Domingo 20de Septiembre de 2020CORRIENTES15°Pronóstico Extendido

Dolar Compra:$74,25

Dolar Venta:$79,25

Domingo 20de Septiembre de 2020CORRIENTES15°Pronóstico Extendido

Dolar Compra:$74,25

Dolar Venta:$79,25

/Ellitoral.com.ar/ Opinión

Poda

Por José Ceschi

 ¡Buen día! “No basta con podar el corazón del hombre para salvarlo: la gracia debe tocarlo. No basta con cortar el árbol para que florezca: la primavera debe intervenir”.

Este hondo pensamiento de Saint Exupéry está citado por Mamerto Menapace en su librito “Las abejas de la tapera”, que recomiendo. Al hablar de la fe en la primavera, reflexiona:

“El sufrimiento por sí solo no hace crecer al hombre; ni tampoco la renuncia a lo parcial entrega la totalidad porque sí nomás. Solamente si ese corte o esa renuncia forman parte de un plan que las incluye y las lleva a una meta, pueden esas realidades o esas ausencias convertirse en creadoras o liberadoras.

Es en función de la totalidad por lo que se puede y se debe sacrificar lo parcial. La poda se justifica si se cree en la primavera. Pero la primavera la manda Dios. Y la poda se la entrega muchas veces al hombre.

Dios puede disponer del actuar del hombre. El hombre no puede disponer del actuar del Señor Dios. Por eso toca subordinar y relacionar la poda con la primavera y no al revés.

No es la poda la que atrae a la primavera, sino la proximidad de esta la que invita a la poda para así disponer al arbolito a recibirla en plenitud.

Sólo tiene derecho a podar aquel que cree. Sólo quien es amigo del árbol puede ser jardinero.

No es él quien florece, ni el que hace florecer. Las flores son hijas del árbol y de la primavera, y el jardinero es un hombre al servicio de ambos. Cuando el árbol tenga frutos, lo premiará. Quien trabaja con la vida debe saber respetar los ciclos y el tiempo de los demás.

Pienso que tener fe en la primavera es fácil cuando se ven señales de ellas por todas partes. Cuando las ramitas se vuelven flexibles y empiezan a aparecer los brotes; entonces, ya no se cree: se sabe que ha venido, que está entre nosotros. Pero entonces la poda ya se ha convertido en peligrosa.

Fe en la primavera se requiere cuando todo parece muerto. Cuando las hojas del tiempo anterior han caído y el invierno anida su silencio de escarcha en las ramas que parecen secas...”.

¡Pero qué bueno saber que la primavera siempre vuelve!

¡Hasta mañana!

¿Te gustó la nota?

Ocurrió un error