Radioteatro : pueblo a toda voz
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Radioteatro : pueblo a toda voz

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El Radioteatro como expresión popular ha dado una visión particular de la vida, que aunque parezca pueril para unos, extremadamente melodramático para otros, o meramente cursi, sirvió para teatralizar y llevar a cada hogar esa plusvalía que ofrecía la radio en su "extensión familiar". Casi como un abrazo fraterno. Un puente entre la ficción y la realidad, con certera mirada a pueblo, en su forma de expresarse y sentir. Auténtico logro el de representar situaciones muy parecidas aunque recargadas del quehacer cotidiano, donde la voz en sus múltiples géneros y personajes animó y dio forma a personajes por todos conocidos convertidos en verdaderos justicieros, anónimos personajes de barrio, laburantes con sueños y esperanzas.
Según afirman los autores de "Medios de Comunicación y Cultura Popular", Ford, Rivera y Romano, el mayor auge del Radioteatro tiene lugar entre los años 1930 a 1955 aproximadamente. Como todo emprendimiento que tiene vida, evoluciona y se perfecciona, o involuciona y se "quema" con la intención y con las ganas.
Fue Radio del Pueblo de Buenos Aires la precursora donde discurrían las grandes compañías de actores y autores, tras obras de eminente consistencia popular. Especialmente las que encabezaban quienes lograron ingresar a todos los hogares : Héctor Bates, Juan Carlos Chiappe, Pedro Laxalt, y hasta el propio Rolando Chávez.
En la región, con epicentro en LT7 Radio Corrientes, el Radioteatro prendió con el advenimiento de actores con cierta experiencia en la producción de ciclos. Algunos nombres que recordamos, Pedro Buchardo, Eduardo Rey, Rolando Chávez, Orlando Cochia, Fernando Siro en su breve estada en Corrientes, Alfonso Kanki; actores que animaron un sinfín de obras, Ramón "Nene" Fernández, Dardo Miérez, Pirula Bernich, Elvira Arigossi, Pitú Clavert, María Dolores Acuña de Arigossi, Roberto González, "Pepe" Arigossi, entre tantos otros dada la euforia de esta proliferación de comunicación teatralizada que era natural del medio idóneo : la radio.
Una diversidad de géneros supo dar vida el Radioteatro como lo expresara el actor, Zelmar Gueñol, integrante de los "Cinco Grandes del Buen Humor", en su informe periodístico de "Evocación del Radioteatro", cuando asevera : "Desde lo más o menos épico-la aventura , la acción-, pasando por la intriga, el enredo, el malentendido, hasta niveles más líricos, más íntimos, más psicológicos, más susurrantes, de mayor emotividad y vida interior." Pero hubo un pionero, criticado entre otros por Homero Manzi, por el poco rigor en la escritura de sus temas, tal vez por ser español venido a estas tierras, González Pulido, de inobjetable éxito con su ciclo "Chispazos de Tradición". En los 40´, con tan solo 15 minutos reales de emisión de la trama, todos los días de lunes a viernes, LR1 Radio El Mundo de Buenos Aires, ponía en el éter la creación original de Oscar Luis Massa, "Los Pérez García", cuya gran ternura lograba prenderse con gran popularidad a todos los receptores del país.
Hoy, podemos recordar algunas voces que se ganaron el corazón de todos : Celia Juárez y Eduardo Rudy. Oscar Casco con Hilda Bernard. Jorge Salcedo con Julia Sandoval. Alberto Closas y Amelia Bence. Olga Casares Pearson y Floren Delbene. José Tresenza. El relator insustituible, Julio César Barton. Pero, también desde Radio Nacional y con Teatro Universal, Alfredo Alcón estrenó su formidable voz encarando a los grandes autores.
En la nómina de evocaciones siempre se escapan nombres, pero los señalados tienen por misión disparar los recuerdos más que contabilizar en su totalidad tantos brillantes pioneros.
El ejemplo demarca el cometido leal de la radio con el hombre pueblo. Esa llegada que copiaba la verdadera voz de sus inquietudes. Cuando algunos tildan ese período de cursi tengo mis dudas si realmente es así, porque la simplicidad de la humildad perdida, copiar sus gestos con el sincero tono, es simplemente reproducir la esencia de un país que soñaba con grandeza. Es decir el bienestar como resultado del trabajo fecundo.
Volver a medirnos y parangonar esos tiempos es reconocer la comunicación justa y honesta en tiempo real y puro.

Adalberto Balduino
Comunicador
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Radioteatro : pueblo a toda voz

El Radioteatro como expresión popular ha dado una visión particular de la vida, que aunque parezca pueril para unos, extremadamente melodramático para otros, o meramente cursi, sirvió para teatralizar y llevar a cada hogar esa plusvalía que ofrecía la radio en su "extensión familiar". Casi como un abrazo fraterno. Un puente entre la ficción y la realidad, con certera mirada a pueblo, en su forma de expresarse y sentir. Auténtico logro el de representar situaciones muy parecidas aunque recargadas del quehacer cotidiano, donde la voz en sus múltiples géneros y personajes animó y dio forma a personajes por todos conocidos convertidos en verdaderos justicieros, anónimos personajes de barrio, laburantes con sueños y esperanzas.
Según afirman los autores de "Medios de Comunicación y Cultura Popular", Ford, Rivera y Romano, el mayor auge del Radioteatro tiene lugar entre los años 1930 a 1955 aproximadamente. Como todo emprendimiento que tiene vida, evoluciona y se perfecciona, o involuciona y se "quema" con la intención y con las ganas.
Fue Radio del Pueblo de Buenos Aires la precursora donde discurrían las grandes compañías de actores y autores, tras obras de eminente consistencia popular. Especialmente las que encabezaban quienes lograron ingresar a todos los hogares : Héctor Bates, Juan Carlos Chiappe, Pedro Laxalt, y hasta el propio Rolando Chávez.
En la región, con epicentro en LT7 Radio Corrientes, el Radioteatro prendió con el advenimiento de actores con cierta experiencia en la producción de ciclos. Algunos nombres que recordamos, Pedro Buchardo, Eduardo Rey, Rolando Chávez, Orlando Cochia, Fernando Siro en su breve estada en Corrientes, Alfonso Kanki; actores que animaron un sinfín de obras, Ramón "Nene" Fernández, Dardo Miérez, Pirula Bernich, Elvira Arigossi, Pitú Clavert, María Dolores Acuña de Arigossi, Roberto González, "Pepe" Arigossi, entre tantos otros dada la euforia de esta proliferación de comunicación teatralizada que era natural del medio idóneo : la radio.
Una diversidad de géneros supo dar vida el Radioteatro como lo expresara el actor, Zelmar Gueñol, integrante de los "Cinco Grandes del Buen Humor", en su informe periodístico de "Evocación del Radioteatro", cuando asevera : "Desde lo más o menos épico-la aventura , la acción-, pasando por la intriga, el enredo, el malentendido, hasta niveles más líricos, más íntimos, más psicológicos, más susurrantes, de mayor emotividad y vida interior." Pero hubo un pionero, criticado entre otros por Homero Manzi, por el poco rigor en la escritura de sus temas, tal vez por ser español venido a estas tierras, González Pulido, de inobjetable éxito con su ciclo "Chispazos de Tradición". En los 40´, con tan solo 15 minutos reales de emisión de la trama, todos los días de lunes a viernes, LR1 Radio El Mundo de Buenos Aires, ponía en el éter la creación original de Oscar Luis Massa, "Los Pérez García", cuya gran ternura lograba prenderse con gran popularidad a todos los receptores del país.
Hoy, podemos recordar algunas voces que se ganaron el corazón de todos : Celia Juárez y Eduardo Rudy. Oscar Casco con Hilda Bernard. Jorge Salcedo con Julia Sandoval. Alberto Closas y Amelia Bence. Olga Casares Pearson y Floren Delbene. José Tresenza. El relator insustituible, Julio César Barton. Pero, también desde Radio Nacional y con Teatro Universal, Alfredo Alcón estrenó su formidable voz encarando a los grandes autores.
En la nómina de evocaciones siempre se escapan nombres, pero los señalados tienen por misión disparar los recuerdos más que contabilizar en su totalidad tantos brillantes pioneros.
El ejemplo demarca el cometido leal de la radio con el hombre pueblo. Esa llegada que copiaba la verdadera voz de sus inquietudes. Cuando algunos tildan ese período de cursi tengo mis dudas si realmente es así, porque la simplicidad de la humildad perdida, copiar sus gestos con el sincero tono, es simplemente reproducir la esencia de un país que soñaba con grandeza. Es decir el bienestar como resultado del trabajo fecundo.
Volver a medirnos y parangonar esos tiempos es reconocer la comunicación justa y honesta en tiempo real y puro.

Adalberto Balduino
Comunicador