La ciudad de Corrientes conmemora este 3 de abril sus 438 años, recordando aquel 1588 en que fue fundada por Juan Torres de Vera y Aragón a orillas del río Paraná. Su historia está atravesada por la identidad, la tradición y un crecimiento sostenido a lo largo del tiempo que la consolidó como uno de los centros urbanos más importantes del nordeste argentino
Fundada en 1588, la capital correntina se desarrolló en una ubicación clave entre Asunción y Buenos Aires. Esta posición favoreció su crecimiento como nodo de servicios y su integración a los procesos de organización nacional que marcaron a las principales ciudades del país.
Ese proceso también se refleja en su fisonomía urbana. En distintos sectores aún se conservan viviendas tradicionales con galerías al exterior y estilos de influencia colonial e italiana, que forman parte de su identidad. Con el paso de las décadas, especialmente desde mediados del siglo XX, nuevas construcciones modificaron el paisaje, aunque sin borrar los rasgos históricos que la caracterizan.
En paralelo, la ciudad avanza en la modernización de su infraestructura y se proyecta como un referente cultural y turístico, manteniendo al mismo tiempo los rasgos que definen su carácter.