Representantes de la Iglesia Católica hablaron de la necesidad de humanizar la educación
ellitoral.com.ar

Representantes de la Iglesia Católica hablaron de la necesidad de humanizar la educación

Bajo el lema “La revolución de la ternura es hoy”, se refirieron a cómo deben ser los docentes en las aulas. En la apertura estuvo el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, quien sostuvo que “la educación debe ser centro de desarrollo de la provincia”. 
 

Apertura. Autoridades de Provincia, Municipio e Iglesia Católica en el acto.
Presentes. Estiman que llegan a casi 800 docentes de todo el país reunidos en Corrientes.

 El 55º Curso de Rectores del Consejo Superior de Educación Católica, que congrega a más de 750 docentes, comenzó el martes pasado con charlas y conferencias destinadas a los representantes legales y autoridades de colegios católicos. En la jornada de ayer se dio inicio a las distintas instancias de formación y reflexión, más la apertura formal que presidió el gobernador de la provincia de Corrientes, Gustavo Valdés, monseñor Andrés Stanovnik y la ministra de Educación Susana Benítez. También estuvieron presentes autoridades municipales.
“La educación tiene que ser el centro de desarrollo de la provincia, ya que durante la campaña dijimos que teníamos tres ejes: combatir la pobreza, trabajar en la modernización y lograr el desarrollo, y esto sólo se puede conseguir con educación en todas sus formas y sus modos”, dijo el primer mandatario de la provincia durante el acto central. Así mismo, agregó: “En una sociedad en donde avanza la violencia, educar en la ternura es fundamental, por eso es importante que podamos contar con ustedes y que se sigan formando para lograr esa educación para todos nuestros chicos”.
Por su parte, en el mismo acto de ayer a la mañana, Stanovnik dijo que “es difícil entender la revolución de la ternura si no miramos a Dios”. “Los que recogen este amor de Dios, son la Cruz y la Virgen y lo que ellos expresan desde el origen del pueblo correntino. La revolución de la ternura tiene que ser parte de la cultura, de la educación, de la función política de toda sociedad”, sostuvo.
Luego de dar la bienvenida a todas las autoridades eclesiásticas y civiles, y a todos los presentes, dirigió su saludo en nombre de la Comisión Episcopal de Educación, dando la bienvenida al 55º Curso de Rectores del Consudec, monseñor Eduardo Eliseo Martín (arzobispo de Rosario y presidente de la Comisión Episcopal).
“Es un lema tan estimulante y comprometedor: introducir la ternura, ponerla de relieve, humaniza la tarea educativa y le da un marco grande y abierto, frente a tanto discurso frío, burocrático y meramente técnico. La técnica es para manipular las cosas, pero la educación, que comporta ciertamente aspectos técnicos, es encuentro y diálogo entre personas para introducir el significado de la realidad; y donde hay personas humanas ha de haber todo lo que a ellas se refiere, y por ello no puede faltar la ternura, que tiene carácter de revolucionario, en el decir del Papa Francisco”, expresó el representante de la Comisión.  
En este sentido, agregó: “Podríamos decir que en la ternura se combinan la suavidad en la forma y la firmeza en el fondo. Es una virtud de los fuertes que no necesitan maltratar a los otros; todo lo contrario, la ternura ha de ser virtud de toda verdadera autoridad docente, en toda autoridad educativa, como un verdadero padre y una verdadera madre cuya mayor inquietud es ayudar a crecer a los hijos que Dios les ha dado”. 
A la noche se leyó la homilía del arzobispo de Corrientes, donde remarcó: “La revolución de la ternura es la contrapartida a la ley del más fuerte, a la prepotencia que aplasta, a la soberbia que humilla y excluye. Es una revolución que desconoce el grito autoritario, la revancha camuflada y el escarmiento insano. Por el contrario, se encuadra en el estilo de Jesús, un estilo que responde a la lógica de la misericordia, de la compasión y de la integración, con las que es posible construir una cultura del encuentro y de la amistad”. 
Estas palabras fueron leídas durante una misa en la que monseñor no pudo estar presente porque viajó a la provincia de Salta, por las consecuencias que ocasionan las inundaciones. 
Desde la organización dijeron a El Litoral que recibieron docentes de todas las provincias y que hasta el día de ayer estaban acreditando. Además, recordaron que el curso de rectores tiene como objetivo la capacitación, reflexión y perfeccionamiento para evangelizar desde las aulas.  
Si bien se presentan disertaciones y dan talleres, los docentes también pueden compartir experiencias. Es así que el día de ayer, maestros relataron cómo se trabaja la inclusión en una escuela de la periferia de la ciudad, lo que conmovió a los colegas. El encuentro continúa hasta mañana, con talleres y disertaciones.

¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

Representantes de la Iglesia Católica hablaron de la necesidad de humanizar la educación

Bajo el lema “La revolución de la ternura es hoy”, se refirieron a cómo deben ser los docentes en las aulas. En la apertura estuvo el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, quien sostuvo que “la educación debe ser centro de desarrollo de la provincia”. 
 

 El 55º Curso de Rectores del Consejo Superior de Educación Católica, que congrega a más de 750 docentes, comenzó el martes pasado con charlas y conferencias destinadas a los representantes legales y autoridades de colegios católicos. En la jornada de ayer se dio inicio a las distintas instancias de formación y reflexión, más la apertura formal que presidió el gobernador de la provincia de Corrientes, Gustavo Valdés, monseñor Andrés Stanovnik y la ministra de Educación Susana Benítez. También estuvieron presentes autoridades municipales.
“La educación tiene que ser el centro de desarrollo de la provincia, ya que durante la campaña dijimos que teníamos tres ejes: combatir la pobreza, trabajar en la modernización y lograr el desarrollo, y esto sólo se puede conseguir con educación en todas sus formas y sus modos”, dijo el primer mandatario de la provincia durante el acto central. Así mismo, agregó: “En una sociedad en donde avanza la violencia, educar en la ternura es fundamental, por eso es importante que podamos contar con ustedes y que se sigan formando para lograr esa educación para todos nuestros chicos”.
Por su parte, en el mismo acto de ayer a la mañana, Stanovnik dijo que “es difícil entender la revolución de la ternura si no miramos a Dios”. “Los que recogen este amor de Dios, son la Cruz y la Virgen y lo que ellos expresan desde el origen del pueblo correntino. La revolución de la ternura tiene que ser parte de la cultura, de la educación, de la función política de toda sociedad”, sostuvo.
Luego de dar la bienvenida a todas las autoridades eclesiásticas y civiles, y a todos los presentes, dirigió su saludo en nombre de la Comisión Episcopal de Educación, dando la bienvenida al 55º Curso de Rectores del Consudec, monseñor Eduardo Eliseo Martín (arzobispo de Rosario y presidente de la Comisión Episcopal).
“Es un lema tan estimulante y comprometedor: introducir la ternura, ponerla de relieve, humaniza la tarea educativa y le da un marco grande y abierto, frente a tanto discurso frío, burocrático y meramente técnico. La técnica es para manipular las cosas, pero la educación, que comporta ciertamente aspectos técnicos, es encuentro y diálogo entre personas para introducir el significado de la realidad; y donde hay personas humanas ha de haber todo lo que a ellas se refiere, y por ello no puede faltar la ternura, que tiene carácter de revolucionario, en el decir del Papa Francisco”, expresó el representante de la Comisión.  
En este sentido, agregó: “Podríamos decir que en la ternura se combinan la suavidad en la forma y la firmeza en el fondo. Es una virtud de los fuertes que no necesitan maltratar a los otros; todo lo contrario, la ternura ha de ser virtud de toda verdadera autoridad docente, en toda autoridad educativa, como un verdadero padre y una verdadera madre cuya mayor inquietud es ayudar a crecer a los hijos que Dios les ha dado”. 
A la noche se leyó la homilía del arzobispo de Corrientes, donde remarcó: “La revolución de la ternura es la contrapartida a la ley del más fuerte, a la prepotencia que aplasta, a la soberbia que humilla y excluye. Es una revolución que desconoce el grito autoritario, la revancha camuflada y el escarmiento insano. Por el contrario, se encuadra en el estilo de Jesús, un estilo que responde a la lógica de la misericordia, de la compasión y de la integración, con las que es posible construir una cultura del encuentro y de la amistad”. 
Estas palabras fueron leídas durante una misa en la que monseñor no pudo estar presente porque viajó a la provincia de Salta, por las consecuencias que ocasionan las inundaciones. 
Desde la organización dijeron a El Litoral que recibieron docentes de todas las provincias y que hasta el día de ayer estaban acreditando. Además, recordaron que el curso de rectores tiene como objetivo la capacitación, reflexión y perfeccionamiento para evangelizar desde las aulas.  
Si bien se presentan disertaciones y dan talleres, los docentes también pueden compartir experiencias. Es así que el día de ayer, maestros relataron cómo se trabaja la inclusión en una escuela de la periferia de la ciudad, lo que conmovió a los colegas. El encuentro continúa hasta mañana, con talleres y disertaciones.