A poco de iniciarse un inédito proceso electoral en la Sociedad Rural Argentina marcado deliberadamente por prácticas repudiables tendientes a garantizar la perpetuidad del mandato del actual presidente Nicolás Pino y un reducido grupo de amigos que pretenden adueñarse de la entidad, resulta imperioso subrayar las razones por las que la lista oficialista no ofrece las garantías institucionales que merecemos los socios.
1) Días atrás trascendió públicamente un documento (que adjuntamos) con la firma de puño y letra de Nicolás Pino en el que se comprometia ante el vicepresidente Marcos Pereda a respetar un esquema institucional de conducción, con la alternancia lógica de una entidad democrática y las condiciones de gobernanza interna propias de una gestión transparente.
2) Dos años después, no sólo desconoce e incumple aquel compromiso sino que lleva a toda la entidad a una inédita elección forzando un cuarto y hasta quinto mandato expresamente prohibido en el espíritu de la última reforma estatutaria.
3) En los últimos meses también tomó estado público una autocondonación de deudas por parte del tesorero de la entidad Angel Rossi, quien admitió la acción pero evitó precisar las condiciones de tal irregularidad
4) En tren de denuncias, los socios conocimos también que el desastre de la digitalización de los Registros Genealógicos implicó a la entidad una erogación de más de 4,5 millones de dólares y el presidente Nicolás Pino y su director Raúl Etchebehere nо han explicado el destino de esos fondos
5) Trascendió igualmente acciones de tipo intimidatorias y hasta agresiones fisicas que merecen ser esclarecidas: Llamados a socios del Distrito 1 por parte de Marcos Mathé para firmar compulsivamente una lista de apoyo a Pino: Insultos y aprietes de Raúl "Turco" Etchebehere a dirigentes opositores; agresión fisica e insultos de Santiago Ballester a una dirigente opositora.
6) Tanto Raúl Etchebehere como Carlos Odriozola ambos candidatos de la lista oficialista- reciben mensualmente honorarios porque fueron colocados como directores de La Rural SA.
En sintesis, al cabo de 6 años de gestión, la opción es clara: O se perpetúan los mismos que pretenden adueñarse de la entidad y llevan adelante las peores prácticas de la política o elegimos la alternancia con un equipo de productores que ponen a la Rural por encima de las aspiraciones y los negocios personales.