La ciudad de Corrientes celebró este domingo el Día Nacional del Chamamé con un festival municipal llevado a cabo en la tradicional plazoleta Cocomarola. El evento congregó a destacados músicos, bailarines y vecinos para rendir homenaje a una de las expresiones más representativas de la identidad local, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
La actividad había sido programada originalmente para el sábado 19 de septiembre —fecha en que se conmemora un nuevo aniversario del fallecimiento de Mario del Tránsito Cocomarola—, pero debió ser reprogramada debido a las inclemencias climáticas. Finalmente, con buen tiempo, el escenario al aire libre se convirtió en el punto de encuentro de la música correntina.
Grilla de artistas, distinciones y "Kilómetro 11"
La propuesta cultural contó con la participación de la Orquesta y Coro Herminio Giménez, el Ballet 7 Corrientes, Osvaldo Gamarra y su Grupo San Jorge, Miriam Asuad, José Álvarez y su grupo, el Quinteto Cocomarola, el Grupo Itatí, Trébol de Ases con Gustavo Miqueri, y Coquimarola y su conjunto. Además, durante la jornada se entregaron distinciones a referentes del género.
El cierre de la noche estuvo a cargo de Coquimarola y su conjunto, quienes junto a músicos invitados interpretaron “Kilómetro 11”, la obra emblemática de Mario del Tránsito Cocomarola considerada un himno del género.
Respecto al valor simbólico de la fecha, la secretaria de Cultura y Educación municipal, Keren Anderson, expresó: "Hoy estamos reunidos para celebrar y festejar el Día Nacional del Chamamé. Pero por sobre todas las cosas para hablar de algo que va más allá de la música: la identidad que nos representa, que nos une como correntinos y que también nos representa a nivel mundial".
A su vez, la funcionaria remarcó la importancia de las políticas públicas orientadas al recambio generacional y las iniciativas barriales :"Ponemos el foco en generar estos espacios de encuentro, de realce y también lugares donde podamos generar espacios para nuestro semillero, para nuestros niños y nuestros jóvenes".
Por su parte, el músico Gustavo Miqueri, voz principal de Trébol de Ases, destacó la apertura de este tipo de festivales en la vía pública. "Inventar estos espacios, crearlos, mimarlos de alguna u otra manera, hace a que nuestra cultura crezca y cualquier turista que esté pasando por aquí tenga la posibilidad de ver lo que nosotros brindamos a través del chamamé", dijo.
Asimismo, sobre la preservación estilística de la música tradicional, Miqueri enfatizó: "El mensaje es tratar de seguir la huella, intentar que el chamamé siga sonando en su estructura original siempre, más allá de aceptar las evoluciones, porque todo tiene que evolucionar. La tradicionalidad del género tiene que estar presente siempre para que el que escuche sepa elegir".