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Francisco Madariaga, el poeta de los palmerales

Por El Litoral

Sabado, 02 de abril de 2011 a las 21:00
Elena Zelada con los alumnos talleristas.
En el marco del XXV Aniversario del Colegio de Enseñanza Media de Santa Rosa (Concepción) el Rectorado del Colegio, durante dos días se desarrolló el Taller Literario “Francisco Madariaga: el poeta de los palmerales de oro”. Dicho taller estuvo a cargo de la escritora Elena Zelada de Fiorio, amiga personal del evocado autor.

Madariaga, una de las voces más poderosas y personales de la poesía argentina, vivió hasta los 14 años en la Estancia Caimán, tercera sección del departamento de Concepción, no lejos de la localidad de Santa Rosa, y sus poemas, que fueron traducidos al inglés, francés, alemán, portugués, italiano y sueco, y publicados en 18 libros (desde 1954 hasta 1998), están ambientados en esa geografía de esteros, palmeras, lagunas y gauchos arcaicos. Francisco Madariaga, que sabía también hablar en guaraní, nunca perdió el contacto con ese paraje y sus habitantes, desde Buenos Aires donde vivía visitaba una o dos veces al año el mítico lugar de su infancia, “se fue para andar siempre regresando a sus palmares, en versos, en tren o en sueños”, y es un orgullo para los santarroseños y para todos los correntinos saber que sus libros conforman una de las más importantes producciones poéticas argentinas del siglo XX.

Madariaga vivió hasta los 73 años (falleció el 24 de septiembre de 2000, en Buenos Aires), sin poder salir de su “país natal”: el de los lujosos palmares de oro, las hadas blancas, las apariciones, los fantasmas, los tembladerales, los caballos ruanos, las garzas, las lagunas de sangre y los gauchos más huraños y desamparados del país co-rrentino que fueron sus amigos, a quienes celebró con su lirismo de poeta genio. Poemas de Madariaga fueron publicados en “La Nación”, “Clarín” y en antologías y revistas de Argentina, México, Bolivia, Madrid, Bogotá y Caracas. Su poesía está llena de imágenes en las que describe con el recuerdo, con la memoria, el paisaje natal de una manera poderosamente única: en ella confluyen el surrealismo y el barroco americano.

La Biblioteca Popular de Santa Rosa lleva su nombre y en un anaquel especial están todos sus libros y también fotos, actas y un retrato de importantes dimensiones con su última firma.

Fueron coordinadoras de los talleres literarios del Colegio de Enseñanza Media de Santa Rosa, las escritoras Elena Zelada de Fiorio y Nelly Obregón, de la ciudad de Corrientes. En esas sesiones se habló de la vida y principalmente de la obra de Francisco Madariaga, y se analizaron algunos de los poemas de “El tren casi fluvial” (obra reunida) publicado en 1990 por la prestigiosa editorial Fondo de Cultura Económica de México. Los textos de ese libro entusiasmaron a los jóvenes alumnos que conocen esos parajes y, como trabajo de taller, se deleitaron escribiendo brevísimas imágenes, es decir, textos de tres a cinco palabras, en los que establecieron relaciones basadas en referentes no siempre lógicos, expuestos con visión personal, y permitiéndose a sí mismos realidades raras y nuevas dichas “al estilo Francisco Madariaga”, el contemplativo y talentoso poeta de Corrientes que supo expresar con intensidad sus percepciones “apartando las palabras de sus relaciones habituales para someterlas a un nuevo y sorprendente sentido”.
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