Un grupo autoconvocado de padres del colegio Lengüitas de la Ciudad de Buenos Aires se congregó en la puerta del establecimiento para reclamar que el centro de estudiantes levante la toma que comenzó el lunes. Desde entonces, más de 800 chicos de jardín, primaria y secundaria están sin clases en el colegio de Palermo.
El Lengüitas fue el segundo colegio tomado en el medio de la ola de ocupaciones que inició el Mariano Acosta. Por ahora, la medida de fuerza sigue siendo indefinida y no se avizora una fecha de finalización.
Con ese realidad, un grupo de padres “antitoma” se movilizó a la escuela pidiendo el “inmediato regreso a clases y normalización de la actividad escolar”. Las opiniones de los padres son diversas respecto a los reclamos que motivaron la toma de los alumnos, pero coinciden en cuatro puntos: 1) la toma afecta a niveles que nada tienen que ver con la medida de fuerza; 2) defienden el derecho a estudiar y a la continuidad escolar; 3) creen que tener las escuelas abiertas es la mejor manera de defender la educación pública; 4) quieren que el secundario canalice sus reclamos por otra vía.
“La verdad es que para nuestros hijos y los padres que no estamos de acuerdo con la toma, todo es muy difícil. Los chicos que están tomando el colegio tienen cámaras que los buscan. De parte del gobierno pasa lo mismo y en el medio estamos nosotros, necesitando ser escuchados. Por eso nació esta idea, para visibilizar las voces no escuchadas”, dijo ayer Paola Galgani, una de las madres que participó de la manifestación y que tomó contacto con la prensa metropolitana apostada en el lugar.
(JL)