ellitoral.com.ar

Jueves 27 de Junio de 2019 CORRIENTESPronóstico Extendido clima_sol_noche

Dolar Compra: $41,70

Dolar Venta: $43,70

20 de mayo

Por Juan Carlos Raffo

Corría el año 1780... y nacía Bernardino Rivadavia. Uno de los hombres más polémicos de nuestra historia, pero también más emprendedor y sin discusión poseedor de un talento incomparable en el Río de la Plata.
Bernardino Rivadavia nació en Buenos Aires fue el primer presidente de la República Argentina. A pesar de haber sido un gran líder, no pudo unir a las provincias en guerra o terminar con los caudillos provinciales.
 Activo en la resistencia a los británicos en la invasión de 1806, también apoyó el movimiento de 1810 por la independencia, convirtiéndose en Secretario de la Primera Junta. En 1811 dominó el triunvirato organizando el ejército, terminando con las cortes españolas, liberando a la prensa de la censura, y terminando con el tráfico de esclavos.
Después de haber estado en Europa, regresó a Buenos Aires, en 1812, donde fue designado Ministro del Gobierno de Martín Rodríguez y, en 1826, fue electo presidente de las Provincias Unidas. Organizó el Parlamento y un sistema de justicia, y apoyó la legislación que aseguraba la libertad de prensa y los derechos de la propiedad individual. También abolió las cortes eclesiásticas. Sus esfuerzos por aumentar la inmigración no tuvieron éxito. Sus iniciativas culturales fueron posiblemente sus últimos logros: fundó la Universidad de Buenos Aires, apoyó el establecimiento de museos y agrandó la Biblioteca Nacional.
El gobierno de Rivadavia estuvo envuelto en una guerra con Brasil por la posesión de un territorio que luego sería Uruguay. También se vio envuelto en problemas constantes con los poderosos caudillos provinciales, de quienes no logró conseguir que aceptaran la Constitución centralista de 1826. 
Renunció en 1827 y se exilió en Europa, regresó a Buenos Aires en 1834 para enfrentar los cargos que le atribuían sus enemigos políticos. Sentenciado a un exilio inmediato, fue primero a Brasil y luego a España; falleció en Cádiz el 2 de Septiembre de 1845. Sus restos fueron repatriados en 1857.

¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

20 de mayo

Por Juan Carlos Raffo

Corría el año 1780... y nacía Bernardino Rivadavia. Uno de los hombres más polémicos de nuestra historia, pero también más emprendedor y sin discusión poseedor de un talento incomparable en el Río de la Plata.
Bernardino Rivadavia nació en Buenos Aires fue el primer presidente de la República Argentina. A pesar de haber sido un gran líder, no pudo unir a las provincias en guerra o terminar con los caudillos provinciales.
 Activo en la resistencia a los británicos en la invasión de 1806, también apoyó el movimiento de 1810 por la independencia, convirtiéndose en Secretario de la Primera Junta. En 1811 dominó el triunvirato organizando el ejército, terminando con las cortes españolas, liberando a la prensa de la censura, y terminando con el tráfico de esclavos.
Después de haber estado en Europa, regresó a Buenos Aires, en 1812, donde fue designado Ministro del Gobierno de Martín Rodríguez y, en 1826, fue electo presidente de las Provincias Unidas. Organizó el Parlamento y un sistema de justicia, y apoyó la legislación que aseguraba la libertad de prensa y los derechos de la propiedad individual. También abolió las cortes eclesiásticas. Sus esfuerzos por aumentar la inmigración no tuvieron éxito. Sus iniciativas culturales fueron posiblemente sus últimos logros: fundó la Universidad de Buenos Aires, apoyó el establecimiento de museos y agrandó la Biblioteca Nacional.
El gobierno de Rivadavia estuvo envuelto en una guerra con Brasil por la posesión de un territorio que luego sería Uruguay. También se vio envuelto en problemas constantes con los poderosos caudillos provinciales, de quienes no logró conseguir que aceptaran la Constitución centralista de 1826. 
Renunció en 1827 y se exilió en Europa, regresó a Buenos Aires en 1834 para enfrentar los cargos que le atribuían sus enemigos políticos. Sentenciado a un exilio inmediato, fue primero a Brasil y luego a España; falleció en Cádiz el 2 de Septiembre de 1845. Sus restos fueron repatriados en 1857.