18 de mayo
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18 de mayo

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Por Juan Carlos Raffo

Corría el año 1815... y los hermanos Robertson, fuertes comerciantes ingleses, establecían por su cuenta un correo entre las ciudades de Corrientes y Goya, corriendo ellos con los gastos de su mantenimiento.
El gobierno de Corrientes estaba ejercido por el Capitán José Silva, quien lo hacía en representación del oriental José Gervasio de Artigas, quien presidía en el litoral el Protectorado de los Pueblos Libres.
Este correo también transportaba correspondencia de vecinos y aún de las autoridades. Uno de los más eficientes empleados, a decir de los hermanos Robertson, era el correntino Leyva, hombre formal, honesto e imperturbable. Nunca parecía estar apurado y era al mismo tiempo el más exacto de los mensajeros.
Este empleado correntino funcionaba como una máquina. Viajaba en tiempo bueno y malo y en más de una oportunidad llevaba consigo importantes sumas de dinero. Nunca perdió una sola carta y además poseía una notable memoria, que le permitía recoger en distintas postas muchos mensajes verbales, los que cumplía fielmente.

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18 de mayo

Por Juan Carlos Raffo

Corría el año 1815... y los hermanos Robertson, fuertes comerciantes ingleses, establecían por su cuenta un correo entre las ciudades de Corrientes y Goya, corriendo ellos con los gastos de su mantenimiento.
El gobierno de Corrientes estaba ejercido por el Capitán José Silva, quien lo hacía en representación del oriental José Gervasio de Artigas, quien presidía en el litoral el Protectorado de los Pueblos Libres.
Este correo también transportaba correspondencia de vecinos y aún de las autoridades. Uno de los más eficientes empleados, a decir de los hermanos Robertson, era el correntino Leyva, hombre formal, honesto e imperturbable. Nunca parecía estar apurado y era al mismo tiempo el más exacto de los mensajeros.
Este empleado correntino funcionaba como una máquina. Viajaba en tiempo bueno y malo y en más de una oportunidad llevaba consigo importantes sumas de dinero. Nunca perdió una sola carta y además poseía una notable memoria, que le permitía recoger en distintas postas muchos mensajes verbales, los que cumplía fielmente.