River Plate despidió ayer a Marcelo Gallardo, en su último partido en el Más Monumental, pero Rosario Central, dirigido por el ex Boca Juniors, Carlos Tevez, le arruinó la fiesta con la gran victoria por 2 a 1, en el partido por la 26ta fecha de la Liga Profesional de Fútbol que ya dejó sin chances al club de Núñez de pelear por el título.
Con un doblete de Alejo Veliz, Central obtuvo una victoria resonante, con la ejecución de un partido inteligente y contundente, en una noche donde la emoción de los hinchas de River estaba puesta en la despedida a Gallardo. El delantero cordobés Matías Suárez descontó para el Millonario en un cierre apasionante donde River tuvo chances de empatar.
River se quedó en 44 puntos y no pudo aprovechar la caída de Boca (48) ante Newell's Old Boys en Rosario. Ya clasificado a la próxima Copa Libertadores, el club de Núñez cerrará su participación ante Racing, de visitante, uno de los equipos que tiene chances de salir campeón.
Central (31) rompió una racha de ocho encuentros sin triunfos, luego de dos caídas y seis empates.
En las tribunas, a medida que el partido se acercaba a su fin, se dedicó a tributar a Gallardo. Un total de 72.000 personas, que llenaron el Más Monumental por 25ta vez consecutiva, despidieron al entrenador cuya gestión de ocho años y medio generó un antes y después en el club a través de títulos y cruces memorables ante Boca.
Banderas, afiches y cánticos tuvieron como destinatario al Muñeco, quien en su ingreso al estadio recibió una bienvenida como nunca antes recibió.
Central también fue inteligente cuando estiró la ventaja. Continuó concentrado y no le dio resquicios a un River desesperado y un tanto perdido que de todas maneras mereció al menos el descuento.
Los minutos finales fueron extensos. Primero por la demora en la salida de un agente de seguridad que se descompuso, luego por dos goles anulado a Central vía VAR (con justicia) y un supuesto penal a Enzo Pérez que no se cobró, más el altercado de Quintero con el árbitro Rapallini, a quien empujó con una actitud antideportiva.
Más allá del dolor por haber quedado afuera de la pelea por el campeonato, el hincha ovacionó a Gallardo, conmovido en su última función en su casa.