La Empresa Argentina de Navegación Aérea (Eana) instaló un nuevo Sistema de Aterrizaje por Instrumentos (ILS) en el Aeropuerto Internacional Doctor Fernando Piragine Niveyro, de la ciudad de Corrientes, para las aproximaciones a su cabecera de pista 20.
La actualización, enmarcada dentro del Plan de Modernización del Transporte Aéreo que lleva adelante el Ministerio de Transporte de la Nación, que tuvo innovaciones similares en Resistencia así como en Posadas. Significa un importante avance tecnológico que eleva la previsibilidad de las operaciones y asegura un mayor grado de disponibilidad de servicio y, además, De este modo, eleva al aeropuerto capitalino a la categoría II.
Un sistema ILS consiste en un conjunto de transmisores terrestres que emiten señales que guían a las aeronaves en su descenso hacia la pista de aterrizaje, siendo de gran utilidad por su precisión y seguridad, sobre todo en escenarios de visibilidad reducida.
El aeropuerto elevará su categoría al incorporar un nuevo sistema de aterrizaje
La instalación del nuevo equipo incluyó el cambio de todas las antenas, la construcción de nuevas bases de hormigón y la sustitución de las casetas protectoras. El nuevo sistema incorpora además un transmisor de señales DME, gracias al cual las tripulaciones que se dirigen hacia o parten desde el aeropuerto, pueden conocer con exactitud su distancia al aeródromo.
Además, se instaló fibra óptica y antenas de radioenlace entre los equipos y la torre de control, lo que otorga robustez y duplicidad al sistema de comunicaciones. Esto permite al personal de control de tránsito aéreo y de servicio técnico llevar un chequeo continuo del funcionamiento del sistema.
Una vez finalizada la instalación y comprobado el funcionamiento de los transmisores y las antenas del nuevo ILS, se procedió a la verificación en la que aviones dotados de equipos especiales de medición realizaron una serie de aproximaciones a la pista para verificar la estabilidad, precisión y calidad de las señales radioeléctricas con las que el sistema guía a las aeronaves. Luego, se realizaron los ajustes necesarios para asegurar la máxima confiabilidad de las señales y dejarlos en servicio.