Después del Mundial, Messi levantó la Supercopa con el Barcelona
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Después del Mundial, Messi levantó la Supercopa con el Barcelona

Fue 2-1 para los catalanes con goles de Piqué y Dembelé. En el cierre, Ter Stegen contuvo un tiro desde los doce pasos de Ben Yedder.

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Lionel Messi volvió al Barcelona y volvió a sonreír. Lejos de la tristeza que vivió en el Mundial de Rusia, en el primer partido oficial tras sus vacaciones Leo hizo un buen aporte para que el Barcelona se impusiera por 2-1 al Sevilla en Marruecos y levantara la Supercopa de España, el primer título de la temporada.

Bien temprano en la final, el VAR volvió a demostrar que llegó no solo para quedarse sino para evitar injusticias. Gracias a su intervención, y como pasó tantas veces en el Mundial de Rusia, una mala intervención del árbitro asistente fue revisada y así Sevilla pudo festejar ante el Barcelona.

Ocurrió a los 8 minutos, cuando Sarabia recibió en buena posición y batió con un tiro cruzado a Ter Stegen. Era el 1-0, pero el asistente levantó la bandera señalando off-side. En la revisión quedó claro que estaba habilitado y entonces el árbitro convalidó finalmente el gol que dejó a los de Messi en desventaja.

El gol cambió, con toda lógica, el libreto del partido. Sevilla abrazó la victoria y se abroqueló en defensa, mientras un Barcelona al que se notaba falto de rodaje trataba de acercarse al arco de Vaclik.

Las escaladas de Dembelé sacudían la modorra, mientras Semedo hacía lo suyo por el lateral derecho y Messi -que asumió como nuevo capitán azulgrana y volvía a competir tras apenas diez días de entrenamientos- hacía su tarea de artesano para encontrar los huecos en la defensa andaluza.

Dentro de ese panorama, una pelota parada de Messi a los 26, que cabeceó Lenglet por arriba, y un remate cruzado de Suárez desde dentro del área que se fue apenas desviado, resultaron las chances más claras para llegar al empate. Barcelona chocaba una y otra vez, pero por otro lado a Sevilla se le volvía una quimera pasar mitad de cancha con la pelota dominada.

Era difícil para los de Banega y Mercado aguantar con ese panorama, habiendo tanto talento del otro lado. Y a los 41 del primer tiempo apareció la gran oportunidad para poner justicia en el marcador: un tiro libre en el borde del área, ideal para la pegada de Messi. La Pulga no lo dejó pasar y buscó el palo del arquero con precisión: la pelota dio en el palo, rebotó en la espalda de Vaclik y quedó servida para que Piqué la empujara al empate.

Aunque el resultado era distinto, el panorama no cambió en el segundo tiempo. Barcelona arrinconó a Sevilla, que refugiado cerca de su arco esperaba agazapado la remota chance de un contraataque. Paradójicamente, en ese contexto la llegada de mayor riesgo fue para el equipo andaluz, con una jugada de sello argentino: un corner de Banega que Franco Vázquez peinó en el primer palo para que la pelota pegara en la parte superior del travesaño.

Justo cuando parecía que el Sevilla estaba más cómodo con el trámite, y con un remate del Mudo Vázquez desde afuera hasta soñó con llevarse todo, apareció el desequilibrio con una jugada espectacular del Barcelona. A los 33, Messi sacó rápido un tiro libre para dejar a Dembelé con espacio para libre para avanzar hacia el área de Sevilla. El francés se acomodó y sacó un remate demoledor de larga distancia que pegó en el travesaño y se transformó en el grito del desahogo del Barcelona.

Recién ahí, Sevilla fue para adelante. Entró el chileno Arturo Vidal en su debut, y ya con el chileno en cancha parecía que los de Messi se llevaban la conquista sin grandes angustias. Pero entonces un cierre fallido de Jordi Alba ante una entrada de Aleix Vidal favoreció al delantero, que cuando buscaba la pelota se topó con la salida de Ter Stegen. Iban 44 minutos y era penal para el Sevilla.

Ben Yedder tuvo la gran chance entonces, pero sacó un tiro demasiado anunciado que el arquero alemán controló sin siquiera dar rebote. Ahí se terminó toda la esperanza para el Sevilla y el Barcelona finalmente pudo gritar campeón. En una temporada en la que su gran aspiración es volver a levantar la Champions, por lo pronto ya tiene el primer título entre manos. Para empezar con confianza y para que Messi pueda probar algo dulce después de la amargura que vivió con la Selección en el Mundial.

Clarin

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Después del Mundial, Messi levantó la Supercopa con el Barcelona

Fue 2-1 para los catalanes con goles de Piqué y Dembelé. En el cierre, Ter Stegen contuvo un tiro desde los doce pasos de Ben Yedder.

Lionel Messi volvió al Barcelona y volvió a sonreír. Lejos de la tristeza que vivió en el Mundial de Rusia, en el primer partido oficial tras sus vacaciones Leo hizo un buen aporte para que el Barcelona se impusiera por 2-1 al Sevilla en Marruecos y levantara la Supercopa de España, el primer título de la temporada.

Bien temprano en la final, el VAR volvió a demostrar que llegó no solo para quedarse sino para evitar injusticias. Gracias a su intervención, y como pasó tantas veces en el Mundial de Rusia, una mala intervención del árbitro asistente fue revisada y así Sevilla pudo festejar ante el Barcelona.

Ocurrió a los 8 minutos, cuando Sarabia recibió en buena posición y batió con un tiro cruzado a Ter Stegen. Era el 1-0, pero el asistente levantó la bandera señalando off-side. En la revisión quedó claro que estaba habilitado y entonces el árbitro convalidó finalmente el gol que dejó a los de Messi en desventaja.

El gol cambió, con toda lógica, el libreto del partido. Sevilla abrazó la victoria y se abroqueló en defensa, mientras un Barcelona al que se notaba falto de rodaje trataba de acercarse al arco de Vaclik.

Las escaladas de Dembelé sacudían la modorra, mientras Semedo hacía lo suyo por el lateral derecho y Messi -que asumió como nuevo capitán azulgrana y volvía a competir tras apenas diez días de entrenamientos- hacía su tarea de artesano para encontrar los huecos en la defensa andaluza.

Dentro de ese panorama, una pelota parada de Messi a los 26, que cabeceó Lenglet por arriba, y un remate cruzado de Suárez desde dentro del área que se fue apenas desviado, resultaron las chances más claras para llegar al empate. Barcelona chocaba una y otra vez, pero por otro lado a Sevilla se le volvía una quimera pasar mitad de cancha con la pelota dominada.

Era difícil para los de Banega y Mercado aguantar con ese panorama, habiendo tanto talento del otro lado. Y a los 41 del primer tiempo apareció la gran oportunidad para poner justicia en el marcador: un tiro libre en el borde del área, ideal para la pegada de Messi. La Pulga no lo dejó pasar y buscó el palo del arquero con precisión: la pelota dio en el palo, rebotó en la espalda de Vaclik y quedó servida para que Piqué la empujara al empate.

Aunque el resultado era distinto, el panorama no cambió en el segundo tiempo. Barcelona arrinconó a Sevilla, que refugiado cerca de su arco esperaba agazapado la remota chance de un contraataque. Paradójicamente, en ese contexto la llegada de mayor riesgo fue para el equipo andaluz, con una jugada de sello argentino: un corner de Banega que Franco Vázquez peinó en el primer palo para que la pelota pegara en la parte superior del travesaño.

Justo cuando parecía que el Sevilla estaba más cómodo con el trámite, y con un remate del Mudo Vázquez desde afuera hasta soñó con llevarse todo, apareció el desequilibrio con una jugada espectacular del Barcelona. A los 33, Messi sacó rápido un tiro libre para dejar a Dembelé con espacio para libre para avanzar hacia el área de Sevilla. El francés se acomodó y sacó un remate demoledor de larga distancia que pegó en el travesaño y se transformó en el grito del desahogo del Barcelona.

Recién ahí, Sevilla fue para adelante. Entró el chileno Arturo Vidal en su debut, y ya con el chileno en cancha parecía que los de Messi se llevaban la conquista sin grandes angustias. Pero entonces un cierre fallido de Jordi Alba ante una entrada de Aleix Vidal favoreció al delantero, que cuando buscaba la pelota se topó con la salida de Ter Stegen. Iban 44 minutos y era penal para el Sevilla.

Ben Yedder tuvo la gran chance entonces, pero sacó un tiro demasiado anunciado que el arquero alemán controló sin siquiera dar rebote. Ahí se terminó toda la esperanza para el Sevilla y el Barcelona finalmente pudo gritar campeón. En una temporada en la que su gran aspiración es volver a levantar la Champions, por lo pronto ya tiene el primer título entre manos. Para empezar con confianza y para que Messi pueda probar algo dulce después de la amargura que vivió con la Selección en el Mundial.

Clarin