Si eres amante del vino y planeas una escapada europea, no te pierdas esta selección de hoteles enológicos donde viñedos, bodegas, spas temáticos y alta gastronomía se funden para ofrecer una estancia a la altura de los viajeros más exquisitos

Ubicados en plena naturaleza y con una oferta especialmente pensada para amantes del enoturismo, estos diez hoteles que presentamos a continuación de la mano de Trivago pueden ser la elección para disfrutar de la primera escapada de otoño por España y Portugal.
 
1. Cava & Hotel Mastinell (Barcelona)
Comenzamos en el Cava & Hotel Mastinell, a las afueras de la localidad de Vilafranca del Penedès (Barcelona). Su llamativa arquitectura recuerda a las botellas apiladas de una bodega y cuenta con detalles que homenajean al modernismo de Gaudí. Dispone de amplias habitaciones con vistas a las viñas  y un restaurante En Rima, en el que se sirven platos de la cocina catalana y mediterránea con el foco puesto en los productos de temporada.
Entre las actividades enoturísticas que ofrece el complejo están los tratamientos de cavaterapia y vinoterapia, las visitas a la bodega, las rutas por los viñedos en bicicleta o a caballo y la práctica del tradicional método del pisado de uva.
 
2. Hotel Marqués de Riscal (País Vasco)
Se erige como uno de los establecimientos más vanguardistas de España por su diseño, obra del arquitecto Frank Gehry. El Hotel Marqués de Riscal tiene entre sus atractivos el Spa Vinothérapie Caudalie, en el que los huéspedes pueden sumergirse en el circuito termal, disfrutar de un baño de uva en una barrica o dejarse mimar con envolturas de miel, vino y uvas.
El alojamiento también invita a degustar la cocina tradicional con toques de vanguardia en el restaurante, con una estrella Michelin; y disfrutar de visitas a los viñedos, las bodegas centenarias o el centro de proceso y elaboración.
 
3. Abadía Retuerta LeDomaine (Valladolid) 
En Valladolid, se encuentra este hotel levantado en la antigua abadía de Santa María de Retuerta, edificada en el siglo XII y uno de los ejemplos del románico en la provincia española. Este espacio, rodeado de viñedos, invita al descanso en su spa, equipado con sauna finlandesa, hidromasaje, duchas de experiencias con aromas, una piscina interior y salas de tratamiento. Para los más sibaritas, cuenta con el restaurante Refectorio, con una estrella Michelin, y una vinoteca, donde se sirven propuestas creativas maridadas con los vinos su propia bodega.
Visitas a las zonas más emblemáticas de la abadía,  la bodega y los viñedos; participar en catas de vino, quesos y mieles; y disfrutar de los aperitivos camperos en pleno valle del Duero son otras de las propuestas que plantea el hotel.
 
4. Viura (Álava)
En el pueblo de Villabuena de Álava, en Rioja Alavesa, está el Hotel Viura, con una arquitectura compuesta por cubos superpuestos y grandes cristaleras, integrada entre montañas, laderas y casas de piedra. Ofrece una experiencia singular alrededor del vino, gracias a sus tratamientos de bienestar o a su vinoteca. Rutas de cicloturismo para conocer los viñedos y bodegas de la zona, clases para convertirse en un experto con trabajos de vendimia, cursos de iniciación a la cata, y cenas-maridaje acompañadas de las explicaciones de un experto sumiller son otras de sus propuestas.
 
5. Quinta de San Amaro (Pontevedra)
Abrazado por las viñas de las Rías Baixas, el Hotel Quinta de San Amaro, en Pontevedra, se compone de edificios de piedra rehabilitados con más de 100 años de antigüedad. Uno de los protagonistas del hotel es el hórreo que se utiliza como espacio común y que regala unas vistas panorámicas al valle del Salnés.
Desde el hotel se organizan visitas a bodegas y rutas enoturísticas por Galicia, el Bierzo y el norte de Portugal para descubrir los vinos de Rías Baixas y Ribeiro. También un taller de cocina basado en gastronomía local o participar en una interesante actividad: la ruta de las camelias.
 
6. Six Senses Douro Valley (Lamego)
El Six Senses Douro Valley presume de ser el primer hotel que abrió la cadena en Europa y de su inmejorable enclave: en pleno Valle del Duero, en Lamego, Portugal. Este hotel ocupa las instalaciones de una mansión histórica del siglo XIX rehabilitada y dispone de habitaciones, suites, departamentos y villas repartidas en un terreno de más de ocho hectáreas. Además, cuenta con un spa para disfrutar de masajes, rituales a base de productos naturales y propuestas como el Alchemy Bar, donde se aprende a fabricar cosméticos. Sus distintas opciones de restauración se nutren del huerto del hotel y hay numerosas actividades relacionadas con el mundo del vino como visitas a bodegas históricas o picnics en distintos puntos de esta región vitivinícola.
 
7. Quinta da Pacheca (Lamego)
También en la localidad portuguesa de Lamego se encuentra la bodega de Quinta da Pacheca, que data del siglo XVIII y es una de las más antiguas de la zona. La casa, que ha sido restaurada respetando la arquitectura tradicional, dispone de habitaciones con vistas a los viñedos y jardines que rodean la finca; y de un restaurante -dirigido por el chef Carlos Pires- que presenta en su carta sugerencias de la cocina lusa en un espacio con vistas panorámicas.
Los huéspedes tienen, además, la oportunidad de participar en actividades como catas y cursos de vino, talleres de cocina, paseos a pie, en barco o helicóptero por las viñas del Duero y, en época de vendimia, participar en las labores de recogida y pisado de la uva.
 
8. Herdade da Malhadinha Nova Country House & Spa (Alentejo)
En la región del Alentejo, en Portugal, espera el hotel Malhadinha Nova, que fusiona diseño, naturaleza y confort. Se sitúa a las afueras de un pequeño pueblo rodeado de viñedos y olivares, y además de sus tranquilas habitaciones y suites se puede conocer su spa, con jacuzzi, hammam y extensa carta de masajes; su restaurante, situado en el edificio de la bodega, ofrece cocina de autor y entre las experiencias enológicas destacan las catas de barril y las sesiones de degustación, almuerzos o picnics en los viñedos.
 
9. A Serenada (Grândola)
El hotel A Serenada, situado a poco más de 10 kilómetros de la costa alentejana, propone una experiencia de bienestar en pleno corazón de la sierra de Grândola. El edificio, con más de tres siglos de antigüedad, incluye únicamente seis habitaciones decoradas con mobiliario hecho a mano, una biblioteca y una bodega donde se organizan visitas y catas de vinos. En los exteriores del establecimiento hay una infinity pool y amplias terrazas para contemplar los atardeceres de la zona.
 
10. Quinta Nova Luxury Winery House (Sabrosa)
Y nos despedimos desde la Quinta Nova Luxury Winery House, una casa solariega renovada del siglo XIX que ofrece habitaciones con vistas panorámicas a las viñas y al río Duero. Entre jardines y terrazas, se puede disfrutar de una piscina rodeada de viñedos, una capilla, un jardín de invierno y huertos frutales que invitan a dar largos paseos. Además, los huéspedes pueden disfrutar de rutas a pie, visitas a otras bodegas, tours en jeep y recorridos por enclaves históricos de la región como el lugar de nacimiento de Magallanes.
 
Más info en www.efetur.es / www.trivago.com 

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