Con la presencia de 60 obispos de distintos países del continente deliberó esta semana en Colombia el Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) un organismo de la Iglesia Católica fundado hace más de medio siglo y que tiene como misión apuntalar la formación, la reflexión y fomentar la investigación. Los documentos de Aparecida que habitualmente ofrecen los prelados y que hace poco fue dado a conocer en Corrientes por monseñor Andrés Stanovnik constituye uno de los “productos” del trabajo de la entidad que nuclea a los Episcopados desde México hasta Cabo de Hornos, incluyendo el Caribe y las Antillas.
Justamente, monseñor Andrés Stanovnik -arzobispo de Corrientes- es vicepresidente segundo del Celam y en ese rol representó a la Argentina en el encuentro que llevó a cabo recientemente en Colombi donde tiene sede permanente el Celam. La reunión de coordinación, es la Asamblea que se realiza cada año, con la participación de la Presidencia del Celam, los obispos presidentes de los Departamentos y Centros de Formación, los responsables de las diversas secciones, los secretarios ejecutivos de los Departamentos y los directores de los Centros de Formación.
Las deliberaciones comenzaron a principio de esta semana y concluyeron ayer. El objetivo era evaluar las actividades desarrolladas en este primer año del cuatrienio 2007-2011 y revisar los proyectos para los próximos años.
En total participaron unos 60 obispos de distintas partes del continente y Monseñor Andrés en su calidad de vicepresidente segundo estuvo en la conducción de las deliberaciones. La dinámica de trabajo contemplaba la presentación de los informes de cada una de las instancias del Celam para su aprobación por parte de la presidencia, se presentó también un informe económico y cada departamento y centro explicó lo realizado en el año precedente.
La idea es tomar decisiones sobre los proyectos y programas a realizar durante el 2009, que son financiados por agencias de cooperación. Todas las actividades del Celam están orientadas por las conclusiones de Aparecida y por la Misión Continental que se iniciarán en agosto próximo.
El Consejo Episcopal Latinoamericano fue fundado en 1955 por el Papa Pío XII a pedido de los Obispos de América Latina y el Caribe. Presta servicios de contacto, comunión, formación, investigación y reflexión a las 22 Conferencias Episcopales del continente y sus directivos son elegidos cada cuatro años por una Asamblea Ordinaria que reúne a los Presidentes de las Conferencias Episcopales.
Justamente, monseñor Andrés Stanovnik -arzobispo de Corrientes- es vicepresidente segundo del Celam y en ese rol representó a la Argentina en el encuentro que llevó a cabo recientemente en Colombi donde tiene sede permanente el Celam. La reunión de coordinación, es la Asamblea que se realiza cada año, con la participación de la Presidencia del Celam, los obispos presidentes de los Departamentos y Centros de Formación, los responsables de las diversas secciones, los secretarios ejecutivos de los Departamentos y los directores de los Centros de Formación.
Las deliberaciones comenzaron a principio de esta semana y concluyeron ayer. El objetivo era evaluar las actividades desarrolladas en este primer año del cuatrienio 2007-2011 y revisar los proyectos para los próximos años.
En total participaron unos 60 obispos de distintas partes del continente y Monseñor Andrés en su calidad de vicepresidente segundo estuvo en la conducción de las deliberaciones. La dinámica de trabajo contemplaba la presentación de los informes de cada una de las instancias del Celam para su aprobación por parte de la presidencia, se presentó también un informe económico y cada departamento y centro explicó lo realizado en el año precedente.
La idea es tomar decisiones sobre los proyectos y programas a realizar durante el 2009, que son financiados por agencias de cooperación. Todas las actividades del Celam están orientadas por las conclusiones de Aparecida y por la Misión Continental que se iniciarán en agosto próximo.
El Consejo Episcopal Latinoamericano fue fundado en 1955 por el Papa Pío XII a pedido de los Obispos de América Latina y el Caribe. Presta servicios de contacto, comunión, formación, investigación y reflexión a las 22 Conferencias Episcopales del continente y sus directivos son elegidos cada cuatro años por una Asamblea Ordinaria que reúne a los Presidentes de las Conferencias Episcopales.