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Trabajos silenciosos

Trabajos silenciosos

“He realizado muchos trabajos en mí vida. En el predio de la Fiesta Nacional del Chamamé mucha gente está trabajando silenciosamente mientras otros disfrutan de todo. Incluso en esos trabajos silenciosos hay más esfuerzos que en aquel que vemos todas las noches”, explica Cosarinsky. Durante su espacio el presentador no deja de dar saludos o hablar de los mozos, barrenderos, policías, sonidistas, camarógrafos, periodistas, personal de seguridad, entre otros oficios que trabajan durante toda la noche.  “Cuando termina la fiesta mucha gente se queda aquí, limpiando y trabajando para que todo quede en condiciones para el día siguiente. Todos ponen un grano de arena para la Fiesta. Una golondrina no hace el verano, pero entre todos podemos. Entonces desde mi lugar me gusta poner en valor el trabajo de todos”, subraya Cosarinsky. Mientras terminábamos la charla, hacía media hora que caía un persistente llovizna. “El sentimiento de la gente es muy fuerte. Es el sentimiento del correntino, todos aquí nacen con esa particularidad y se lleva en la sangre el chamamé. Decir Corrientes es decir chamamé, chamamé es Corrientes, no existe otra cosa. Entonces, la expectativa y la correntinidad van por la grande, bajo la lluvia la gente se queda porque ahí esa su correntinidad. Ojalá que pare de llover y que la gente pueda seguir disfrutando de esta fiesta”.

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Trabajos silenciosos

“Cuando termina la fiesta mucha gente se queda aquí, limpiando y trabajando para que todo quede en condiciones para el día siguiente”, Cosarinsky.

“He realizado muchos trabajos en mí vida. En el predio de la Fiesta Nacional del Chamamé mucha gente está trabajando silenciosamente mientras otros disfrutan de todo. Incluso en esos trabajos silenciosos hay más esfuerzos que en aquel que vemos todas las noches”, explica Cosarinsky. Durante su espacio el presentador no deja de dar saludos o hablar de los mozos, barrenderos, policías, sonidistas, camarógrafos, periodistas, personal de seguridad, entre otros oficios que trabajan durante toda la noche.  “Cuando termina la fiesta mucha gente se queda aquí, limpiando y trabajando para que todo quede en condiciones para el día siguiente. Todos ponen un grano de arena para la Fiesta. Una golondrina no hace el verano, pero entre todos podemos. Entonces desde mi lugar me gusta poner en valor el trabajo de todos”, subraya Cosarinsky. Mientras terminábamos la charla, hacía media hora que caía un persistente llovizna. “El sentimiento de la gente es muy fuerte. Es el sentimiento del correntino, todos aquí nacen con esa particularidad y se lleva en la sangre el chamamé. Decir Corrientes es decir chamamé, chamamé es Corrientes, no existe otra cosa. Entonces, la expectativa y la correntinidad van por la grande, bajo la lluvia la gente se queda porque ahí esa su correntinidad. Ojalá que pare de llover y que la gente pueda seguir disfrutando de esta fiesta”.

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