Luego del desalojo de las tierras ocupadas en Villa Mascardi, la jueza federal subrogante Silvina Domínguez propuso mantener una escultura de madera “sagrada” para los mapuches denominada rewe, generando duros cuestionamientos de parte de los vecinos que residen en el lugar, muchos de ellos damnificados por el avance de la agrupación Lafken Winkul Mapu.
La magistrada interina ordenó la demolición de las viviendas construidas por las familias que integran esa agrupación e incluso también de otros edificios públicos, para evitar que los mapuches intenten retomar el control de las tierras y con la excusa de que existen serios riesgos de derrumbe de las estructuras.
Sin embargo, en su decisión, exceptuó la escultura de madera – similar a un tótem- que es considerada sagrada por los pueblos originarios. Desde la clandestinidad, los varones que integran la comunidad y que lograron huir durante la diligencia de desalojo, realizaron “un llamado urgente a seguir organizándose, haciendo diferentes acciones de acompañamiento de cuidado del rewe, espacio ceremonial sagrado”. Y admitieron: “Seguimos dispersos y firmes en el territorio”.
(EN)