Eduardo Bechara: “La poesía de cada región varía mucho porque las influencias son diferentes”
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Eduardo Bechara: “La poesía de cada región varía mucho porque las influencias son diferentes”

EN BUSCA DE POETAS. Eduardo Bechara Navratilova llegó a Corrientes en el marco de un proyecto financiado a través de la Ley de Mecenazgo.
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VERONICA ECHEZARRAGA
vechezarraga@ellitoral.com.ar

NOVELISTA COLOMBIANO LLEGO A CORRIENTES PARA HABLAR CON POETAS LOCALES

Eduardo Bechara Navratilova es novelita y poeta, nació en Colombia pero su curiosidad lo llevó a convertirse en un ciudadano de América, o mejor dicho de Latinoamérica. De paso por Corrientes, el escritor visitó diario el Litoral para hablar de un ambicioso proyecto que lo impulsó a salir en busca de poetas para darles reconocimiento internacional a través de una serie de antologías con las que el artista intenta elaborar un mapa poético. “Varía mucho la poesía de un lugar y de otro, y esto es porque las influencias son diferentes. Por ejemplo la poesía de Entre Ríos está total y supremamente influencia por Juan L. Ortiz, en la Patagónica hay una influencia totalmente chilena, es decir que es una poesía mucho más directa, casi va a la llaga, denuncia”, contó quien desde hace casi una semana viene manteniendo encuentros con distintos escritores correntinos. A continuación, un extracto de la extensa charla mantenida en una de las oficinas de este matutino.

¿Cómo empezó el proyecto denominado “En busca de Poetas”?
La idea se inicio acá en Argentina en el año 2010, yo estaba con un amigo cordobés. Veníamos halando del poco reconocimiento que se da a los artistas en general y a los poetas en particular. Entonces pensamos en “qué lindo que sería recorrer América del Sur buscando poetas para darles reconocimiento”. Eso quedó flotando en el gran mundo de las ideas platónicas en el que cualquier cosa es posible. Finalmente decido bajarla a un plan de proyecto enmarcada en la Ley de Mecenazgo y una empresa que se llama “Pavimentos Colombia” me dijo: “Nos parece algo tremendamente quijotesco pero algo muy bonito puede salir de ahí”. Yo tenía un plan A y un plan B. El plan A era viajando solo y el plan B era viajando con alguien que pudiera servir de asistencia. Ellos me ayudaron con el plan A. A partir de ahí comienza una etapa de ejecución que implica viajar de Bogotá a Buenos Aires. Quiero aclarar que yo tengo un par de novelas publicadas en Colombia, un libro de poesías y un libro de crónicas en Córdoba.

¿Viviste en Córdoba?
Estuve 6 meses en Córdoba y tengo un amigo cordobés con el que hicimos un intercambio literario muy profundo. Haber presentado los libros en Argentina y haberlos presentado tanto en Córdoba como en Buenos Aires me llevó a conocer a muchos grandes escritores que a su vez me fueron contactando con otros. Así empecé a armar una gran cadena de poetas que me tiene casi después de tres años reunido con los poetas de Corrientes.

Hasta ahora ¿cuántos poetas conociste?
Es difícil ponerle un número. Hace 6 meses yo decía que me reuní con unos 1.300 poetas, no sé ahora cuántos serán.

Con tanto material, ¿cómo vas a hacer la selección para la antología?
Fijate que el proyecto fue mutando porque inicialmente comenzó como un proyecto de búsqueda de poetas inéditos que comprendía cinco países (Argentina, Chile, Perú, Ecuador y Colombia), es decir que el proyecto quería ir desde Ushuaia que es el punto más Sur de América del Sur hasta el Cabo La Vela que es el punto más Norte de América del Sur. Pero empecé a conocer a todos los poetas más importantes y digamos que ellos me dijeron, “estás dejando fuera al Sur de Chile que tiene una poesía tan importante y fuerte, estás dejando fuera a Uruguay. En ese orden de ideas vi que estaba dejando fuera a Paraguay, Bolivia, Venezuela. Entonces hice un reseteo, y dije, “hay que hacer dos antologías, una de poetas inéditos y una de poetas publicados”, pero en este momento el proyecto generó otra mutación porque estamos pensando que lo que hay que hacer es una serie de antologías por regiones porque nos encontramos con mucho material bueno. Entonces primero haría una antología Patagónica, otra del Sur de Chile, otra del Centro de Chile otra del Centro de Argentina, otra del gran Buenos Ares, después Uruguay y después el Litoral Argentino.

En Corrientes ¿con quién te contactaste?
En Corrientes apenas estoy iniciando la labor. Ya me vi con Estefanía Cevallos, tengo previsto verme con Tony Salazar, con Mariana Rinesi y Kevin Oviedo, el viernes estuve en la biblioteca Mariño donde hablé del proyecto y además había otra poeta que se llama María Rosa Ducic. Ellos me generaron una lista de 10 ó 12 poetas más con los que estoy entrando en contacto.
¿Cómo son esas reuniones?
Yo a esas reuniones las llamo “encuentros” no las llamo entrevistas porque no voy haciendo preguntas, sencillamente nos reunimos, les cuento el proyecto y el poeta empieza a contar lo que considera que es lo fundamental. Lo que termina pasando es que eso alimenta el cuaderno de viaje que es una especie de texto multigénero en el que hay crónicas con cierto tinte periodístico y las conversaciones hacen un collage con los poemas. En esas conversaciones los poetas hacen una selección natural de su obra y eso entra a engrosar las páginas del cuaderno de viaje. Después a través de esos poemas yo iré armando las antologías. Entonces lo interesante es que esa huella digital que te da un poeta puesta al lado de otra huella digital y de otra y de otra va formando como la poética del lugar y esa poética puesta al lado de la poética de otro lugar forma una región, un país y un continente.

¿Varía mucho la poética dentro de un mismo país?
Yo diría que sí varía la poesía de un lugar y de otro, y es fundamentalmente porque las influencias son diferentes. Por ejemplo, la poesía de Entre Ríos está total y supremamente influencia por Juan L Ortiz, una influencia que no es notoria en la poesía patagónica que tiene una influencia totalmente chilena. Es mucho más directa, casi va a la llaga, denuncia. La poesía de Entre Ríos parece como agua de río que va pasando y de alguna manera cuando te pones a leerla es como un chapuzón. Por ejemplo, la de Uruguay es una poesía que yo di en llamar de un tono pastel por el simple hecho de los paisajes de Uruguay que son apastelados. Es muy diferente a la de Buenos Aires donde es mucho más objetivista. Hay rasgos comunes y es que la mayoría de la poesía intenta exponer, sacar a la luz unos cuestionamientos sociales. Es como que la poesía acompaña los cambios sociales y además la poesía no solamente en América del Sur, sino en todo el mundo, apunta a responder esas grandes inquietudes del ser humano que la misma filosofía intenta responder, llámese la muerte, la vida, el amor todo ese tipo de cuestionamiento que no tiene una sola respuesta todavía.

¿En algún país se puede vivir de la poesía?
No, negativo. Te diría que conocí muy contados escritores que puedan vivir de vender libros. La mayoría viven de trabajos alternos que les pueden dar la dirección que eligieron como dictar clases, hacer periodismo.

¿Hay una poesía más comercial y una poesía más under?
La respuesta es sí. Hay una poesía muchísimo más under que de alguna manera funcionaría como una piedra en el zapato para cualquier persona que la quisiera leer y casi la encontraría ofensiva porque muestra el rechazo profundo a la sociedad. Hay otra (que yo he discutido con muchos poetas) y apunta a la pésima influencia que tuvo sobre la poesía de América del Sur Benedetti hablando de las estrellas y los corazones y el firmamento. Entonces mucha de la poesía de las personas amateurs que no estuvieron en contacto con un guía que les pueda alcanzar lecturas o hacer sugerencias tienen como esa idea de que la poesía es del amor, todo está hermoso lindo y tomémonos un café y fumemos un cigarrillo y mirémonos a los ojos, esa es poesía que no te está diciendo nada y que pareciera que la escuchamos un millón de veces.

Después de Corrientes, ¿cómo sigue el viaje?
Después de Corrientes voy a ir a Resistencia. Después salgo para Alvear a reunirme con José Gabriel Cevallos, de ahí voy a subir a Posadas, después Encarnación, después Asunción y con toda seguridad ahí me agarra mediados de diciembre y la idea es irme desde Asunción a Buenos Aires y tomarme un vuelo a Colombia para pasar la Navidad con mi madre, porque mi padre falleció y necesito ir a darle el apoyo que le hace falta.

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Eduardo Bechara: “La poesía de cada región varía mucho porque las influencias son diferentes”

EN BUSCA DE POETAS. Eduardo Bechara Navratilova llegó a Corrientes en el marco de un proyecto financiado a través de la Ley de Mecenazgo.
EN BUSCA DE POETAS. Eduardo Bechara Navratilova llegó a Corrientes en el marco de un proyecto financiado a través de la Ley de Mecenazgo.

VERONICA ECHEZARRAGA
vechezarraga@ellitoral.com.ar

NOVELISTA COLOMBIANO LLEGO A CORRIENTES PARA HABLAR CON POETAS LOCALES

Eduardo Bechara Navratilova es novelita y poeta, nació en Colombia pero su curiosidad lo llevó a convertirse en un ciudadano de América, o mejor dicho de Latinoamérica. De paso por Corrientes, el escritor visitó diario el Litoral para hablar de un ambicioso proyecto que lo impulsó a salir en busca de poetas para darles reconocimiento internacional a través de una serie de antologías con las que el artista intenta elaborar un mapa poético. “Varía mucho la poesía de un lugar y de otro, y esto es porque las influencias son diferentes. Por ejemplo la poesía de Entre Ríos está total y supremamente influencia por Juan L. Ortiz, en la Patagónica hay una influencia totalmente chilena, es decir que es una poesía mucho más directa, casi va a la llaga, denuncia”, contó quien desde hace casi una semana viene manteniendo encuentros con distintos escritores correntinos. A continuación, un extracto de la extensa charla mantenida en una de las oficinas de este matutino.

¿Cómo empezó el proyecto denominado “En busca de Poetas”?
La idea se inicio acá en Argentina en el año 2010, yo estaba con un amigo cordobés. Veníamos halando del poco reconocimiento que se da a los artistas en general y a los poetas en particular. Entonces pensamos en “qué lindo que sería recorrer América del Sur buscando poetas para darles reconocimiento”. Eso quedó flotando en el gran mundo de las ideas platónicas en el que cualquier cosa es posible. Finalmente decido bajarla a un plan de proyecto enmarcada en la Ley de Mecenazgo y una empresa que se llama “Pavimentos Colombia” me dijo: “Nos parece algo tremendamente quijotesco pero algo muy bonito puede salir de ahí”. Yo tenía un plan A y un plan B. El plan A era viajando solo y el plan B era viajando con alguien que pudiera servir de asistencia. Ellos me ayudaron con el plan A. A partir de ahí comienza una etapa de ejecución que implica viajar de Bogotá a Buenos Aires. Quiero aclarar que yo tengo un par de novelas publicadas en Colombia, un libro de poesías y un libro de crónicas en Córdoba.

¿Viviste en Córdoba?
Estuve 6 meses en Córdoba y tengo un amigo cordobés con el que hicimos un intercambio literario muy profundo. Haber presentado los libros en Argentina y haberlos presentado tanto en Córdoba como en Buenos Aires me llevó a conocer a muchos grandes escritores que a su vez me fueron contactando con otros. Así empecé a armar una gran cadena de poetas que me tiene casi después de tres años reunido con los poetas de Corrientes.

Hasta ahora ¿cuántos poetas conociste?
Es difícil ponerle un número. Hace 6 meses yo decía que me reuní con unos 1.300 poetas, no sé ahora cuántos serán.

Con tanto material, ¿cómo vas a hacer la selección para la antología?
Fijate que el proyecto fue mutando porque inicialmente comenzó como un proyecto de búsqueda de poetas inéditos que comprendía cinco países (Argentina, Chile, Perú, Ecuador y Colombia), es decir que el proyecto quería ir desde Ushuaia que es el punto más Sur de América del Sur hasta el Cabo La Vela que es el punto más Norte de América del Sur. Pero empecé a conocer a todos los poetas más importantes y digamos que ellos me dijeron, “estás dejando fuera al Sur de Chile que tiene una poesía tan importante y fuerte, estás dejando fuera a Uruguay. En ese orden de ideas vi que estaba dejando fuera a Paraguay, Bolivia, Venezuela. Entonces hice un reseteo, y dije, “hay que hacer dos antologías, una de poetas inéditos y una de poetas publicados”, pero en este momento el proyecto generó otra mutación porque estamos pensando que lo que hay que hacer es una serie de antologías por regiones porque nos encontramos con mucho material bueno. Entonces primero haría una antología Patagónica, otra del Sur de Chile, otra del Centro de Chile otra del Centro de Argentina, otra del gran Buenos Ares, después Uruguay y después el Litoral Argentino.

En Corrientes ¿con quién te contactaste?
En Corrientes apenas estoy iniciando la labor. Ya me vi con Estefanía Cevallos, tengo previsto verme con Tony Salazar, con Mariana Rinesi y Kevin Oviedo, el viernes estuve en la biblioteca Mariño donde hablé del proyecto y además había otra poeta que se llama María Rosa Ducic. Ellos me generaron una lista de 10 ó 12 poetas más con los que estoy entrando en contacto.
¿Cómo son esas reuniones?
Yo a esas reuniones las llamo “encuentros” no las llamo entrevistas porque no voy haciendo preguntas, sencillamente nos reunimos, les cuento el proyecto y el poeta empieza a contar lo que considera que es lo fundamental. Lo que termina pasando es que eso alimenta el cuaderno de viaje que es una especie de texto multigénero en el que hay crónicas con cierto tinte periodístico y las conversaciones hacen un collage con los poemas. En esas conversaciones los poetas hacen una selección natural de su obra y eso entra a engrosar las páginas del cuaderno de viaje. Después a través de esos poemas yo iré armando las antologías. Entonces lo interesante es que esa huella digital que te da un poeta puesta al lado de otra huella digital y de otra y de otra va formando como la poética del lugar y esa poética puesta al lado de la poética de otro lugar forma una región, un país y un continente.

¿Varía mucho la poética dentro de un mismo país?
Yo diría que sí varía la poesía de un lugar y de otro, y es fundamentalmente porque las influencias son diferentes. Por ejemplo, la poesía de Entre Ríos está total y supremamente influencia por Juan L Ortiz, una influencia que no es notoria en la poesía patagónica que tiene una influencia totalmente chilena. Es mucho más directa, casi va a la llaga, denuncia. La poesía de Entre Ríos parece como agua de río que va pasando y de alguna manera cuando te pones a leerla es como un chapuzón. Por ejemplo, la de Uruguay es una poesía que yo di en llamar de un tono pastel por el simple hecho de los paisajes de Uruguay que son apastelados. Es muy diferente a la de Buenos Aires donde es mucho más objetivista. Hay rasgos comunes y es que la mayoría de la poesía intenta exponer, sacar a la luz unos cuestionamientos sociales. Es como que la poesía acompaña los cambios sociales y además la poesía no solamente en América del Sur, sino en todo el mundo, apunta a responder esas grandes inquietudes del ser humano que la misma filosofía intenta responder, llámese la muerte, la vida, el amor todo ese tipo de cuestionamiento que no tiene una sola respuesta todavía.

¿En algún país se puede vivir de la poesía?
No, negativo. Te diría que conocí muy contados escritores que puedan vivir de vender libros. La mayoría viven de trabajos alternos que les pueden dar la dirección que eligieron como dictar clases, hacer periodismo.

¿Hay una poesía más comercial y una poesía más under?
La respuesta es sí. Hay una poesía muchísimo más under que de alguna manera funcionaría como una piedra en el zapato para cualquier persona que la quisiera leer y casi la encontraría ofensiva porque muestra el rechazo profundo a la sociedad. Hay otra (que yo he discutido con muchos poetas) y apunta a la pésima influencia que tuvo sobre la poesía de América del Sur Benedetti hablando de las estrellas y los corazones y el firmamento. Entonces mucha de la poesía de las personas amateurs que no estuvieron en contacto con un guía que les pueda alcanzar lecturas o hacer sugerencias tienen como esa idea de que la poesía es del amor, todo está hermoso lindo y tomémonos un café y fumemos un cigarrillo y mirémonos a los ojos, esa es poesía que no te está diciendo nada y que pareciera que la escuchamos un millón de veces.

Después de Corrientes, ¿cómo sigue el viaje?
Después de Corrientes voy a ir a Resistencia. Después salgo para Alvear a reunirme con José Gabriel Cevallos, de ahí voy a subir a Posadas, después Encarnación, después Asunción y con toda seguridad ahí me agarra mediados de diciembre y la idea es irme desde Asunción a Buenos Aires y tomarme un vuelo a Colombia para pasar la Navidad con mi madre, porque mi padre falleció y necesito ir a darle el apoyo que le hace falta.