La lluvia y el intenso frío no amedrentaron a los feligreses. Participaron de la tradicional procesión náutica, en la que se une la imagen itateña y la de Itá Corá. Después, con ambas fueron hasta el Santuario, donde Stanovnik brindó la homilía ante una multitud.

 

Textos: Cynthia Casco
Fotos: Marcos Mendoza
Enviados Especiales

El 16 de julio pero de 1900 se realizó la Coronación Pontificia de la imagen de la “Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora de Itatí”. Un acontecimiento que se conmemora cada año con la participación de una multitud de peregrinos provenientes de diferentes provincias argentinas e inclusive de poblaciones vecinas. Misas, la procesión náutica con la participación de la comunidad de Itá Corá (Paraguay) y también una de antorchas por las calles del poblado correntino, son parte de las celebraciones centrales que comenzaron cuando el reloj marcó la hora cero.
En ese instante, salió del Santuario la Patrona de Corrientes, que recibió los aplausos de miles de feligreses que ya desde las 21 del sábado participaban del festival del peregrino.
Durante el tradicional saludo, hubo cánticos, oraciones y un mensaje especial  brindado por el arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik.
Luego, la imagen de la Virgen volvió a ingresar a la Basílica, donde las actividades religiosas se reanudaron ayer a las 6 con una misa. Acto religioso que volvió a repetirse a las 7, 8 y a las 9. En cada una de ellas, fueron muchos los peregrinos que participaron pese al frío y la lluvia que se registraba en el poblado, donde estaban estacionados numerosos autos, camionetas y colectivos provenientes de los más diversos lugares.

Río
Por las condiciones del tiempo, en las primeras horas de la mañana había dudas sobre si se realizaría la procesión náutica que estaba previsto que comenzara a las 10.30.
Unos 60 minutos antes de este acontecimiento ya no caían gotas del cielo y desde la Iglesia confirmaron que la imagen de la Virgen de Itatí y la de Caacupé de Itá Corá (Paraguay) -escoltadas por los feligreses en lanchas y canoas- se encontrarían en el río Paraná. Y luego, en procesión, ambas vendrían hasta la costa itateña.
Así, a la hora programada, la Patrona de Corrientes fue trasladada por personal de Prefectura Naval desde la Basílica hasta la costa. Hasta allí llegó acompañada por el arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik; el superior provincial de la Obra Don Orione, Gustavo Aime, el rector del santuario, padre David Penzotti y peregrinos. Mientras que una multitud aguardaba en inmediaciones al río para observar la procesión náutica.

En tanto, funcionarios y varias decenas de feligreses en distintos tipos de embarcaciones se trasladaron hasta el punto de encuentro con la imagen de la Virgen de Caacupé que se concretó alrededor de las 11.30.
“Escuchá los cohetes ya están las dos juntas”, exclamó emocionado un peregrino a su esposa, que por primera vez participó de la celebración por la Coronación Pontificia. Al mismo tiempo, un gran número de devotos, desde la playa itateña, comentaba sobre ese acontecimiento y con sus celulares y cámaras fotográficas lo registraban.
Fue aún mayor la algarabía cuando la procesión naútica pasó frente a ellos. Sapucays y aplausos se escucharon antes de que varios proclamaran: ¡Viva la Virgen!
En medio del clima festivo, cuando las embarcaciones que transportaban las imágenes estaban arribando a la zona de Itatí y la gente trataba de acercarse, se hundió un sector del paseo costero provocando que varias personas resultaran heridas.
Por eso, el desembarco de la Virgen de Itatí y la de Caacupé se demoró unos minutos con la intención de que la ambulancia pudiera ingresar a auxiliar a los damnificados.
Una vez realizado este operativo, las imágenes descendieron en suelo itateño para iniciar la procesión hasta la Basílica.
Entre alabanzas y oraciones, la multitud caminó hasta el frente del santuario, donde se desarrolló la misa. Allí, también ya había miles de feligreses que agitaban sus banderas, mientras que en guaraní se escuchaban palabras de bienvenida desde el altar.
Hasta que un silencio invadió el lugar cuando el arzobispo expresó: “Pidamos perdón a Dios, de todo corazón”. Minutos después, el arzobispo señaló “estamos congelados, pero contentos”, e inmediatamente saludó al Gobernador, el Intendente y a todas las autoridades que participaban de la misa en la que pronunció su homilía (Ver página 20).
Y una vez concluida la ceremonia, gran parte de los peregrinos emprendió el regreso a sus hogares. No obstante, los actos conmemorativos continuaron con  bautismos a las 15.30 y misas, tanto a las 17 como a las 19. Mientras que la procesión de antorchas marcó el final de los festejos por el 117º Aniversario de la Coronación Pontificia de la Virgen de Itatí. 

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