En un operativo desplegado este jueves, la Municipalidad de Corrientes intervino de forma directa para rescatar a "Coco" y "Coquito", dos perros machos que padecían condiciones de severo abandono en un inmueble del barrio Primera Junta. El procedimiento visibiliza una problemática creciente y reabre el debate sobre la tenencia responsable en las barriadas capitalinas.
La trama punitiva comenzó semanas atrás cuando los residentes de la zona canalizaron reportes a través del Sistema de Atención al Ciudadano, alertando que las mascotas permanecían confinadas, atadas de forma permanente y sin las mínimas condiciones de salubridad general. Inspectores de la Dirección General de Promoción, Derecho y Bienestar Animal acudieron al domicilio en una primera instancia para notificar formalmente al propietario, exigiéndole una adecuación inmediata del cuidado alimentario y clínico, una advertencia que fue sistemáticamente desoída por el morador.
Reincidencia, lesiones y diagnóstico de Leishmaniasis
Ante la persistencia de las condiciones de vulnerabilidad biológica, una segunda ola de reclamos vecinales obligó a las autoridades de la Subsecretaría de Políticas Ambientales a acelerar los plazos legales para salvaguardar la integridad de los canes.
Al retornar a la propiedad del barrio Primera Junta, los veterinarios y el personal municipal constataron que el cuadro de maltrato animal se había agravado. Uno de los ejemplares continuaba amarrado a la intemperie, exhibiendo ambos severas lesiones cutáneas y un notable deterioro proteico.
Los análisis de laboratorio complementarios arrojaron una complicación extra para la sanidad ambiental de la zona: uno de los animales dio positivo para Leishmaniasis, una enfermedad zoonótica endémica que requiere estricto seguimiento profesional para evitar vectores de contagio.
Frente a la flagrante infracción a las normativas de protección animal vigentes, los agentes procedieron a solicitar la entrega voluntaria de los ejemplares. El titular del área de Promoción y Bienestar Animal, Eduardo Osuna, detalló las secuencias del salvamento: “Vinimos a solicitar la entrega voluntaria de los animales para su recuperación, ahora se llevarán a un tránsito en vistas de una futura adopción”, precisó el funcionario, marcando que la prioridad inmediata del Estado municipal radica en estabilizar la salud de los caninos.
Denuncias anónimas y los canales del Municipio
El operativo contó con la supervisión de la subsecretaria de Políticas Ambientales de la comuna, Mercedes Mestres, quien ponderó el rol activo y el compromiso civil de la barriada para desactivar focos de violencia vecinal. La funcionaria instó a la comunidad a no normalizar estas conductas e instó a utilizar las herramientas institucionales para denunciar de forma segura.
"Dependemos mucho de que los vecinos que conocen la situación se animen a hacer la denuncia. Se puede hacer de forma anónima y nos ayuda a saber cuándo se está infringiendo la ley y actuar en consecuencia", argumentó Mestres.
Desde el Ejecutivo local recordaron que las herramientas de control y radicación de alertas frente a casos sospechosos de maltrato doméstico permanecen abiertas de forma digital y telefónica mediante el Sistema de Atención al Ciudadano (línea gratuita 147), la plataforma virtual de Muni BOT y la aplicación oficial de la Municipalidad de Corrientes.