Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia: participación y desigualdades
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Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia: participación y desigualdades

Según estadísticas del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación, la cantidad de investigadoras está cerca de la paridad sólo en el sector público, no así en el privado. 
 

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La celebración de este 11 de febrero por el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, invita a reflexionar sobre las desigualdades que se presentan entre hombres y mujeres en este ámbito: en la escuela, en las profesiones relacionadas con la ciencia y la tecnología y en las oportunidades, que a lo largo de los años de formación y de trabajo se dejan de ofrecer a las mujeres por estereotipos de género. 
Según estadísticas del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación, la cantidad de investigadoras está cerca de la paridad sólo en el sector público, no así en el privado. Son las Universidades y los organismos públicos de ciencia y tecnología, donde el 69,66 por ciento de las mujeres (contra el 66,1 % de los hombres) desarrollan su creatividad, talento y capacidad en la búsqueda constante de nuevos conocimientos. 
En la Argentina aún las elecciones de campos de estudio reflejan limitaciones impuestas por roles y estereotipos de género. De acuerdo a cifras de la Secretaría de Políticas Universitarias, en el año 2014 las áreas de conocimiento que recibieron mayor número de inscriptas mujeres fueron las siguientes: Ciencias Médica y la Salud (74,6%); Humanidades y Artes (60,8%); Ciencias Sociales (59,6%) y Ciencias Agrícolas y Veterinarias (53,4%). Sin embargo, curiosamente, al promediar el índice de graduación de todas las áreas de conocimiento, el número de profesionales mujeres que se recibieron ese 2014 fue muy superior al de los hombres (61,9% contra el 38,1%). 
Estas y otras estadísticas dejan en claro que en el país hay mucho por trabajar en las desigualdades que se manifiestan dentro del campo de la investigación: 
-las investigadoras se concentran en las ciencias sociales y en las ciencias médicas y de la salud y permanecen sub-representadas en las ingenierías y tecnologías y en las ciencias naturales y exactas. 
-la presencia de mujeres en las posiciones jerárquicas disminuye notablemente, reflejando desigualdades en los mecanismos que regulan la entrada y promoción organizacional en la ciencia y en el reconocimiento social de los talentos femeninos. 
-las mujeres tienen una muy baja representación en los puestos de mayor responsabilidad e incidencia en la toma de decisiones de los ámbitos académico y científico tecnológico. 
-las mujeres investigadoras también están sub-representadas en la composición de algunos comités de evaluación. 
-hay paridad de género en la dirección de proyectos científicos (con asimetrías por área del conocimiento y categoría profesional) y una muy baja participación de las mujeres en la dirección de proyectos tecnológicos. 
-hay desbalances por sexo en la composición de los equipos de investigación. Los proyectos dirigidos por mujeres tienen equipos preponderantemente femeninos y los dirigidos por hombres tienen equipos preponderantemente masculinos (excepto en ciencias médicas y de la salud y en humanidades). 
La Universidad Nacional del Nordeste cuenta en la actualidad con 1.320 investigadores, de las cuales 850 son mujeres. Esta cifra refleja la transversalidad de la perspectiva de género en las políticas y prácticas institucionales. 
Asimismo, la Unne viene implementando una serie de acciones que ponen en la agenda de debates temas como los prejuicios y los estereotipos de género. Con ese y otros fines se creó y está funcionando el Centro Interdisciplinario de Estudios de Género (Facultad de Humanidades). También se dictan Posgrados: como la Diplomatura Género y Sexualidades, Movimientos Sociales y Políticas Públicas; también la Especialización en Educación en Géneros y Sexualidades. 
De igual manera, en una de las últimas sesiones del Consejo Superior en el 2018 se aprobó el Protocolo institucional de Actuación en casos de Violencia de Género; como así también la creación y funcionamiento del Observatorio de Igualdad de Género y Derechos Humanos (Facultad de Derecho). 
Por otra parte, y en consonancia con esta política institucional, la Unne tuvo un papel activo en el Comité Académico de Género dentro de la Augm, que el próximo 11 de marzo organiza en la Facultad de Medicina, la Escuela de Verano “Cuestiones de género en clave interdisciplinaria”. 
Sin embargo y a pesar de todas estas acciones, temas como la desigualdad en el acceso de oportunidades, y sobre todo en una institución pública debe ser motivo constante de reflexión y debate. 
La región y el país, no pueden darse el lujo de desaprovechar las contribuciones de la mitad de su población. La participación de las mujeres en la búsqueda de nuevos saberes en todas las áreas, sigue siendo insuficiente. Los estereotipos de géneros y ambientes hostiles pueden ser las causas de esta deficiencia. Es responsabilidad de todos trabajar para que progresivamente estos obstáculos puedan ser superados y eliminados. 

Juan Monzón Gramajo/ Colaboración especial.

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Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia: participación y desigualdades

Según estadísticas del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación, la cantidad de investigadoras está cerca de la paridad sólo en el sector público, no así en el privado. 
 

La celebración de este 11 de febrero por el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, invita a reflexionar sobre las desigualdades que se presentan entre hombres y mujeres en este ámbito: en la escuela, en las profesiones relacionadas con la ciencia y la tecnología y en las oportunidades, que a lo largo de los años de formación y de trabajo se dejan de ofrecer a las mujeres por estereotipos de género. 
Según estadísticas del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación, la cantidad de investigadoras está cerca de la paridad sólo en el sector público, no así en el privado. Son las Universidades y los organismos públicos de ciencia y tecnología, donde el 69,66 por ciento de las mujeres (contra el 66,1 % de los hombres) desarrollan su creatividad, talento y capacidad en la búsqueda constante de nuevos conocimientos. 
En la Argentina aún las elecciones de campos de estudio reflejan limitaciones impuestas por roles y estereotipos de género. De acuerdo a cifras de la Secretaría de Políticas Universitarias, en el año 2014 las áreas de conocimiento que recibieron mayor número de inscriptas mujeres fueron las siguientes: Ciencias Médica y la Salud (74,6%); Humanidades y Artes (60,8%); Ciencias Sociales (59,6%) y Ciencias Agrícolas y Veterinarias (53,4%). Sin embargo, curiosamente, al promediar el índice de graduación de todas las áreas de conocimiento, el número de profesionales mujeres que se recibieron ese 2014 fue muy superior al de los hombres (61,9% contra el 38,1%). 
Estas y otras estadísticas dejan en claro que en el país hay mucho por trabajar en las desigualdades que se manifiestan dentro del campo de la investigación: 
-las investigadoras se concentran en las ciencias sociales y en las ciencias médicas y de la salud y permanecen sub-representadas en las ingenierías y tecnologías y en las ciencias naturales y exactas. 
-la presencia de mujeres en las posiciones jerárquicas disminuye notablemente, reflejando desigualdades en los mecanismos que regulan la entrada y promoción organizacional en la ciencia y en el reconocimiento social de los talentos femeninos. 
-las mujeres tienen una muy baja representación en los puestos de mayor responsabilidad e incidencia en la toma de decisiones de los ámbitos académico y científico tecnológico. 
-las mujeres investigadoras también están sub-representadas en la composición de algunos comités de evaluación. 
-hay paridad de género en la dirección de proyectos científicos (con asimetrías por área del conocimiento y categoría profesional) y una muy baja participación de las mujeres en la dirección de proyectos tecnológicos. 
-hay desbalances por sexo en la composición de los equipos de investigación. Los proyectos dirigidos por mujeres tienen equipos preponderantemente femeninos y los dirigidos por hombres tienen equipos preponderantemente masculinos (excepto en ciencias médicas y de la salud y en humanidades). 
La Universidad Nacional del Nordeste cuenta en la actualidad con 1.320 investigadores, de las cuales 850 son mujeres. Esta cifra refleja la transversalidad de la perspectiva de género en las políticas y prácticas institucionales. 
Asimismo, la Unne viene implementando una serie de acciones que ponen en la agenda de debates temas como los prejuicios y los estereotipos de género. Con ese y otros fines se creó y está funcionando el Centro Interdisciplinario de Estudios de Género (Facultad de Humanidades). También se dictan Posgrados: como la Diplomatura Género y Sexualidades, Movimientos Sociales y Políticas Públicas; también la Especialización en Educación en Géneros y Sexualidades. 
De igual manera, en una de las últimas sesiones del Consejo Superior en el 2018 se aprobó el Protocolo institucional de Actuación en casos de Violencia de Género; como así también la creación y funcionamiento del Observatorio de Igualdad de Género y Derechos Humanos (Facultad de Derecho). 
Por otra parte, y en consonancia con esta política institucional, la Unne tuvo un papel activo en el Comité Académico de Género dentro de la Augm, que el próximo 11 de marzo organiza en la Facultad de Medicina, la Escuela de Verano “Cuestiones de género en clave interdisciplinaria”. 
Sin embargo y a pesar de todas estas acciones, temas como la desigualdad en el acceso de oportunidades, y sobre todo en una institución pública debe ser motivo constante de reflexión y debate. 
La región y el país, no pueden darse el lujo de desaprovechar las contribuciones de la mitad de su población. La participación de las mujeres en la búsqueda de nuevos saberes en todas las áreas, sigue siendo insuficiente. Los estereotipos de géneros y ambientes hostiles pueden ser las causas de esta deficiencia. Es responsabilidad de todos trabajar para que progresivamente estos obstáculos puedan ser superados y eliminados. 

Juan Monzón Gramajo/ Colaboración especial.