René Borderes, 90 años al píe del cañón
ellitoral.com.ar

Domingo 18de Noviembre de 2018CORRIENTES20°Pronóstico Extendidoclima_nublado

Dolar Compra:$35,10

Dolar Venta:$36,90

René Borderes, 90 años al píe del cañón

imagen_1
Por Juan Carlos Raffo
Hoy, 15 de enero cumple 90 años el hombre público por excelencia de Curuzú Cuatiá. Don René Borederes.
“Pinta tu aldea y pintarás el mundo”, dijo Tolstoi y es la frase que más se ajusta al incomparable René, quien al arribar de sus innumerables viajes por el país y el mundo, no podía disimular que lo más trascendente que portaban sus equipajes, eran ideas e imágenes. Sí, ideas y postales que seguramente nacían de su imaginación elaboradas con el sueño permanente de transpolar las bellezas de las primeras ciudades del mundo, al Curuzú de sus amores.
“90 años al pié del cañón”. Y es así porque hoy sus jóvenes nueve décadas lo sorprenden trabajando diariamente en su polirrúbrico quehacer. Como lo primero es lo primero, forjándose su sostén con el esfuerzo, dedicación y seriedad profesional de siempre, junto a su hija Anita, en el "Laboratorio de Análisis", decano y rector en nuestra ciudad. Pero además, leyendo como siempre, “lo que para él es estudiar”.
Restaurando cuadros en su taller, escribiendo libros como su última obra literaria de cuentos que tituló “La Luz, esa luz”, obra que sucedió a sus notables libros que cuentan, uno la vida cultural de Curuzú a través de los 50 años de Acyac -”Recuerdos”- y el penúltimo que encierra la historia de Curuzú Cuatiá singularmente narrada en una aproximación formidable de novela que relata la vida de una familia a través de 200 años.
"90 años al pié del cañón" porque vive, trabaja, se desvela por las cosas que nos pasa y procura aportar con ideas las mejores sugerencias, como si fuera el joven que recién egresó del Colegio Nacional de Corrientes y de la Universidad de Córdoba., o el Intendente ejemplar de sus tiempos dorados de gestión o el Ministro de Educación y Cultura quitan bien recordado por sus comprovincianos. Además, porque hoy vive con la misma pasión y con renovados sueños la alianza espiritual forjada con la "Luz de sus ojos": Chonga. "Todo gran hombre tiene detrás una gran mujer". Esa afirmación es tan cierta, que los hombres que parecieron ser grandes y carecieron de ese soporte, es porque en realidad, ¿fueron "tan grandes hombres?.
Al pié del cañón porque mantiene incólume el razonamiento de sus mejores tiempos. El de épocas en que le tocó, además de dictar clases en nuestros colegios secundarios, sostener en sus manos un “fusil revolucionario”, gobernar instituciones como el Rotary Club Internacional, Acyac, Fuerzas Vivas, clubes deportivos, etc. y su máximo pedestal, el Municipio, que lo consagró sin objeciones como “El Intendente” de la historia de Curuzú Cuatiá.

Cultura y política

El 15 de enero de 1818 nacía René Borderes, sin duda el hombre más relevante que diera Corrientes en el campo de la cultura en el siglo XX. Además, uno de los hombres públicos de la provincia que mayor prestigio alcanzó en su dilatada trayectoria, incluyendo su capítulo último inserto en la política correntina.
Nacido en Curuzú Cuatia, hijo de Heraclio Borderes y Victorina Rivara. Cursó sus estudios primarios en la Escuela Belgrano y el secundario en el Colegio San Martín de Corrientes. En Córdoba se recibió de Bioquímico y al radicarse en su pueblo natal se casó con Ana Beatriz Santamaría (Chonga).
El primero con ese apellido llegó a Corrientes a mediados del siglo XIX. Es don Pedro Borderes, viceabuelo de René Borderes. Un francés que desde muy pequeño trabajó ayudando a su padre molinero, en la aldea natal "Borderes sur le Ches". Una típica aldea francesa (hoy un suburbio de la hermosa ciudad de Tarbes a escasos 30 km. de Lourdes). Tras enviudar su padre y casado en segundas nupcias, el joven Pedro, obligado por las circunstancias, debía transportar de madrugada a través de un bosque de pinos profundamente sombrío y silencioso, una bolsa de la harina fabricada durante el día, retornando con varias hogazas de pan. Esta travesía en la plena oscuridad que precede al amanecer, atemorizaba al joven que como única manera de superar sus terrores resolvió abandonar el hogar y escapar.
Como grumete, en un barquichuelo llegó a España. Allí se empleó en una carpintería y aprendió el oficio con el que arribó a la Argentina, dispuesto a labrarse un porvenir.
Pedro Borderes llegó a la provincia de Corrientes junto con su hermano Germán y mientras éste se quedó en Curuzú Cuatiá, el continuó viaje al Paraguay donde le habían dicho que tendría mejores posibilidades para su trabajo de constructor de carros.
Esa aventura paraguaya le trajo al joven Pedro otro nuevo suceso, el nacimiento de su primer hijo, Heraclio Francisco, fue a bordo del barco que lo traía de regreso a la Argentina.
Por algunos años la familia permaneció en Goya, para luego radicarse definitivamente en Curuzú Cuatiá, donde se dedicó a la compra y venta de ganado. Primero lo hacían tropeando por cuenta de terceros y finalmente por cuenta propia.
Heraclio Francisco tuvo una actividad destacada en la cría de ganado. Actuó intensamente en política, habiendo desempeñado cargos de Comisario Departamental, Intendente Municipal y Diputado Provincial electo el 23 de junio de 1888. Juró como legislador el 26 de octubre de ese año cuando la Legislatura desarrollaba su actividad parlamentaria en el edificio del histórico Cabildo de Corrientes, ubicado donde hoy es el Palacio de Policía.
Su hijo Heraclio, casado con Victorina Rivara, tuvo una activa participación en la sociedad curuzucuateña y René Borderes, hijo de este matrimonio, la acrecentó con el reconocimiento de toda una comunidad que se siente orgullosa de sus múltiples emprendimientos y dones de excelente vecino.
René y Chonga Santamaría tuvieron tres hijos: René “Corcho” (Médico Oftalmólogo), Anita (Bioquímica) y Germán (Veterinario), quienes lo llenaron de hermosos nietos.
Todos tus conciudadanos René Borderes, a quienes me atrevo a representar con la licencia que me otorga una percepción objetiva y desprendida del natural afecto, en esta celebración te decimos Felíz Cumpleaños.
El mejor regalo es éste. El poder decirte a coro, todos y sin excepciones, que lo cumplas feliz. Todos sabemos que no has sido precisamente un vecino blando, porque abrazaste cada una de tus causas con pasión encendida. Pero también todos lo sabemos, y eso es bueno, que tus actos, iniciativas y posturas, las afirmaste siempre en una línea de conducta y honestidad que es norte común de todo curuzucuateño de bien. Es lo que permite hoy, sin disonancias, que miles de voces expresemos en coro fraternal: Feliz 90 años.

¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

René Borderes, 90 años al píe del cañón

René y Chonga (1947), amor eterno.
René y Chonga (1947), amor eterno.
Por Juan Carlos Raffo
Hoy, 15 de enero cumple 90 años el hombre público por excelencia de Curuzú Cuatiá. Don René Borederes.
“Pinta tu aldea y pintarás el mundo”, dijo Tolstoi y es la frase que más se ajusta al incomparable René, quien al arribar de sus innumerables viajes por el país y el mundo, no podía disimular que lo más trascendente que portaban sus equipajes, eran ideas e imágenes. Sí, ideas y postales que seguramente nacían de su imaginación elaboradas con el sueño permanente de transpolar las bellezas de las primeras ciudades del mundo, al Curuzú de sus amores.
“90 años al pié del cañón”. Y es así porque hoy sus jóvenes nueve décadas lo sorprenden trabajando diariamente en su polirrúbrico quehacer. Como lo primero es lo primero, forjándose su sostén con el esfuerzo, dedicación y seriedad profesional de siempre, junto a su hija Anita, en el "Laboratorio de Análisis", decano y rector en nuestra ciudad. Pero además, leyendo como siempre, “lo que para él es estudiar”.
Restaurando cuadros en su taller, escribiendo libros como su última obra literaria de cuentos que tituló “La Luz, esa luz”, obra que sucedió a sus notables libros que cuentan, uno la vida cultural de Curuzú a través de los 50 años de Acyac -”Recuerdos”- y el penúltimo que encierra la historia de Curuzú Cuatiá singularmente narrada en una aproximación formidable de novela que relata la vida de una familia a través de 200 años.
"90 años al pié del cañón" porque vive, trabaja, se desvela por las cosas que nos pasa y procura aportar con ideas las mejores sugerencias, como si fuera el joven que recién egresó del Colegio Nacional de Corrientes y de la Universidad de Córdoba., o el Intendente ejemplar de sus tiempos dorados de gestión o el Ministro de Educación y Cultura quitan bien recordado por sus comprovincianos. Además, porque hoy vive con la misma pasión y con renovados sueños la alianza espiritual forjada con la "Luz de sus ojos": Chonga. "Todo gran hombre tiene detrás una gran mujer". Esa afirmación es tan cierta, que los hombres que parecieron ser grandes y carecieron de ese soporte, es porque en realidad, ¿fueron "tan grandes hombres?.
Al pié del cañón porque mantiene incólume el razonamiento de sus mejores tiempos. El de épocas en que le tocó, además de dictar clases en nuestros colegios secundarios, sostener en sus manos un “fusil revolucionario”, gobernar instituciones como el Rotary Club Internacional, Acyac, Fuerzas Vivas, clubes deportivos, etc. y su máximo pedestal, el Municipio, que lo consagró sin objeciones como “El Intendente” de la historia de Curuzú Cuatiá.

Cultura y política

El 15 de enero de 1818 nacía René Borderes, sin duda el hombre más relevante que diera Corrientes en el campo de la cultura en el siglo XX. Además, uno de los hombres públicos de la provincia que mayor prestigio alcanzó en su dilatada trayectoria, incluyendo su capítulo último inserto en la política correntina.
Nacido en Curuzú Cuatia, hijo de Heraclio Borderes y Victorina Rivara. Cursó sus estudios primarios en la Escuela Belgrano y el secundario en el Colegio San Martín de Corrientes. En Córdoba se recibió de Bioquímico y al radicarse en su pueblo natal se casó con Ana Beatriz Santamaría (Chonga).
El primero con ese apellido llegó a Corrientes a mediados del siglo XIX. Es don Pedro Borderes, viceabuelo de René Borderes. Un francés que desde muy pequeño trabajó ayudando a su padre molinero, en la aldea natal "Borderes sur le Ches". Una típica aldea francesa (hoy un suburbio de la hermosa ciudad de Tarbes a escasos 30 km. de Lourdes). Tras enviudar su padre y casado en segundas nupcias, el joven Pedro, obligado por las circunstancias, debía transportar de madrugada a través de un bosque de pinos profundamente sombrío y silencioso, una bolsa de la harina fabricada durante el día, retornando con varias hogazas de pan. Esta travesía en la plena oscuridad que precede al amanecer, atemorizaba al joven que como única manera de superar sus terrores resolvió abandonar el hogar y escapar.
Como grumete, en un barquichuelo llegó a España. Allí se empleó en una carpintería y aprendió el oficio con el que arribó a la Argentina, dispuesto a labrarse un porvenir.
Pedro Borderes llegó a la provincia de Corrientes junto con su hermano Germán y mientras éste se quedó en Curuzú Cuatiá, el continuó viaje al Paraguay donde le habían dicho que tendría mejores posibilidades para su trabajo de constructor de carros.
Esa aventura paraguaya le trajo al joven Pedro otro nuevo suceso, el nacimiento de su primer hijo, Heraclio Francisco, fue a bordo del barco que lo traía de regreso a la Argentina.
Por algunos años la familia permaneció en Goya, para luego radicarse definitivamente en Curuzú Cuatiá, donde se dedicó a la compra y venta de ganado. Primero lo hacían tropeando por cuenta de terceros y finalmente por cuenta propia.
Heraclio Francisco tuvo una actividad destacada en la cría de ganado. Actuó intensamente en política, habiendo desempeñado cargos de Comisario Departamental, Intendente Municipal y Diputado Provincial electo el 23 de junio de 1888. Juró como legislador el 26 de octubre de ese año cuando la Legislatura desarrollaba su actividad parlamentaria en el edificio del histórico Cabildo de Corrientes, ubicado donde hoy es el Palacio de Policía.
Su hijo Heraclio, casado con Victorina Rivara, tuvo una activa participación en la sociedad curuzucuateña y René Borderes, hijo de este matrimonio, la acrecentó con el reconocimiento de toda una comunidad que se siente orgullosa de sus múltiples emprendimientos y dones de excelente vecino.
René y Chonga Santamaría tuvieron tres hijos: René “Corcho” (Médico Oftalmólogo), Anita (Bioquímica) y Germán (Veterinario), quienes lo llenaron de hermosos nietos.
Todos tus conciudadanos René Borderes, a quienes me atrevo a representar con la licencia que me otorga una percepción objetiva y desprendida del natural afecto, en esta celebración te decimos Felíz Cumpleaños.
El mejor regalo es éste. El poder decirte a coro, todos y sin excepciones, que lo cumplas feliz. Todos sabemos que no has sido precisamente un vecino blando, porque abrazaste cada una de tus causas con pasión encendida. Pero también todos lo sabemos, y eso es bueno, que tus actos, iniciativas y posturas, las afirmaste siempre en una línea de conducta y honestidad que es norte común de todo curuzucuateño de bien. Es lo que permite hoy, sin disonancias, que miles de voces expresemos en coro fraternal: Feliz 90 años.