Uno de los máximos referentes del folklore nacional -no por cantante sino por difusor-, llegó ayer a nuestra provincia para participar de la XVº Fiesta Nacional del Chamamé que iniciará hoy a partir de las 22. Carlos Giachetti, el hombre que todos los domingos podemos ver a partir de las 21 por canal 7 con su programa Folclorísimo, se convertirá en el conductor de los especiales sobre nuestra fiesta, que el país podrá ver a través de esta señal televisiva.
El hombre nacido en Buenos Aires, es considerado uno de los difusores más importantes del país en lo que a folklore se refiere. A tal punto que se convirtió en el primer empresario en instalar una radio A.M dedicada exclusivamente a esta música. 24 horas de folklore para que los amantes de esta música puedan sentirse identificados con ella y disfrutarla en el momento que elijan.
Conocedor de los más variados estilos folklóricos, en diálogo con EL LITORAL, Carlos Giachetti dijo que en su programa de los domingos siempre hay tres representantes folklóricos de diferentes puntos del país. Pero, el que nunca falta es el chamamé. Esto, porque es el único de los estilos que es interpretado por varias provincias argentinas. “Corrientes, Chaco, Misiones, Formosa, Santa Fe, Rosario y Entre Ríos se identifican con esta música. Lo que no pasa con ninguna otra. Por lo que, en los escenario de Folclórisimo todos los domingos hay un chamamecero”, dijo.
Pese a haber visitado los más importantes escenarios del país, es la primera vez que llega a Corrientes para participar de la Fiesta Nacional del Chamamé, una experiencia de la que espera aprender y mucho, dado que como él mismo lo dijo, “sólo se que no se nada de esta fiesta”.
Se trata de un hombre extremadamente sensible que se emociona con las vivencias y experiencias más simples pero a su vez, las más auténticas de nuestra gente. Precisamente por ello, sus inicios profesionales fueron, como el de tantos otros, de lo más impensado: a través del baile. “Lo que sucede es que, para los jóvenes es mucho más fácil aprender a bailar una chacarera, una samba, una polka o un chamamé que aprender a tocar por ejemplo, la guitarra o el acordeón. Y así empecé, hasta que la magia del folklore me atrapó en su interior sin darme posibilidades de salir”, dijo con una amplia sonrisa la que en realidad, no pierde en ningún instante.
De a poco, después de aprender a bailar, se comenzaron a dar las oportunidades para difundir este estilo musical e inició su camino en diferentes medios radiales hasta que llegó el momento de estar en televisión y hoy por hoy, se convirtió en uno de los más conocidos difusores del folklore.
“Después de muchos años de darse cuenta de cómo los productores de las diferentes radios discriminaban a la música folklórica -porque el horario para ella es el de las cinco de la mañana-, decidió iniciar su propia empresa en la que no hay otra programación que no sea música folklórica durante las 24 horas, representativa de las más diversas partes del país”, dijo su esposa y productora del programa televisivo, Rebeca.
“De todas formas, no te puedo explicar como supera ampliamente la cantidad de programas chamameceros, comparándolos con cualquier otro estilo”, agregó Carlos.
Y esto, porque en Buenos Aires hay muchísimos hombres y mujeres de estas tierras que por una u otra manera se instalaron en la gran ciudad quienes sienten esta música de otra manera. “En Corrientes un taxista puede escuchar todo el día, en su auto, cualquier tipo de música pero si ese mismo taxista tiene que trabajar en Buenos Aires, seguramente va a escuchar chamamé”, comentó a modo de ejemplo sin mayores explicaciones ni necesidad de darlas.
No cabe dudas que a Carlos Giachetti se lo puede considerar, en su profesión, como el jugador de fútbol que en su espalda lleva el número 5. O sea, el encargado de distribuir el juego. Él, en el mundo de la música folklórica encontró la manera de distribuir las oportunidades de difusión desde los diferentes medios en que se desempeña dado que además tiene un programa también folklórico, en el canal “Sólo tango”.
De esta manera, convirtió al folklore en su estilo de vida y en su mayor pasión. Todo el día y prácticamente toda su vida está ligada a ella y a sus protagonistas. Precisamente por ello es que está hoy en Corrientes. Para conocer más de su música y de su gente.
El hombre nacido en Buenos Aires, es considerado uno de los difusores más importantes del país en lo que a folklore se refiere. A tal punto que se convirtió en el primer empresario en instalar una radio A.M dedicada exclusivamente a esta música. 24 horas de folklore para que los amantes de esta música puedan sentirse identificados con ella y disfrutarla en el momento que elijan.
Conocedor de los más variados estilos folklóricos, en diálogo con EL LITORAL, Carlos Giachetti dijo que en su programa de los domingos siempre hay tres representantes folklóricos de diferentes puntos del país. Pero, el que nunca falta es el chamamé. Esto, porque es el único de los estilos que es interpretado por varias provincias argentinas. “Corrientes, Chaco, Misiones, Formosa, Santa Fe, Rosario y Entre Ríos se identifican con esta música. Lo que no pasa con ninguna otra. Por lo que, en los escenario de Folclórisimo todos los domingos hay un chamamecero”, dijo.
Pese a haber visitado los más importantes escenarios del país, es la primera vez que llega a Corrientes para participar de la Fiesta Nacional del Chamamé, una experiencia de la que espera aprender y mucho, dado que como él mismo lo dijo, “sólo se que no se nada de esta fiesta”.
Se trata de un hombre extremadamente sensible que se emociona con las vivencias y experiencias más simples pero a su vez, las más auténticas de nuestra gente. Precisamente por ello, sus inicios profesionales fueron, como el de tantos otros, de lo más impensado: a través del baile. “Lo que sucede es que, para los jóvenes es mucho más fácil aprender a bailar una chacarera, una samba, una polka o un chamamé que aprender a tocar por ejemplo, la guitarra o el acordeón. Y así empecé, hasta que la magia del folklore me atrapó en su interior sin darme posibilidades de salir”, dijo con una amplia sonrisa la que en realidad, no pierde en ningún instante.
De a poco, después de aprender a bailar, se comenzaron a dar las oportunidades para difundir este estilo musical e inició su camino en diferentes medios radiales hasta que llegó el momento de estar en televisión y hoy por hoy, se convirtió en uno de los más conocidos difusores del folklore.
“Después de muchos años de darse cuenta de cómo los productores de las diferentes radios discriminaban a la música folklórica -porque el horario para ella es el de las cinco de la mañana-, decidió iniciar su propia empresa en la que no hay otra programación que no sea música folklórica durante las 24 horas, representativa de las más diversas partes del país”, dijo su esposa y productora del programa televisivo, Rebeca.
“De todas formas, no te puedo explicar como supera ampliamente la cantidad de programas chamameceros, comparándolos con cualquier otro estilo”, agregó Carlos.
Y esto, porque en Buenos Aires hay muchísimos hombres y mujeres de estas tierras que por una u otra manera se instalaron en la gran ciudad quienes sienten esta música de otra manera. “En Corrientes un taxista puede escuchar todo el día, en su auto, cualquier tipo de música pero si ese mismo taxista tiene que trabajar en Buenos Aires, seguramente va a escuchar chamamé”, comentó a modo de ejemplo sin mayores explicaciones ni necesidad de darlas.
No cabe dudas que a Carlos Giachetti se lo puede considerar, en su profesión, como el jugador de fútbol que en su espalda lleva el número 5. O sea, el encargado de distribuir el juego. Él, en el mundo de la música folklórica encontró la manera de distribuir las oportunidades de difusión desde los diferentes medios en que se desempeña dado que además tiene un programa también folklórico, en el canal “Sólo tango”.
De esta manera, convirtió al folklore en su estilo de vida y en su mayor pasión. Todo el día y prácticamente toda su vida está ligada a ella y a sus protagonistas. Precisamente por ello es que está hoy en Corrientes. Para conocer más de su música y de su gente.