El proyecto de arte urbano Yurú Chupita, cumplió ayer un año de su creación. En la ciudad de Corrientes intervienen con sus coloridos carteles sobre la cultura regional, realizan murales y también tienen un emprendimiento de ventas. Una de ellas vive en Buenos Aires y llevó el proyecto a esa ciudad. “Queremos visibilizar la riqueza y la dulzura que tiene el idioma guaraní, que está en nuestras raíces por más que a veces no lo identifiquemos”, aseguraron a El Litoral María Silvia Canteros (Emme) y Eliana Alarcón, sus fundadoras.
Canteros es diseñadora de indumentaria y vestuarista de proyectos audiovisuales. También realiza trabajos de dirección de arte y escenografía. Por su parte, Alarcón es estudiante de Diseño Industrial en la UBA, por lo que vive en Buenos Aires. También tienen la colaboración de artistas regionales para realizar algunos proyectos.
En cuanto al nombre, aseguran que “salió medio entre risas, en chiste y finalmente nos convenció”. “Yurú significa boca en guaraní y yurú chupita se usa como frase popular cuando te quedás sin algo o para que alguien se calle. A su vez, yurú, también, al ser boca, está relacionado con la expresión, poder gritarla y comunicarse a través de las palabras”, detallaron.
Alarcón y Canteros dijeron que la intervención “más espontánea” que realizan es la de “pegar afiches en la calle en lugares que nos parezcan que tienen llegada a la gente y que puede interpelarla en su vida diaria”. “Nuestro objetivo es siempre agregarle valor al espacio donde pegamos. Por esto hablamos de revalorización del lenguaje y del espacio público; como si fuera un museo a cielo abierto”. Además, explicaron que realizan proyectos particulares en formato mural y “colaboraciones con otras personas o grupos para producir afiches con algún tipo de mensaje poético”.
“Lo principal para nosotras es mantener presente ese lenguaje de lo autóctono y la belleza que tiene nuestra región”, aseguraron. “El tema principal es nuestra cultura, nuestras vivencias que se expresan en la poética del chamamé, los recuerdos y nuestra esencia correntina”, indicaron. “Las dos nacimos y crecimos en Corrientes en los noventa, por lo que compartimos un imaginario y cosas propias de nuestra generación”, puntualizaron.
Para las artistas, la música también es muy importante. “La poética del chamamé, las sensaciones que transmite escucharlo y cómo te transporta a determinados lugares y momentos. Nos encanta cuando nos escriben diciendo que encontraron un afiche nuestro en alguna pared y lo leen cantando”, resaltaron. Como dato curioso, agregaron que les encanta cuando les escriben para decirles que “al fin van a poder explicarle a alguien que no es de Corrientes lo que significa ‘angá’”.
Comenzaron en julio de 2020, plena cuarentena por la pandemia. “Una en Corrientes y otra en Buenos Aires”, aclaran. “El proyecto surgió gracias a que un día vimos una publicación de una imprenta de Buenos Aires que estaba por cerrar por falta de trabajo y que se dedicaba a hacer carteles tipográficos. Estaba ofreciendo hacer tiradas pequeñas para artistas o emprendimientos”, y que a partir de eso empezaron a darle forma a Yurú Chupita.
Para ambas, el proyecto significa “vandal sentimental”. “Vandal por lo general está relacionado directamente con la destrucción de la propiedad pública. Pero para nosotras es más bien una construcción lineal sobre la nostalgia, el sentimiento y los recuerdos”, explicaron. “Va más allá de lo visual del arte callejero. Yurú recuerda de dónde somos, cómo nos expresamos, lo que nos hermana y lo que jamás podremos dejar por más lejos que nos encontremos de nuestro río, nuestra gente y nuestra tierra, que es el payé que nos acompañará siempre”, concluyeron.
(BDC)