El gobernador Juan Pablo Valdés encabezó este jueves en el Salón Amarillo el lanzamiento del Instituto Correntino de Abordaje y Prevención de los Consumos Problemáticos (Icap).
Este nuevo organismo coordinará las acciones de las carteras de Coordinación y Planificación, Desarrollo Social y Salud Pública para estructurar una estrategia de prevención, atención temprana y salud mental comunitaria.
Durante el acto, Valdés destacó que la meta es "reorganizar el Estado" para que cada familia sepa con certeza a dónde acudir y remarcó el compromiso de atender de forma integral al flagelo.
Un quiebre transversal que afecta a todas las clases sociales
La puesta en marcha del Icap responde a una demanda histórica de la comunidad y a la necesidad de dotar de una dirección única a los esfuerzos estatales y civiles.
Lejos de ser un problema estadístico o encapsulado en sectores específicos, las adicciones fueron catalogadas durante la presentación como una problemática compleja que lesiona de manera directa los vínculos familiares, educativos y comunitarios en todo el territorio correntino.
Así se desmitificó que el consumo sea una exclusividad de las periferias vulnerables: "Le puede pasar a cualquier familia. Por ahí se estigmatiza los lugares de vulnerabilidad social porque claramente hay menos condiciones, pero nos tocó acompañar a cualquier clase social, incluso profesionales de la salud", detallaron durante la presentación del instituto.
La premisa fundacional es entender que "la persona es mucho más que un consumo" y que posee un contexto histórico que requiere contención, inclusión laboral y educativa posterior, desterrando adjetivaciones estigmatizantes y dañinas.
Las definiciones del gobernador Juan Pablo Valdés
El gobernador Juan Pablo Valdés ratificó la firmeza política de su administración para dar pelea de fondo contra el flagelo, encuadrando este lanzamiento dentro de un plan sistémico de seguridad y salud que comenzó a plasmarse formalmente el año pasado en las cámaras legislativas.
"Siempre el Gobierno de la provincia ha tenido diferentes programas, más visibles, menos visibles, pero siempre habían estado. Y hoy con este instituto lo que buscamos es continuar con la reorganización del Estado provincial", contextualizó el mandatario correntino, remarcando la necesidad de previsibilidad ciudadana.
"Lo que buscamos es consolidar todas las herramientas y lo que buscamos es que la sociedad correntina sepa y tenga en claro a dónde acudir y con quién concurrir para poder encontrar una solución", reafirmó el gobernador.
Valdés conectó el nacimiento del Icap con la aplicación de la normativa penal contra el comercio minorista de estupefacientes en los barrios de la provincia.
"Este problema se abordó desde la raíz, que fue con la Ley del Narcomenudeo. Seguramente desde el Ministerio de Seguridad vamos a estar publicando las estadísticas", enfatizó el mandatario, felicitando en el proceso a las fuerzas policiales que "todos los días destruyen algún kiosco o algún dealer que está haciendo daño a nuestra sociedad".
Finalmente, el Gobernador selló el compromiso de su gestión para el sostenimiento de las redes civiles y estatales que integrarán el nuevo organigrama.
"Queremos decirles a la sociedad que estamos acá para acompañarlos, por eso es que ahora venimos a cambiar la estrategia, y ahora venimos no solamente a atender las urgencias, venimos a buscar la prevención", concluyó Valdés con marcado optimismo.
La articulación de tres ministerios y el rol de "cuidar a los que cuidan"
Uno de los hitos administrativos más relevantes del Icap es que no nace para agigantar la burocracia estatal ni para superponer cargos, sino para funcionar como un puente de unificación de criterios técnicos y operativos.
Para dar vida al instituto, los ministerios de Desarrollo Social (a cargo de José Miguel Irigoyen), Salud Pública (con Emilio Lanari) y Coordinación y Planificación (bajo la tutela de Carlos Vignolo) debieron unificar sus programas preexistentes tras extensas mesas de debate.
El instituto se abocará a la prevención, la atención, la formación y el despliegue territorial. Un eje innovador será la impronta de "cuidar a los que cuidan", brindando herramientas de soporte psicológico y operativo a los familiares, pastores, sacerdotes y organizaciones sociales que asisten las 24 horas del día a los afectados en las barriadas y que hasta el momento operaban de forma aislada.
La internación vista como una "terapia intensiva"
En el plano estrictamente sanitario, el nuevo paradigma correntino propone un cambio drástico respecto a cómo abordar terapéuticamente al paciente, desalentando la idea de la institucionalización prolongada como solución mágica o única vía de escape.
"La internación es necesaria, pero la internación en salud mental es como una terapia intensiva", explicaron durante la exposición en Casa de Gobierno, añadiendo que "una persona que está en terapia intensiva no va a estar eternamente".
La estrategia impulsada por el Ejecutivo provincial apunta a robustecer la red de salud mental comunitaria directamente en los Centros de Atención Primaria de la Salud (Caps) y centros barriales para sanar los lazos afectivos en el entorno natural del individuo.
Asimismo, se anunció la creación de un Observatorio Provincial de Consumos Problemáticos en convenio con la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) para gobernar bajo estadísticas científicas, complementado por un Consejo Consultivo integrado por las iglesias y ONGs.