Correntinos fueron destacados por su blog sobre la original creación de “piladrillos”
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Correntinos fueron destacados por su blog sobre la original creación de “piladrillos”

Los ladrillos se confeccionan con pilas neutralizadas. En plenas vacaciones de verano, los estudiantes hicieron el sitio web y avanzan con las investigaciones.
 

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Las pilas producen energía para decenas de aparatos de uso cotidiano, pero hasta la más pequeña de ellas puede contaminar miles de litros de agua es mal desechada. El reciclaje es fundamental para evitar la contaminación, y con ese propósito un grupo de estudiantes de la Escuela Técnica “Fray Luis Beltrán” diseñó y fabricó (con estas baterías neutralizadas) los denominados “piladrillos”.
Lo hicieron con un fin ecológico, dado que buscan reducir el impacto de la contaminación generada por las pilas. La iniciativa se encuentra en pleno desarrollo y avanzan con las investigaciones para garantizar la fiabilidad de los “piladrilllos”. 
Mientras tanto, el proyecto empezó a trascender a nivel internacional debido a que el blog de la Escuela Beltrán fue destacado en la “Minicompetencia de Blogging 2019” que se organiza en el marco del Concurso de Escuelas Emprendedoras de la ONG “Teach a man to fish”, organismo que brinda apoyo académico y otorga premios a las iniciativas innovadoras.
Entre decenas de propuestas de diferentes países, el proyecto “Piladrillos” fue distinguido junto a iniciativas de Paraguay, Venezuela y México. No es menor la cuota extra de esfuerzo local, dado que el equipo de estudiantes y docentes trabajó en plenas vacaciones de verano.
Una de las docentes que coordina la propuesta “Piladrillos”, Teresita González Azcoaga, contó a El Litoral: “El proyecto comenzó en el 2018. En octubre del año pasado nos inscribimos al Concurso de Escuelas Emprendedoras; fuimos aceptados, así que comenzamos a trabajar en las actividades propuestas, que tienen diferentes etapas. A la vez, cada una tiene minicompetencias donde se trabajan habilidades emprendedoras. La primera es la realización de un blog de promoción. Ese miniconcurso cerró el 31 de enero y el jueves nos comunicaron la grata noticia de que la escuela era una de las cuatro destacadas”.
El logro fue celebrado por toda la institución y resaltaron el esfuerzo de los estudiantes que participan. “Los chicos están muy entusiasmados con el concurso. Cuando nos informaron que quedamos seleccionados, les dimos la opción de retomar en marzo o trabajar durante las vacaciones, y ellos decidieron seguir. Por eso en diciembre hicimos parte del trabajo y seguimos de manera virtual en enero”, relató González.
De hecho, de a poco van sumando más estudiantes a la propuesta, dado que comenzaron con 6 alumnos, y por pedido de la ONG internacional están seleccionando a 11 jóvenes más para que participen. “Somos tres los profesores a cargo, estoy junto con Ofelia Armúa y Erika Acevedo”, añadió González Azcoaga. Actualmente están trabajando de manera remota en la elaboración de un plan de negocios. Cada vez que sean destacados sumarán puntaje y podrán recibir premios para impulsar el emprendimiento.
El objetivo final del concurso internacional, como también de los referentes del establecimiento, es instalar una fábrica en la escuela. “Ese es un fin común que tenemos en la Beltrán”, afirmó la profesora.

Avances
El proyecto busca reducir el impacto negativo de las pilas en el medio ambiente, pero también avanzan los estudios de la resistencia que tienen los ladrillos. En este sentido, junto con la Facena (Facultad de Ciencias Exactas, Naturales y Agrimensura) tienen previsto un encuentro para avanzar en las investigaciones.
Paralelamente, con las pilas neutralizadas comenzaron a producir los primeros adoquines.
“Los primeros fueron colocados en el jardín de la Escuela Beltrán. Un espacio que hemos recuperado, porque allí había un basural, pero ahora con el regreso de clases veremos si los adoquines resistieron al calor, la humedad y las lluvias. Todas esas pruebas son realizadas con la profesora Armúa, que es ingeniera química”.
Mientras siguen con las actividades, dispusieron para el proyecto diferentes puntos para juntar pilas en desuso: en el carrusel del parque Cambá Cuá, o bien en la Escuela Beltrán una vez que comiencen las clases. Lo ideal es colocar las pilas en botellas de plástico y taparlas, para que luego los estudiantes puedan neutralizarlas. Para más información se puede consultar en: https://piladrillo.blogspot.com/ o bien en Facebook: “Piladrillo”.

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Correntinos fueron destacados por su blog sobre la original creación de “piladrillos”

Los ladrillos se confeccionan con pilas neutralizadas. En plenas vacaciones de verano, los estudiantes hicieron el sitio web y avanzan con las investigaciones.
 

Las pilas producen energía para decenas de aparatos de uso cotidiano, pero hasta la más pequeña de ellas puede contaminar miles de litros de agua es mal desechada. El reciclaje es fundamental para evitar la contaminación, y con ese propósito un grupo de estudiantes de la Escuela Técnica “Fray Luis Beltrán” diseñó y fabricó (con estas baterías neutralizadas) los denominados “piladrillos”.
Lo hicieron con un fin ecológico, dado que buscan reducir el impacto de la contaminación generada por las pilas. La iniciativa se encuentra en pleno desarrollo y avanzan con las investigaciones para garantizar la fiabilidad de los “piladrilllos”. 
Mientras tanto, el proyecto empezó a trascender a nivel internacional debido a que el blog de la Escuela Beltrán fue destacado en la “Minicompetencia de Blogging 2019” que se organiza en el marco del Concurso de Escuelas Emprendedoras de la ONG “Teach a man to fish”, organismo que brinda apoyo académico y otorga premios a las iniciativas innovadoras.
Entre decenas de propuestas de diferentes países, el proyecto “Piladrillos” fue distinguido junto a iniciativas de Paraguay, Venezuela y México. No es menor la cuota extra de esfuerzo local, dado que el equipo de estudiantes y docentes trabajó en plenas vacaciones de verano.
Una de las docentes que coordina la propuesta “Piladrillos”, Teresita González Azcoaga, contó a El Litoral: “El proyecto comenzó en el 2018. En octubre del año pasado nos inscribimos al Concurso de Escuelas Emprendedoras; fuimos aceptados, así que comenzamos a trabajar en las actividades propuestas, que tienen diferentes etapas. A la vez, cada una tiene minicompetencias donde se trabajan habilidades emprendedoras. La primera es la realización de un blog de promoción. Ese miniconcurso cerró el 31 de enero y el jueves nos comunicaron la grata noticia de que la escuela era una de las cuatro destacadas”.
El logro fue celebrado por toda la institución y resaltaron el esfuerzo de los estudiantes que participan. “Los chicos están muy entusiasmados con el concurso. Cuando nos informaron que quedamos seleccionados, les dimos la opción de retomar en marzo o trabajar durante las vacaciones, y ellos decidieron seguir. Por eso en diciembre hicimos parte del trabajo y seguimos de manera virtual en enero”, relató González.
De hecho, de a poco van sumando más estudiantes a la propuesta, dado que comenzaron con 6 alumnos, y por pedido de la ONG internacional están seleccionando a 11 jóvenes más para que participen. “Somos tres los profesores a cargo, estoy junto con Ofelia Armúa y Erika Acevedo”, añadió González Azcoaga. Actualmente están trabajando de manera remota en la elaboración de un plan de negocios. Cada vez que sean destacados sumarán puntaje y podrán recibir premios para impulsar el emprendimiento.
El objetivo final del concurso internacional, como también de los referentes del establecimiento, es instalar una fábrica en la escuela. “Ese es un fin común que tenemos en la Beltrán”, afirmó la profesora.

Avances
El proyecto busca reducir el impacto negativo de las pilas en el medio ambiente, pero también avanzan los estudios de la resistencia que tienen los ladrillos. En este sentido, junto con la Facena (Facultad de Ciencias Exactas, Naturales y Agrimensura) tienen previsto un encuentro para avanzar en las investigaciones.
Paralelamente, con las pilas neutralizadas comenzaron a producir los primeros adoquines.
“Los primeros fueron colocados en el jardín de la Escuela Beltrán. Un espacio que hemos recuperado, porque allí había un basural, pero ahora con el regreso de clases veremos si los adoquines resistieron al calor, la humedad y las lluvias. Todas esas pruebas son realizadas con la profesora Armúa, que es ingeniera química”.
Mientras siguen con las actividades, dispusieron para el proyecto diferentes puntos para juntar pilas en desuso: en el carrusel del parque Cambá Cuá, o bien en la Escuela Beltrán una vez que comiencen las clases. Lo ideal es colocar las pilas en botellas de plástico y taparlas, para que luego los estudiantes puedan neutralizarlas. Para más información se puede consultar en: https://piladrillo.blogspot.com/ o bien en Facebook: “Piladrillo”.