n Cuenta regresiva para las elecciones en la Sociedad Rural Argentina. Se vota el miércoles 9 de septiembre. Dos dirigentes de peso, el presidente Nicolás Pino y el vicepresidente Marcos Pereda, se enfrentarán por el liderazgo de una de las entidades más influyentes del país, en una disputa que abre un fuerte debate sobre los acuerdos internos, la alternancia en el poder y el futuro del campo argentino.
La votación, abierta desde el 22 de julio, se desarrolla en un contexto de alta exposición mediática. La Sociedad Rural Argentina, tradicional protagonista de la agenda pública nacional, atraviesa un proceso interno que despierta atención por sus posibles consecuencias políticas y económicas, en una elección donde los socios ya comenzaron a emitir sus votos y que ofrecerá definiciones clave en la conducción institucional.
La controversia central gira en torno a la posibilidad de que Nicolás Pino busque un nuevo mandato, pese a la existencia de un estatuto que, según parte de la dirigencia, limita la reelección a tres períodos. El debate no solo involucra cuestiones formales, sino también acuerdos de palabra y la tradición de alternancia, elementos que Pereda considera esenciales para la vitalidad y la credibilidad de la entidad.
El vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, Marcos Pereda, defendió la alternancia como principio clave para la renovación de ideas en la conducción. “Las instituciones intermedias como la Rural, gremiales que defienden al sector, necesitan independencia, necesitan una autonomía, pero sobre todo necesitan alternancia, porque es lo que les genera nuevas ideas, nueva renovación, una dinámica de cambio continuo”, afirmó Pereda.
El dirigente recordó que el estatuto de la Sociedad Rural fija un límite de tres períodos para la presidencia y que ese acuerdo se pactó para evitar liderazgos perpetuos. “En la historia, a lo largo del uso y costumbre de la Rural, eran tres periodos máximo. Que ahí, como decimos, es palabra pura”, señaló.
Según Pereda, el propio Nicolás Pino destacó en su discurso inaugural la importancia de cumplir esa norma y de dar el ejemplo hacia afuera de la institución. “Está queriendo abulonarse a la silla”, disparó. Y fue más allá: aseguró que observa en Pino una imagen similar a la del gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, marcando un paralelismo con la continuidad sin límites en el poder.
Pereda insistió en que el respeto de los estatutos fortalece la legitimidad de la entidad y advirtió sobre el riesgo de que los socios perciban que las reglas pueden romperse. “Eso es lo que estamos esperanzados, de que el socio comprenda que esto es muy importante porque le da potencia a la institución para después salir a dar el ejemplo. ¿Qué ejemplo podés dar si vos no cumplís con tu propio estatuto?”, planteó el vicepresidente.