Con una inversión superior al millón de pe-sos, se realizaron obras para proveer a los pobladores de los parajes Los Bretes y Atalaya de Santo Tomé, del elemental servicio de agua potable. La obra se ejecutó en tres meses, y fue financiada a través de la recaudación del impuesto inmobiliario rural.
Esta obra, que benefició a unas 60 familias, solucionó una gran problemática de la zona. Los pobladores podían acceder al líquido vital abasteciendose de canillas públicas servidas de perforaciones, de las que llevaban el agua a sus hogares en bidones.
Los trabajos que se realizaron, según informaron los técnicos del Ente Regulador del Agua de la Provincia, responsables del proyecto, incluyeron 15.600 metros cúbicos de excavación, tapada y compactación de zanjas con retroexcavadora, en cualquier clase de terreno y a una profundidad máxima de 1,50 metro, que incluyó achique o depresión de napa, tablestacado y entibado y transporte de suelo excedente. En el marco de esta obra, se extendieron también 7.000 metros de provisión, acarreo y colocación de cañería, incluyendo prueba hidráulica.
A través del Fondo de Desarrollo Rural (FDR), se ejecutó la obra en menos de tres meses, para posibilitar el abastecimiento familiar y de los productores de la zona. El trabajo de ampliación de red, demandó una inversión de $ 1.128.811,09.
Como el FDR, se nutre con el impuesto inmobiliario ru-ral, para el interventor del Ente Regulador, Arturo Vázquez, al referirse a la forma de financiación de la obra, dijo que “de esta manera, los impuestos del campo llegan a la gente de la zona rural en obras, beneficiando no sólo a productores sino a las familias, tal el espíritu del FDR”.
Los dos parajes contaban sólo con perforaciones, que funcionaban como canillas públicas y con esta obra “llevamos el agua a la casa de la gente, para que pueda desarrollar su vida en donde produce y vive”, destacó Vázquez.
Por eso, desde el Ente se diseñó una red para llevar el agua a los domicilios a través de este Proyecto (Nº 364) del FDR.
Vale recordar, que el dinero que nutre el FDR, instaurado en 2004 por Ley 5.552, se vuelcan íntegramente a dos rubros principales: campañas fitosanitarias (25 %) y obras de infraestructura ru-ral (75 %). Todas los proyectos de obras financiadas a través del FDR se originan en una demanda real de algún sector productivo, y una vez surgidas son analizadas por las áreas técnicas específicas para estimar la factibilidad.
Esta obra, que benefició a unas 60 familias, solucionó una gran problemática de la zona. Los pobladores podían acceder al líquido vital abasteciendose de canillas públicas servidas de perforaciones, de las que llevaban el agua a sus hogares en bidones.
Los trabajos que se realizaron, según informaron los técnicos del Ente Regulador del Agua de la Provincia, responsables del proyecto, incluyeron 15.600 metros cúbicos de excavación, tapada y compactación de zanjas con retroexcavadora, en cualquier clase de terreno y a una profundidad máxima de 1,50 metro, que incluyó achique o depresión de napa, tablestacado y entibado y transporte de suelo excedente. En el marco de esta obra, se extendieron también 7.000 metros de provisión, acarreo y colocación de cañería, incluyendo prueba hidráulica.
A través del Fondo de Desarrollo Rural (FDR), se ejecutó la obra en menos de tres meses, para posibilitar el abastecimiento familiar y de los productores de la zona. El trabajo de ampliación de red, demandó una inversión de $ 1.128.811,09.
Como el FDR, se nutre con el impuesto inmobiliario ru-ral, para el interventor del Ente Regulador, Arturo Vázquez, al referirse a la forma de financiación de la obra, dijo que “de esta manera, los impuestos del campo llegan a la gente de la zona rural en obras, beneficiando no sólo a productores sino a las familias, tal el espíritu del FDR”.
Los dos parajes contaban sólo con perforaciones, que funcionaban como canillas públicas y con esta obra “llevamos el agua a la casa de la gente, para que pueda desarrollar su vida en donde produce y vive”, destacó Vázquez.
Por eso, desde el Ente se diseñó una red para llevar el agua a los domicilios a través de este Proyecto (Nº 364) del FDR.
Vale recordar, que el dinero que nutre el FDR, instaurado en 2004 por Ley 5.552, se vuelcan íntegramente a dos rubros principales: campañas fitosanitarias (25 %) y obras de infraestructura ru-ral (75 %). Todas los proyectos de obras financiadas a través del FDR se originan en una demanda real de algún sector productivo, y una vez surgidas son analizadas por las áreas técnicas específicas para estimar la factibilidad.