De acuerdo a relatos vigentes, Felipe Olivera, originario de Empedrado participaba de la peregrinación de la Virgen de Itatí a quien había prometido un agradecimiento que incluía una joya si lo ayudaba a solucionar un grave problema.
Pero en un momento del camino el peregrino se habría detenido a descansar debajo de un árbol y tras despertarse observó un crucifijo atado entre las ramas. Según lo señalado en empedradocity, “adoro su hallazgo, lo bajo con reverencia, lo llevo a Itatí y el cura del lugar declara aquello un milagro”.
Al regresar a Empedrado fue ya acompañado por creyentes en el señor hallado, allí en pomposa función de la iglesia matriz se ratificó la unción del cura de Itatí. Desde ese entonces quedo establecido el poder divinal del Señor Hallado, el sitio que la tradición marca como aquel que fuera hallado la imagen, ese lugar denominado El Sombrero.
El crecimiento de la población en torno del rancho de Olivera y la divulgación del culto del Señor Hallado hicieron necesaria la construcción de la capilla que fue autorizada y construida en 1807.
Veinte años después se construyo en el mismo terreno una más grande, que con sucesiva y periódicas refacciones llegó hasta 1911. En este año se inauguró el actual templo parroquial.
Pero en un momento del camino el peregrino se habría detenido a descansar debajo de un árbol y tras despertarse observó un crucifijo atado entre las ramas. Según lo señalado en empedradocity, “adoro su hallazgo, lo bajo con reverencia, lo llevo a Itatí y el cura del lugar declara aquello un milagro”.
Al regresar a Empedrado fue ya acompañado por creyentes en el señor hallado, allí en pomposa función de la iglesia matriz se ratificó la unción del cura de Itatí. Desde ese entonces quedo establecido el poder divinal del Señor Hallado, el sitio que la tradición marca como aquel que fuera hallado la imagen, ese lugar denominado El Sombrero.
El crecimiento de la población en torno del rancho de Olivera y la divulgación del culto del Señor Hallado hicieron necesaria la construcción de la capilla que fue autorizada y construida en 1807.
Veinte años después se construyo en el mismo terreno una más grande, que con sucesiva y periódicas refacciones llegó hasta 1911. En este año se inauguró el actual templo parroquial.