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Importancia de la planificación patrimonial en las PYMES

Por Silvia Zarza

Abogada egresada de la UNNE; directora de Zarza y Asociados

Especial para El Litoral 

En un contexto económico complicado, con varios meses de significativa caída de la actividad, aumento del desempleo o bajos índices de consumo, las PYMES muestran una vez más un gran poder de resistencia y resiliencia buscando la manera de encontrar posibilidad de crecimiento frente a los innumerables obstáculos que se presentan día a día. 

En ese marco, la planificación patrimonial en una PYME implica la gestión estratégica de los activos, pasivos y recursos financieros de la empresa con el objetivo de garantizar su seguridad, crecimiento y continuidad a largo plazo. Aquí hay algunos aspectos clave a tener en cuenta y sus beneficios:

Gestión de activos y pasivos: La planificación patrimonial implica evaluar y gestionar los activos y pasivos de la empresa de manera efectiva. Esto puede incluir la diversificación de inversiones, la gestión de deudas y la optimización del capital de trabajo para mejorar la salud financiera de la empresa.

Diversificación de inversiones: Al diversificar las inversiones, la empresa puede mitigar el riesgo y mejorar el rendimiento general de su cartera financiera.

Gestión de deudas: La adecuada gestión de deudas implica evaluar las opciones de financiamiento disponibles y seleccionar las que sean más adecuadas para las necesidades de la empresa, minimizando así los costos financieros y evitando el sobreendeudamiento.

Optimización del capital de trabajo: Al gestionar eficazmente el capital de trabajo, la empresa puede mejorar su liquidez y capacidad para hacer frente a las obligaciones financieras, así como aprovechar oportunidades de crecimiento.

Protección de activos: Una parte importante de la planificación patrimonial es proteger los activos de la empresa contra riesgos y contingencias. Esto puede incluir la creación de estructuras legales adecuadas, como la constitución de sociedades, fideicomisos o fondos de inversión, para limitar la responsabilidad y proteger los activos de posibles demandas legales o problemas financieros.

Planificación fiscal: La planificación patrimonial también implica la optimización de la carga fiscal de la empresa. Esto implica identificar estrategias fiscales legales para minimizar el pago de impuestos, aprovechando incentivos fiscales, deducciones y planificación de sucesión para maximizar la eficiencia fiscal de la empresa.

Gestión de la sucesión: En una PYME, la planificación patrimonial incluye la preparación para la sucesión empresarial, especialmente si la empresa es de propiedad familiar. Esto implica establecer un plan de sucesión claro y transparente, identificar y capacitar a posibles sucesores, y asegurar una transición suave y exitosa en caso de la jubilación, fallecimiento o incapacidad del propietario.

Es fundamental la capacitación de las nuevas generaciones en las empresas familiares para la continuidad de la misma.

El protocolo familiar, es una muy buena herramienta para este tipo de empresas, se materializa mediante un documento que establece las reglas y pautas que rigen la relación entre los miembros de una familia empresaria y la gestión de la empresa familiar. Este documento suele ser utilizado por familias que poseen y operan empresas, especialmente aquellas en las que varias generaciones están involucradas en la dirección y propiedad del negocio.

Este documento sirve para varios propósitos importantes:

Gobernanza empresarial: Establece las estructuras de gobierno y toma de decisiones dentro de la empresa familiar, definiendo roles y responsabilidades de los diferentes miembros de la familia y del equipo directivo. Esto ayuda a evitar conflictos y a mantener la armonía familiar y la eficacia empresarial.

Sucesión empresarial: aborda la planificación de la sucesión empresarial, delineando cómo se llevará a cabo la transición de la propiedad y el liderazgo de la empresa de una generación a otra. Esto incluye la identificación y preparación de sucesores, así como las políticas y procedimientos para facilitar una transición suave y exitosa.

Valores y cultura empresarial: Define los valores, principios y cultura empresarial que guían las acciones y decisiones de la empresa familiar. Esto ayuda a preservar la identidad y la visión de la empresa a lo largo del tiempo, proporcionando una guía clara para todas las partes interesadas.

Gestión de conflictos: Establece mecanismos para la gestión de conflictos dentro de la familia y la empresa, como procedimientos de resolución de disputas y mediación. Esto ayuda a prevenir conflictos innecesarios y a resolver los que surjan de manera eficiente y equitativa.

Protección de activos: El protocolo familiar puede incluir disposiciones para proteger los activos de la empresa familiar de posibles riesgos y contingencias, como la creación de estructuras legales adecuadas y políticas de gestión de riesgos.

Es una herramienta crucial para la gestión exitosa de una empresa familiar, ya que establece las reglas y pautas que rigen la relación entre los miembros de la familia y la gestión del negocio. Proporciona una base sólida para la gobernanza empresarial, la sucesión empresarial, la preservación de valores y cultura empresarial, la gestión de conflictos y la protección de activos.

Finalmente, la planificación patrimonial también se centra en garantizar la continuidad del negocio en caso de eventos imprevistos. Esto puede incluir la implementación de medidas de contingencia, como seguros, fondos de reserva y acuerdos de gestión de crisis, para garantizar que la empresa pueda seguir operando sin problemas en situaciones difíciles.

En resumen, la planificación patrimonial en una PYME es fundamental para asegurar su estabilidad financiera, proteger sus activos, optimizar su carga fiscal y garantizar su continuidad y crecimiento a largo plazo. Los beneficios incluyen una mejor gestión de riesgos, una mayor eficiencia financiera y una transición sencilla en caso de cambios en la propiedad o la dirección de la empresa.

 

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