Cáncer de piel: lo que hay que saber para una correcta prevención
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Cáncer de piel: lo que hay que saber para una correcta prevención

El melanoma es un tumor maligno que se origina en las células que producen el pigmento que le da color a la piel. Detectado a tiempo, casi siempre es curable y existen altas chances de extirparlo antes de que progrese en profundidad y se disemine. Una serie de medidas de prevención de cara a la temporada de mayor exposición solar.
 

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n La exposición al sol u otras fuentes de radiación ultravioleta (RUV), como las camas solares, constituyen la principal causa del envejecimiento y el desarrollo del cáncer de la piel. Las RUV ocasionan un daño acumulativo e irreversible en la estructura cutánea. Por ese motivo, es fundamental evitar el daño solar desde una edad temprana. “El cáncer de piel es la forma más común de cáncer en los seres humanos: 1 de cada 3 será cutáneo. Detectado a tiempo, es curable en la mayoría de los casos”, explicó la doctora Ana De Pablo, subjefa de Dermatología del Hospital Universitario Austral y profesora de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral.
A pesar de las medidas de prevención y el diagnóstico temprano, los casos de cáncer de piel se han incrementado a nivel mundial en las últimas dos décadas. Y Argentina no escapa a este incremento.“Concientizar a la población sobre las medidas de prevención constituye un pilar fundamental. En ese sentido, es importante que los individuos aprendan a realizarse un autoexamen para conocimiento personal y reconocimiento de lesiones que pudieran ser nuevas, cambiar y que motiven la consulta con el especialista. Además, educar para adquirir hábitos sanos frente al sol, minimizar el riesgo de quemaduras y disminuir la acumulación de daño por la RUV”, afirmó De Pablo.
El diagnóstico de cáncer tiene aún una carga negativa para las personas. Se lo percibe como un momento de no retorno y sin posibilidad de sobrevida, pero se trata de una falsa idea que lleva al aislamiento y a estigmatizar a las personas.
Según registros del Ministerio de Salud de la Nación, 9 de cada 10 casos de cáncer de piel se deben a la exposición solar. La razón de esto es que la piel absorbe de forma continua la radiación ultravioleta que emite el sol a lo largo de toda la vida.
Se estima que una persona al cumplir 18 años ya se expuso al 80% del total de rayos ultravioletas que absorberá en toda su vida, de allí la importancia de adoptar hábitos saludables ante la exposición solar durante todo el año, no sólo en verano, y realizar controles frecuentes de los lunares de forma personal como también con un especialista.
En el marco de la Campaña Nacional de Prevención del Cáncer de Piel, el doctor Alejandro Turek, médico especialista en Oncología Clínica (MN 65.164), brindó algunas recomendaciones a tener en cuenta para evitar lesiones al momento de exponerse al sol ahora que se aproxima la temporada de verano.
“Llegó el momento donde todos están expuestos ya sea en la calle, en las piletas o en las playas, al sol. Algunos, los de piel más oscura, tienen más suerte y se broncean parejo, pero otros, de piel más clara, deben estar atentos y no descuidarse en cada exposición”, aseguró el experto.

Sí y no, para proteger la piel
Según explicó el especialista, una piel que esté cuidada de los daños del sol, sobre todo en la juventud tiene mucho menos riesgo posteriormente de mostrar signos de fotoenvejecimiento o lesiones como cáncer de piel.
“A mayor exposición al sol, mayor riesgo. Los rayos UV dañan el ADN, nuestra información genética. Los UVA generan envejecimiento de la piel; nos arrugan o manchan en el correr del tiempo. La exposición repetida a la radiación ultravioleta del sol es considerada por la ciencia el mayor factor de riesgo para desarrollar cáncer de piel, el tumor más frecuente de todos, que afecta al órgano más grande de todos”, indicó Turek.
“El enrojecimiento dérmico es una reacción inmediata al sol y es común que suceda en personas de tez y ojos claros. Las pieles más oscuras no pasan por esta etapa, sino que se broncean directamente. Pero también se dañan a largo plazo, por lo que siempre se indica usar protección. Si bien es ideal no exponer a la piel, si se busca lograr un bronceado es mejor que sea progresivo, sobre todo, durante los primeros días de exposición”.

Precauciones básicas
l Es fundamental evitar la exposición solar en horarios del mediodía, entre las 11 y las 16 horas, ya que en este momento la sombra que proyecta el cuerpo es más corta y el sol brilla desde el centro del cielo con mucha intensidad.
l No se debe exponer al sol a bebés y niños pequeños hasta los 6 meses de vida (principalmente porque hasta este momento no pueden utilizar protectores) y hasta los 3 años, por lo menos, protegerlos con ropa de algodón, sombreros y FPS superior a 15.
l Existe una amplia variedad de tipos de protectores solares que se corresponden para cada tipo de piel y situación. Pero es crucial utilizar un producto de amplio espectro protector (con filtros UVB-UVA), con factor de protección solar 30 o mayor.
l Una vez elegido el protector solar es necesario que el producto sea colocado media hora antes de la exposición, para que la piel pueda absorber los ingredientes activos.
l El protector debe ser renovado cada dos horas y luego salir del agua (mar, lago, pileta, arroyo, río, cascada) o de transpirar excesivamente. Es importante colocar también una cantidad suficiente de crema. Se recomiendan aproximadamente 2 miligramos por centímetro cuadrado de piel.
l Además de aplicar crema, se deben utilizar accesorios adecuados que aumenten la protección solar, como por ejemplo lentes de sol con protección contra los rayos UV, sombreros con ala ancha o gorras con visera.
l El protector debe aplicarse en toda la piel expuesta al sol y debe prestarse especial atención en zonas como los tobillos, el escote o la cabeza en caso de calvos naturales o rapados.
l El ritual de la hidratación se recomienda realizar por la mañana antes de comenzar el día y luego aplicar el protector solar
l No se debe usar únicamente ropa clara aunque se crea más fresca, porque las remeras o pantalones de trama cerrada y de colores oscuros protegen mejor la piel de los rayos.
l Mientras se esté expuesto al sol y especialmente en días de calor hay que beber mucho líquido (aproximadamente entre 2 a 3 litros diarios) y aumentar el consumo de frutas y verduras.
l Luego de cada exposición, además, se debe hidratar la piel para seguir protegiéndola. Se recomienda también el uso de cremas “post-solar” para que no la piel no se lesione.
Evaluación 
Las radiaciones ultravioletas, y en particular las solares, son carcinógenas para el ser humano y provocan todos los principales tipos de cáncer de piel, como el carcinoma basocelular, el carcinoma espinocelular y el melanoma.
A través de la técnica o regla del Abcde se evalúa una lesión pigmentaria; su asimetría, bordes, color, diámetro, y también su evolución. Si uno posee una lesión pigmentada, o lo que vulgarmente conocemos como lunar, se deben evaluar las siguientes características: su asimetría, detectar bordes poco definidos o sobreelevados, las diferencias en los tonos de color, diámetros superiores a seis milímetros, cambios a lo largo del tiempo, y la presencia de lesiones sintomáticas, por ejemplo, dolorosas o causales de picazón o úlceras.
Una vez realizado un diagnóstico se busca establecer qué tipo de melanoma es y en qué estadio se encuentra, y en base eso se establece un tratamiento y pronóstico.
“Esta acción ya emblemática que impulsa  la SAD , se caracteriza no solo por brindar atención en forma gratuita, para detectar lesiones sospechosas de posible cáncer de piel, en aquellas personas que concurren en forma voluntaria a los chequeos, sino también  va acompañada de medidas de fotoeducación, con la visión de concientizar a la población hacia una conducta de prevención de la patología”, sostiene la doctora Cristina Pascutto dermatóloga y presidenta de la Sociedad Argentina de Dermatología.

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¿Qué es? 

El cáncer de piel se forma en los tejidos dérmicos. Puede deberse a diversos factores, como las quemaduras solares reiteradas o la exposición a radiación UV a largo plazo. Existen tres tipos principales de tumores de piel: Carcinoma basocelular, Carcinoma espinocelular y Melanomas.

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Cáncer de piel: lo que hay que saber para una correcta prevención

El melanoma es un tumor maligno que se origina en las células que producen el pigmento que le da color a la piel. Detectado a tiempo, casi siempre es curable y existen altas chances de extirparlo antes de que progrese en profundidad y se disemine. Una serie de medidas de prevención de cara a la temporada de mayor exposición solar.
 

n La exposición al sol u otras fuentes de radiación ultravioleta (RUV), como las camas solares, constituyen la principal causa del envejecimiento y el desarrollo del cáncer de la piel. Las RUV ocasionan un daño acumulativo e irreversible en la estructura cutánea. Por ese motivo, es fundamental evitar el daño solar desde una edad temprana. “El cáncer de piel es la forma más común de cáncer en los seres humanos: 1 de cada 3 será cutáneo. Detectado a tiempo, es curable en la mayoría de los casos”, explicó la doctora Ana De Pablo, subjefa de Dermatología del Hospital Universitario Austral y profesora de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral.
A pesar de las medidas de prevención y el diagnóstico temprano, los casos de cáncer de piel se han incrementado a nivel mundial en las últimas dos décadas. Y Argentina no escapa a este incremento.“Concientizar a la población sobre las medidas de prevención constituye un pilar fundamental. En ese sentido, es importante que los individuos aprendan a realizarse un autoexamen para conocimiento personal y reconocimiento de lesiones que pudieran ser nuevas, cambiar y que motiven la consulta con el especialista. Además, educar para adquirir hábitos sanos frente al sol, minimizar el riesgo de quemaduras y disminuir la acumulación de daño por la RUV”, afirmó De Pablo.
El diagnóstico de cáncer tiene aún una carga negativa para las personas. Se lo percibe como un momento de no retorno y sin posibilidad de sobrevida, pero se trata de una falsa idea que lleva al aislamiento y a estigmatizar a las personas.
Según registros del Ministerio de Salud de la Nación, 9 de cada 10 casos de cáncer de piel se deben a la exposición solar. La razón de esto es que la piel absorbe de forma continua la radiación ultravioleta que emite el sol a lo largo de toda la vida.
Se estima que una persona al cumplir 18 años ya se expuso al 80% del total de rayos ultravioletas que absorberá en toda su vida, de allí la importancia de adoptar hábitos saludables ante la exposición solar durante todo el año, no sólo en verano, y realizar controles frecuentes de los lunares de forma personal como también con un especialista.
En el marco de la Campaña Nacional de Prevención del Cáncer de Piel, el doctor Alejandro Turek, médico especialista en Oncología Clínica (MN 65.164), brindó algunas recomendaciones a tener en cuenta para evitar lesiones al momento de exponerse al sol ahora que se aproxima la temporada de verano.
“Llegó el momento donde todos están expuestos ya sea en la calle, en las piletas o en las playas, al sol. Algunos, los de piel más oscura, tienen más suerte y se broncean parejo, pero otros, de piel más clara, deben estar atentos y no descuidarse en cada exposición”, aseguró el experto.

Sí y no, para proteger la piel
Según explicó el especialista, una piel que esté cuidada de los daños del sol, sobre todo en la juventud tiene mucho menos riesgo posteriormente de mostrar signos de fotoenvejecimiento o lesiones como cáncer de piel.
“A mayor exposición al sol, mayor riesgo. Los rayos UV dañan el ADN, nuestra información genética. Los UVA generan envejecimiento de la piel; nos arrugan o manchan en el correr del tiempo. La exposición repetida a la radiación ultravioleta del sol es considerada por la ciencia el mayor factor de riesgo para desarrollar cáncer de piel, el tumor más frecuente de todos, que afecta al órgano más grande de todos”, indicó Turek.
“El enrojecimiento dérmico es una reacción inmediata al sol y es común que suceda en personas de tez y ojos claros. Las pieles más oscuras no pasan por esta etapa, sino que se broncean directamente. Pero también se dañan a largo plazo, por lo que siempre se indica usar protección. Si bien es ideal no exponer a la piel, si se busca lograr un bronceado es mejor que sea progresivo, sobre todo, durante los primeros días de exposición”.

Precauciones básicas
l Es fundamental evitar la exposición solar en horarios del mediodía, entre las 11 y las 16 horas, ya que en este momento la sombra que proyecta el cuerpo es más corta y el sol brilla desde el centro del cielo con mucha intensidad.
l No se debe exponer al sol a bebés y niños pequeños hasta los 6 meses de vida (principalmente porque hasta este momento no pueden utilizar protectores) y hasta los 3 años, por lo menos, protegerlos con ropa de algodón, sombreros y FPS superior a 15.
l Existe una amplia variedad de tipos de protectores solares que se corresponden para cada tipo de piel y situación. Pero es crucial utilizar un producto de amplio espectro protector (con filtros UVB-UVA), con factor de protección solar 30 o mayor.
l Una vez elegido el protector solar es necesario que el producto sea colocado media hora antes de la exposición, para que la piel pueda absorber los ingredientes activos.
l El protector debe ser renovado cada dos horas y luego salir del agua (mar, lago, pileta, arroyo, río, cascada) o de transpirar excesivamente. Es importante colocar también una cantidad suficiente de crema. Se recomiendan aproximadamente 2 miligramos por centímetro cuadrado de piel.
l Además de aplicar crema, se deben utilizar accesorios adecuados que aumenten la protección solar, como por ejemplo lentes de sol con protección contra los rayos UV, sombreros con ala ancha o gorras con visera.
l El protector debe aplicarse en toda la piel expuesta al sol y debe prestarse especial atención en zonas como los tobillos, el escote o la cabeza en caso de calvos naturales o rapados.
l El ritual de la hidratación se recomienda realizar por la mañana antes de comenzar el día y luego aplicar el protector solar
l No se debe usar únicamente ropa clara aunque se crea más fresca, porque las remeras o pantalones de trama cerrada y de colores oscuros protegen mejor la piel de los rayos.
l Mientras se esté expuesto al sol y especialmente en días de calor hay que beber mucho líquido (aproximadamente entre 2 a 3 litros diarios) y aumentar el consumo de frutas y verduras.
l Luego de cada exposición, además, se debe hidratar la piel para seguir protegiéndola. Se recomienda también el uso de cremas “post-solar” para que no la piel no se lesione.
Evaluación 
Las radiaciones ultravioletas, y en particular las solares, son carcinógenas para el ser humano y provocan todos los principales tipos de cáncer de piel, como el carcinoma basocelular, el carcinoma espinocelular y el melanoma.
A través de la técnica o regla del Abcde se evalúa una lesión pigmentaria; su asimetría, bordes, color, diámetro, y también su evolución. Si uno posee una lesión pigmentada, o lo que vulgarmente conocemos como lunar, se deben evaluar las siguientes características: su asimetría, detectar bordes poco definidos o sobreelevados, las diferencias en los tonos de color, diámetros superiores a seis milímetros, cambios a lo largo del tiempo, y la presencia de lesiones sintomáticas, por ejemplo, dolorosas o causales de picazón o úlceras.
Una vez realizado un diagnóstico se busca establecer qué tipo de melanoma es y en qué estadio se encuentra, y en base eso se establece un tratamiento y pronóstico.
“Esta acción ya emblemática que impulsa  la SAD , se caracteriza no solo por brindar atención en forma gratuita, para detectar lesiones sospechosas de posible cáncer de piel, en aquellas personas que concurren en forma voluntaria a los chequeos, sino también  va acompañada de medidas de fotoeducación, con la visión de concientizar a la población hacia una conducta de prevención de la patología”, sostiene la doctora Cristina Pascutto dermatóloga y presidenta de la Sociedad Argentina de Dermatología.