El discurso del embajador estadounidense, Peter Lamelas, en la reunión de la AmCham, y la extorsión de un funcionario de la embajada contra los directivos de la cooperativa neuquina de luz (CALF), indica una inadmisible intromisión extranjera en los asuntos de nuestro país. El problema no es la relación con Estados Unidos ni la apertura al mundo, sino la posibilidad que una alianza estratégica derive en tutela política. Cooperar no significa obedecer.