La Cámara de Diputados de Corrientes otorgó este miércoles media sanción al proyecto de ley que instituye la semana del 26 de marzo como la "Semana de Conciencia de la Epilepsia" en todo el territorio provincial, con el objetivo de promover la información sobre la enfermedad, fomentar su detección temprana y generar mayor inclusión para quienes la padecen.
La iniciativa, que ahora será remitida al Senado para su tratamiento, propone además que durante esos días se iluminen con color lavanda —distintivo internacional de la causa— la mayor cantidad posible de monumentos y edificios públicos de la provincia para visibilizar la problemática y sensibilizar a la sociedad.
De convertirse en ley, el Ministerio de Salud Pública será la autoridad de aplicación y tendrá a su cargo la promoción de actividades educativas, campañas de concientización y capacitaciones sobre primeros auxilios ante crisis epilépticas, en articulación con organismos sanitarios y organizaciones especializadas.
Al fundamentar el proyecto de su autoría, la diputada Ana Améndola destacó la necesidad de avanzar en la visibilización de la enfermedad y combatir los prejuicios que aún persisten.
"El 70% de las personas con epilepsia logra controlar la enfermedad con tratamientos farmacológicos, pero existe un 30% que padece epilepsia refractaria y requiere tratamientos más complejos. Necesitamos concientizar, evitar la estigmatización social y derribar barreras que muchas veces generan exclusión", sostuvo.
Durante la sesión estuvieron presentes integrantes de la Fundación EPOF (Enfermedades Poco Frecuentes) y de Lafora Corrientes, junto a familiares y pacientes que acompañaron el tratamiento de la iniciativa.
Entre ellos se encontraba Kathya Bruquetas, madre de un joven que padece epilepsia mioclónica progresiva, quien resaltó la importancia de la propuesta para que la comunidad conozca más sobre la enfermedad y pueda actuar correctamente ante una eventual crisis epiléptica en espacios públicos.
La iniciativa forma parte de una serie de acciones orientadas a generar mayor conocimiento sobre la epilepsia, mejorar la calidad de vida de quienes la padecen y promover una sociedad más inclusiva y libre de prejuicios.