Falleció el último gobernador de facto en Corrientes: Juan Pita
ellitoral.com.ar

Miércoles 21de Noviembre de 2018CORRIENTES22°Pronóstico Extendidoclima_sol_noche

Dolar Compra:$35,30

Dolar Venta:$37,10

Falleció el último gobernador de facto en Corrientes: Juan Pita

imagen_1
Cuando el general Juan Alberto Pita llegó a Corrientes en 1981 para suceder a Luís Carlos Gómez Centurión en el cargo de gobernador militar, traía como antecedentes haber sido ministro de Trabajo de la Nación, el haber soportado un largo período en manos de la guerrilla y el estigma que desde muchos sectores le endilgaron por haber sido miembro de unas fuerzas armadas comprometidas con la represión.
Poco tiempo le bastó a Pita para merecer otra imagen. Su administración prolija y su don de gente, hicieron que la sociedad correntina, no muy afecta a los elementos extraños, lo incorporara sin pruritos de ninguna especie.
A don Juan Alberto Pita le correspondió la tarea de convocar a elecciones y entregar el gobierno a la fórmula triunfante en las urnas, integrada por el doctor José Antonio Romero Feris y el coronel José María García Enciso, el 10 de diciembre de 1983. Después de aquella fecha, ya seducido totalmente por Corrientes, Pita encabezó un movimiento político que aunque tuvo escasa suerte en la compulsa electoral fue activo partícipe de la vida democrática provincial. A esas alturas, el general (RE) ya se había convertido en un correntino más.
La experiencia de Pita al ser secuestrado por la guerrilla y su posterior fuga de la “cárcel del pueblo” donde lo tuvieron cautivo, quedó plasmada en su libro “Mi testimonio”.
Retirado definitivamente de la función pública, Pita se refugió en el calor familiar, pero al muy poco tiempo, una cruel enfermedad determinó su traslado e internación en una clìnica especializada bonaerense, donde ayer falleció. Sus restos fueron cremados en la ciudad de La Plata.
¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

Falleció el último gobernador de facto en Corrientes: Juan Pita

Juan Alberto Pita.
Juan Alberto Pita.
Cuando el general Juan Alberto Pita llegó a Corrientes en 1981 para suceder a Luís Carlos Gómez Centurión en el cargo de gobernador militar, traía como antecedentes haber sido ministro de Trabajo de la Nación, el haber soportado un largo período en manos de la guerrilla y el estigma que desde muchos sectores le endilgaron por haber sido miembro de unas fuerzas armadas comprometidas con la represión.
Poco tiempo le bastó a Pita para merecer otra imagen. Su administración prolija y su don de gente, hicieron que la sociedad correntina, no muy afecta a los elementos extraños, lo incorporara sin pruritos de ninguna especie.
A don Juan Alberto Pita le correspondió la tarea de convocar a elecciones y entregar el gobierno a la fórmula triunfante en las urnas, integrada por el doctor José Antonio Romero Feris y el coronel José María García Enciso, el 10 de diciembre de 1983. Después de aquella fecha, ya seducido totalmente por Corrientes, Pita encabezó un movimiento político que aunque tuvo escasa suerte en la compulsa electoral fue activo partícipe de la vida democrática provincial. A esas alturas, el general (RE) ya se había convertido en un correntino más.
La experiencia de Pita al ser secuestrado por la guerrilla y su posterior fuga de la “cárcel del pueblo” donde lo tuvieron cautivo, quedó plasmada en su libro “Mi testimonio”.
Retirado definitivamente de la función pública, Pita se refugió en el calor familiar, pero al muy poco tiempo, una cruel enfermedad determinó su traslado e internación en una clìnica especializada bonaerense, donde ayer falleció. Sus restos fueron cremados en la ciudad de La Plata.