional.
Nació en Capital Federal, pasó parte de su infancia en el Chaco (Resistencia y Presidencia de La Plaza) y a los 12 se instaló definitivamente en la capital correntina. Confiesa una vocación temprana, desde aquellas primeras transmisiones abrazado al cuenco de un caracol, sin más interferencias que la voz de su madre anunciando la finalización del juego.
La radio era entonces un medio y un fin, el objetivo sin pauta publicitaria, que indicaba un camino que indefectiblemente terminaba en el estudio de transmisión de la calle La Rioja al 700, donde la única emisora de amplitud modulada, LT7, estaba vigente.
“De lunes a lunes, en el horario de las 21, Natalio Aides y Néstor Pareja, conducían el programa ‘Semanario deportivo’ y los primeros recuerdos y reflejos radiales pertenecen a esa etapa, donde ya ingresar al estudio significaba dar por cumplida la primera parte del sueño. Tenía 16 años cuando le pedí al “gordo” Barreto permiso para leer comentarios breves, exclusivamente referidos a lo deportivo y paulatinamente me integré a la estructura del programa y allí me quedé 7 años”.
En 1980, Guillermo Sánchez lo convoca para conducir el Noticiero de Canal 13 y luego “Micrófono abierto”, un programa donde ya se abarcaba el periodismo en general y con audacia maneja los tiempos entre su trabajo como bancario y la incorporación como comunicador radial y televisivo, hecho que en 1991 determina su elección definitiva.
“Estoy seguro de no haber equivocado mi destino”, dice y señala: “Esto forma parte de mi vida. Si uno quiere permanecer ajeno a todo tipo de tentaciones, en el sentido que le quiera dar a la palabra, debe mantener la ecuanimidad”.
“Soy respetuoso de las opiniones, acaso lo mío sea examinar el dato, la información, la noticia. Trato de no polemizar y que la discusión, si la hubiera, se enmarque en el buen tono y que cada cual mantenga sus argumentos. Los medios tienen ese compromiso y no el de criticar una sociedad que no hacemos nada por mejorar”.
En 1996 y durante tres temporadas, Daniel Toledo buscó la intimidad del programa televisivo “Biografías” para mostrar historias de vida de gente común. Amparado en la música, las cámaras y la edición de Armando Cattaneo, fue al rescate de invitados sin más título que el ropaje introspectivo que sólo se mira en el espejo de la propia conciencia y de ella vuelve con levedad de alma.
“Ese programa me dejó las mejores enseñanzas y por eso fue transmisible a la gente. ‘Biografías’, marcó la tendencia que después se divulgó, fue pionero en entrevistas unipersonales en media hora de un buen producto”.
Si todo sucedió al “Séptimo día”, cuando la obra de la creación llegó a su punto cúlmine, el programa de los sábados, de 9 a 12 por Radio Sudamericana, tiene todos los ingredientes para distender la realidad muy cerca de la actualidad. Con César Sotelo en la musicalización, Toledo enfrenta al micrófono con una mirada informal y de ella se apropia para encaminar el día. Impuso la “lectura de las 10.30”, con un mensaje positivo que ayuda a creer, a crecer y a obrar en consecuencia. Para algunos sólo son palabras. Para los más, es el compromiso de cumplir con un mandato que podría resumirse en cuatro palabras: tratar de ser mejor.
“El espacio se convirtió en un clásico que reclama la gente por propia voluntad”, explica, mientras frente a la emisora de la calle Belgrano hay un desfile incesante de bicicletas, motos y autos, cuyos conductores llegan a buscar la copia del material que acaba de salir al aire en la voz de Daniel Toledo.
“Hay que universalizar el mensaje de radio, ese es el objetivo del comunicador”, opina el conductor que muy temprano, de lunes a viernes hace “Otra mañana” de 7 a 9, por la 100.5 y luego se dedica a informar hasta pasado el mediodía, junto al periodista Natalio Aides y su equipo de colaboradores en “Radiomañana”, el programa que inauguró la emisora de mayor audiencia en la región.
“El mayor mérito de Natalio es el de trabajar en función de la radio las 24 horas, buscando la manera de mejorar el producto, con el propósito de permanecer junto al oyente con la credibilidad de una radio seria y fortalecida por la capacidad de los profesionales que en ella se desempeñan”.
Entre el debe y el haber, la balanza equilibra la respuesta de Daniel Toledo y el recuento de experiencias deja el saldo positivo de una elección que no resultó equívoca.
“Sería muy ingrato si digo que la radio me saca algo. Reconozco el privilegio de hacer lo que me place y mis ambiciones son razonablemente medidas. Estoy a gusto con lo que tengo, lo cual no significa que sea un conformista, pero no imagino mi vida sin la radio”, afirma mientras el operador enciende la luz que indica el inicio de un nuevo bloque dentro del “Séptimo día”.

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        POR ROBERTO CAPARA
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