La mayor parte de los bares de la capital correntina agotaron las localidades de sus establecimientos para el partido final de la Copa América entre Brasil y Argentina. De forma preventiva, las autoridades decidieron sumar el blindaje de la costanera a los controles habituales.
Luego del triunfo ante Colombia y el pase a la final, bares y restaurantes de la ciudad empezaron a vender las reservas para la fecha final, con una cantidad de localidades reducida en sus establecimientos, debido a las disposiciones de seguridad e higiene establecidas.
En tal sentido, gran parte de los comercios que ofrecieron la televisación del partido entre Brasil y Argentina, anunciaron que las reservas se agotaron incluso un día antes del encuentro, que inició a las 21.
La fuerte demanda no solo se explicó en la expectativa que generó el partido, sino que también se debió a que las reuniones sociales en domicilios particulares están prohibidas.
La amplia concurrencia de los ciudadanos a estos locales del sector gastronómico aumentó la preocupación de las autoridades por el post-partido, ya que la avenida Costanera General San Martín es el escenario habitualmente elegido por los simpatizantes de diversos equipos del fútbol nacional para festejar los triunfos con “caravanas”.
Tal como adelantó El Litoral, las autoridades del Ministerio de Seguridad definieron las acciones preventivas y se blindó tanto la Costanera Sur como la Norte, a la espera del resultado del partido.
Para evitar que los correntinos y correntinas celebren masivamente en espacios públicos, ignorando e incumpliendo las restricciones establecidas por las autoridades para evitar el aumento de contagios por coronavirus, los controles seguirán su modalidad habitual en el resto de la ciudad.
“Se va a blindar la Costanera Norte y la Costanera Sur”, adelantó ayer en la tarde el comisario César Fernández a El Litoral.
“Vamos a estar atentos y estirar el horario lo máximo posible”, detalló el jefe de la Metropolitana de la Policía de Corrientes.
El cierre y vallado de la zona costera se realizó cerca de las 22.00 y se movilizaron aproximadamente 100 efectivos policiales.
Este tipo de acciones se realizan de forma habitual en las fechas festivas de fin de año: el tradicional megaoperativo tiene por fin evitar el tránsito vehicular y el ingreso de personas con bebidas alcohólicas a determinados espacios públicos pero, tras la pandemia, también se busca impedir aglomeraciones de personas.
Fernández además indicó que, en el resto de la ciudad, se continuó con la modalidad habitual de los controles, con todos los efectivos policiales disponibles para evitar la movilidad.
Por otro lado, el titular del Ministerio de Seguridad de Corrientes, Juan José López Desimoni, había indicado en medios radiales que “las reglas no se alteran por un partido” y recordó que el sistema de emergencias 911 se encuentra habilitado para realizar cualquier tipo de denuncias.
“Por más de que quisiéramos festejar, no lo podemos hacer”, finalizó el funcionario. En tal sentido, el horario permitido para circular es la medianoche y, tras ese momento, los ciudadanos que fueron encontrados en la vía pública y no pudieron justificar su presencia fueron llevados a la Escuela de Policías. Pese a estas advertencias, los bares capitalinos obtuvieron un permiso especial de la comuna para mantener abiertas sus puertas hasta la 1.15.
Esta extensión del horario ya fue habilitada el sábado 3, para el encuentro de la selección nacional con la ecuatoriana.