LOS NUMEROS
4 Son las ediciones realizadas de la “Expo Paradigma”.
Inspirados en la estética de los dibujos animados, el cómic y los video juegos de Japón, cientos de adolescentes y hasta adultos, se reunieron este fin de semana en un sindicato para confirmar el crecimiento en la cantidad de adherentes que tiene la muestra “Expo Paradigma”. El evento, que cumplió 4 ediciones, reunió una miscelánica oferta de opciones, desde entretenimientos con juegos y torneos hasta comidas típicas del país asiático.
Un desfile permanente de jóvenes con disfraces difíciles de entender, mostró ayer el fanatismo que existe en Corrientes por los dibujos animados japoneses, que se concentró en la “Expo Paradigma” reunida en el Sindicato de Luz y Fuerza durante el sábado y el domingo. La creciente cantidad de asistentes se notó en un cambio de escenario de último momento: mientras que en un principio se preveía su organización en la Sociedad Japonesa, la venta de entradas obligó a mudarlo.
Las dos primeras ediciones del evento se realizaron en 2008 en la Sociedad Japonesa y el año pasado se trasladó al Club San Martín hasta llegar a la cuarta edición en uno de los salones de la sede social de Luz y Fuerza, con más de 200 asistentes. La exposición fue creciendo en propuestas y alternativas así como también en público de diferentes edades, aunque predominan los adolescentes.
“La primera vez fue en 2008 y los que vinieron pocos y algo tímidos, solo estaban disfrazados 5, pero con el paso del tiempo, se fueron sumando más a la movida, ahora tenemos cientos de asistentes y decenas personas que vienen vestidos de personajes”, dijo a El Litoral una de las organizadoras, Diana Gorchoff.
“Nos gustaría poder hacer más exposiciones al año, pero no tenemos apoyo de nadie, es todo a pulmón”, manifestó la organizadora.
Disfraces
Entre las propuestas de la “Expo Paradigma”, hay varios puestos de ventas de DVD de bandas y dibujos animados japoneses, exhibiciones de artes marciales, torneos de cartas y de juegos de computadora, además de concursos de canto, también adaptado a programas televisivos orientales. Un stand con comidas y bebidas típicas niponas llamó la atención de numerosos asistentes.
Lo más llamativo quizá fue el desfile de jóvenes haciendo “cosplay” es decir, disfrazados de personajes de televisión.
Diego, de 15 años, Manuel de 15 y Melisa de 20 fueron vestidos como diferentes personajes de la serie “Bleach”. En cambio Luana de 14, Francisco de 17, Rocío de 15 e Ivana de 16, se caracterizaron con trajes del programa “Meiko Sakine”. Pero también hubo personas más grandes, como “Gino” de 27 que se vistió de “Lobo”, un personaje de cómics estadounidense. “Vengo porque me gustan estas cosas”, explicó.
A Diego y a Luana, el armado de sus disfraces les demandó 2 meses de trabajo, pero al resto entre 1 mes y 2 semanas.
Ninguno de los consultados por este medio calculó el costo económico que tiene los trajes, ya que aseguraron que lo hicieron de una manera “artesanal”, con elementos que tenían en sus casas. Además, muchos recurrían a sus familiares para la confección y la pintura sobre el cuerpo.
4 Son las ediciones realizadas de la “Expo Paradigma”.
Inspirados en la estética de los dibujos animados, el cómic y los video juegos de Japón, cientos de adolescentes y hasta adultos, se reunieron este fin de semana en un sindicato para confirmar el crecimiento en la cantidad de adherentes que tiene la muestra “Expo Paradigma”. El evento, que cumplió 4 ediciones, reunió una miscelánica oferta de opciones, desde entretenimientos con juegos y torneos hasta comidas típicas del país asiático.
Un desfile permanente de jóvenes con disfraces difíciles de entender, mostró ayer el fanatismo que existe en Corrientes por los dibujos animados japoneses, que se concentró en la “Expo Paradigma” reunida en el Sindicato de Luz y Fuerza durante el sábado y el domingo. La creciente cantidad de asistentes se notó en un cambio de escenario de último momento: mientras que en un principio se preveía su organización en la Sociedad Japonesa, la venta de entradas obligó a mudarlo.
Las dos primeras ediciones del evento se realizaron en 2008 en la Sociedad Japonesa y el año pasado se trasladó al Club San Martín hasta llegar a la cuarta edición en uno de los salones de la sede social de Luz y Fuerza, con más de 200 asistentes. La exposición fue creciendo en propuestas y alternativas así como también en público de diferentes edades, aunque predominan los adolescentes.
“La primera vez fue en 2008 y los que vinieron pocos y algo tímidos, solo estaban disfrazados 5, pero con el paso del tiempo, se fueron sumando más a la movida, ahora tenemos cientos de asistentes y decenas personas que vienen vestidos de personajes”, dijo a El Litoral una de las organizadoras, Diana Gorchoff.
“Nos gustaría poder hacer más exposiciones al año, pero no tenemos apoyo de nadie, es todo a pulmón”, manifestó la organizadora.
Disfraces
Entre las propuestas de la “Expo Paradigma”, hay varios puestos de ventas de DVD de bandas y dibujos animados japoneses, exhibiciones de artes marciales, torneos de cartas y de juegos de computadora, además de concursos de canto, también adaptado a programas televisivos orientales. Un stand con comidas y bebidas típicas niponas llamó la atención de numerosos asistentes.
Lo más llamativo quizá fue el desfile de jóvenes haciendo “cosplay” es decir, disfrazados de personajes de televisión.
Diego, de 15 años, Manuel de 15 y Melisa de 20 fueron vestidos como diferentes personajes de la serie “Bleach”. En cambio Luana de 14, Francisco de 17, Rocío de 15 e Ivana de 16, se caracterizaron con trajes del programa “Meiko Sakine”. Pero también hubo personas más grandes, como “Gino” de 27 que se vistió de “Lobo”, un personaje de cómics estadounidense. “Vengo porque me gustan estas cosas”, explicó.
A Diego y a Luana, el armado de sus disfraces les demandó 2 meses de trabajo, pero al resto entre 1 mes y 2 semanas.
Ninguno de los consultados por este medio calculó el costo económico que tiene los trajes, ya que aseguraron que lo hicieron de una manera “artesanal”, con elementos que tenían en sus casas. Además, muchos recurrían a sus familiares para la confección y la pintura sobre el cuerpo.