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La novia fantasma de Barracas

Una serie de hechos y episodios paranormales ocurren a menudo, más de lo que se cree, en una construcción señorial ubicada en la avenida Montes de Oca de la Capital Federal, un antiguo edificio que fue escenario de diversos hechos trágicos y sangrientos, ocurridos en circunstancias dramáticas a lo largo de su historia.

Sitio. La mansión de la avenida Montes de Oca al 100.
Presencia. La novia fantasma es vista a menudo en la casa.

Por Francisco Villagrán
villagranmail@gmail.com
Especial para El Litoral

El tradicional barrio metropolitano de Constitución es escenario de increíbles hechos paranormales, como los que relatan empleados y colaboradores de una fundación de asistencia a lisiados, que tiene su sede justamente en este edificio de tristes antecedentes. Ellos comentan que allí, un lugar que está ubicado a metros del Hospital Pedro de Elizalde, suceden  extrañas manifestaciones paranormales, como la aparición reiterada del fantasma de una joven, aparentemente ataviada como una novia. Es atribuida a la singular historia del inmueble, a la que contribuyen a enriquecer leyendas de perfil trágico y actividades derivadas de la atención de pacientes víctimas de la poliomielitis que hace 61 años se abatió sobre la ciudad, dejando un tendal de víctimas. Testimonios aseguran que la novia fantasma no es la única aparición, también se ven figuras humanas que aparecen de golpe y así desaparecen.
El lugar en cuestión es también conocido como el Palacio Díaz Vélez, una hermosa construcción que perteneció a los descendientes de un prócer de la Independencia nacional, ubicada en la avenida Montes de Oca al 100 y flanqueada por la ex Casa Cuna y el Hospital María Ferrer, donde hoy funciona la Fundación Vitra. Una de las características de la mansión es que está ornamentada con estatuas de leones, lo cual de alguna manera se relaciona con una de las historias que rondan al palacio de dos plantas.
La Casa de los Leones, como se la conoce también, es uno de los muchos misterios que posee Buenos Aires y allí se funden distintas situaciones que aluden al sufrimiento experimentado por quienes contrajeron poliomielitis en la epidemia que impiadosa castigó a la ciudad en 1956 y que recibían tratamiento en ese edificio en el cual se había establecido una estructura sanitaria para atender los distintos casos de la enfermedad. Y como suele suceder en estos casos, quienes son testigos de inexplicables manifestaciones, prefieren no divulgar los hechos y mantenerse en el anonimato para no involucrarse en eventuales derivaciones, al trascender los terroríficos y extraños episodios que tienen lugar en este inmueble. Pero con el tiempo, todo se sabe y así trascendieron detalles de los fenómenos paranormales que ocurren en este lugar desde hace muchos años.

Una novia del más allá
Uno de los relatos más impactantes de los anónimos trabajadores de la fundación que se animaron a revelar, es quizás la experiencia más terrorífica vivida: se trata del espectro que se presentó ante ellos en varias ocasiones, de una mujer joven vestida como una novia, que tras caminar lentamente, desaparece de golpe en la pared. Pero no es el único hecho extraño que sucede en el edificio donde funciona la fundación: el personal de seguridad que se queda en soledad dentro del edificio, percibe ruidos y conversaciones que no tienen justificación y hasta el sonido de música de una radio, cuando no hay ni un aparato en varios metros a la redonda. Otro testimonio de los vigiladores es que observan cómo una pesada puerta se cierra estrepitosamente, sin que hubiera corriente de aire alguna. También ocurre lo mismo con las ventanas, que sobre todo durante la noche, se abren y cierran solas ante la sorpresa de los guardias nocturnos. Una empleada de la fundación relata que “por las dudas nunca me quedo sola por nada del mundo, sobre todo después de que una vez, delante de mis compañeros de trabajo, algo invisible me tocó fuertemente el brazo.”
La tragedia parece haber sido un denominador común de la mansión, desde su construcción, aunque algunos estudiosos sostienen que no hay datos comprobados de los episodios que circulan a modo de leyenda, la absurda muerte de una bella joven después del increíble accidente que le costó la vida a su novio fue el disparador de todos los fenómenos que actualmente se perciben.
La residencia de Eustaquio Díaz Vélez, hijo del prócer homónimo, fue escenario de una gran celebración para anunciar la boda de su hija Manuela. Pero todo se vino abajo cuando leones verdaderos, que Díaz Vélez había traído de Africa y eran alojados en jaulas ubicadas abajo, a los costados del palacio, se escaparon no se sabe cómo y dieron muerte al joven pretendiente de la bella hija de Díaz Vélez. El gran dolor fue un mazazo para su amada, que no pudiendo resistirlo, poco después se suicidó. Su padre decidió entonces deshacerse de los leones, los hizo matar, pero mandó a hacer estatuas de las fieras, de mármol, que son las que ornamentan la residencia, considerada desde entonces maldita. Otra versión sostiene que la joven se mató al tropezar con su vestido, largo similar al que, según los testigos, luce el espectro de la joven.

La opinión de una psíquica
Alerna Persaldi es una psíquica, investigadora de fenómenos paranormales, que sostiene que el palacio situado en Montes de Oca al 100, reúne “características ideales” para convertirse en un lugar propenso a las manifestaciones paranormales y precisó que todo el barrio de Barracas es una zona proclive para ese tipo de anomalías. Persaldi, que durante años vivió justo en frente del edificio del que aseguran hay fantasmas señaló que “los casos en torno a apariciones y fenómenos extraños en esa casa se comentaron desde siempre” y tenían como base una trágica historia de amor que ocurrió en las primeras décadas del siglo pasado en ese lugar.
Al respecto explicó que “en todo lugar donde se hayan vivido experiencias fuertes o traumáticas, las energías quedan impregnadas y eso es sin duda lo que perciben las personas que afirman ser testigos de apariciones increíbles. Sin ir más lejos, lo que definen como el fantasma de la joven o la sensación de miedo y angustia que experimentan quienes suelen estar dentro de la Casa de los Leones. También que esa energía puede asociarse con el sufrimiento de los pacientes, cuando en esa mansión recibían a los afectados por la parálisis infantil y también con el de los enfermos e internados en los Hospitales Pedro de Elizalde y María de Ferrer, que flanquean a la mansión y posiblemente hayan muerto sufriendo.

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La novia fantasma de Barracas

Una serie de hechos y episodios paranormales ocurren a menudo, más de lo que se cree, en una construcción señorial ubicada en la avenida Montes de Oca de la Capital Federal, un antiguo edificio que fue escenario de diversos hechos trágicos y sangrientos, ocurridos en circunstancias dramáticas a lo largo de su historia.

Por Francisco Villagrán
villagranmail@gmail.com
Especial para El Litoral

El tradicional barrio metropolitano de Constitución es escenario de increíbles hechos paranormales, como los que relatan empleados y colaboradores de una fundación de asistencia a lisiados, que tiene su sede justamente en este edificio de tristes antecedentes. Ellos comentan que allí, un lugar que está ubicado a metros del Hospital Pedro de Elizalde, suceden  extrañas manifestaciones paranormales, como la aparición reiterada del fantasma de una joven, aparentemente ataviada como una novia. Es atribuida a la singular historia del inmueble, a la que contribuyen a enriquecer leyendas de perfil trágico y actividades derivadas de la atención de pacientes víctimas de la poliomielitis que hace 61 años se abatió sobre la ciudad, dejando un tendal de víctimas. Testimonios aseguran que la novia fantasma no es la única aparición, también se ven figuras humanas que aparecen de golpe y así desaparecen.
El lugar en cuestión es también conocido como el Palacio Díaz Vélez, una hermosa construcción que perteneció a los descendientes de un prócer de la Independencia nacional, ubicada en la avenida Montes de Oca al 100 y flanqueada por la ex Casa Cuna y el Hospital María Ferrer, donde hoy funciona la Fundación Vitra. Una de las características de la mansión es que está ornamentada con estatuas de leones, lo cual de alguna manera se relaciona con una de las historias que rondan al palacio de dos plantas.
La Casa de los Leones, como se la conoce también, es uno de los muchos misterios que posee Buenos Aires y allí se funden distintas situaciones que aluden al sufrimiento experimentado por quienes contrajeron poliomielitis en la epidemia que impiadosa castigó a la ciudad en 1956 y que recibían tratamiento en ese edificio en el cual se había establecido una estructura sanitaria para atender los distintos casos de la enfermedad. Y como suele suceder en estos casos, quienes son testigos de inexplicables manifestaciones, prefieren no divulgar los hechos y mantenerse en el anonimato para no involucrarse en eventuales derivaciones, al trascender los terroríficos y extraños episodios que tienen lugar en este inmueble. Pero con el tiempo, todo se sabe y así trascendieron detalles de los fenómenos paranormales que ocurren en este lugar desde hace muchos años.

Una novia del más allá
Uno de los relatos más impactantes de los anónimos trabajadores de la fundación que se animaron a revelar, es quizás la experiencia más terrorífica vivida: se trata del espectro que se presentó ante ellos en varias ocasiones, de una mujer joven vestida como una novia, que tras caminar lentamente, desaparece de golpe en la pared. Pero no es el único hecho extraño que sucede en el edificio donde funciona la fundación: el personal de seguridad que se queda en soledad dentro del edificio, percibe ruidos y conversaciones que no tienen justificación y hasta el sonido de música de una radio, cuando no hay ni un aparato en varios metros a la redonda. Otro testimonio de los vigiladores es que observan cómo una pesada puerta se cierra estrepitosamente, sin que hubiera corriente de aire alguna. También ocurre lo mismo con las ventanas, que sobre todo durante la noche, se abren y cierran solas ante la sorpresa de los guardias nocturnos. Una empleada de la fundación relata que “por las dudas nunca me quedo sola por nada del mundo, sobre todo después de que una vez, delante de mis compañeros de trabajo, algo invisible me tocó fuertemente el brazo.”
La tragedia parece haber sido un denominador común de la mansión, desde su construcción, aunque algunos estudiosos sostienen que no hay datos comprobados de los episodios que circulan a modo de leyenda, la absurda muerte de una bella joven después del increíble accidente que le costó la vida a su novio fue el disparador de todos los fenómenos que actualmente se perciben.
La residencia de Eustaquio Díaz Vélez, hijo del prócer homónimo, fue escenario de una gran celebración para anunciar la boda de su hija Manuela. Pero todo se vino abajo cuando leones verdaderos, que Díaz Vélez había traído de Africa y eran alojados en jaulas ubicadas abajo, a los costados del palacio, se escaparon no se sabe cómo y dieron muerte al joven pretendiente de la bella hija de Díaz Vélez. El gran dolor fue un mazazo para su amada, que no pudiendo resistirlo, poco después se suicidó. Su padre decidió entonces deshacerse de los leones, los hizo matar, pero mandó a hacer estatuas de las fieras, de mármol, que son las que ornamentan la residencia, considerada desde entonces maldita. Otra versión sostiene que la joven se mató al tropezar con su vestido, largo similar al que, según los testigos, luce el espectro de la joven.

La opinión de una psíquica
Alerna Persaldi es una psíquica, investigadora de fenómenos paranormales, que sostiene que el palacio situado en Montes de Oca al 100, reúne “características ideales” para convertirse en un lugar propenso a las manifestaciones paranormales y precisó que todo el barrio de Barracas es una zona proclive para ese tipo de anomalías. Persaldi, que durante años vivió justo en frente del edificio del que aseguran hay fantasmas señaló que “los casos en torno a apariciones y fenómenos extraños en esa casa se comentaron desde siempre” y tenían como base una trágica historia de amor que ocurrió en las primeras décadas del siglo pasado en ese lugar.
Al respecto explicó que “en todo lugar donde se hayan vivido experiencias fuertes o traumáticas, las energías quedan impregnadas y eso es sin duda lo que perciben las personas que afirman ser testigos de apariciones increíbles. Sin ir más lejos, lo que definen como el fantasma de la joven o la sensación de miedo y angustia que experimentan quienes suelen estar dentro de la Casa de los Leones. También que esa energía puede asociarse con el sufrimiento de los pacientes, cuando en esa mansión recibían a los afectados por la parálisis infantil y también con el de los enfermos e internados en los Hospitales Pedro de Elizalde y María de Ferrer, que flanquean a la mansión y posiblemente hayan muerto sufriendo.