A horas de uno de los momentos más importantes del fútbol argentino, con el seleccionado nacional disputando ante Francia la final del Mundial Qatar 2022, el campo y la pasión por el fútbol se volvieron a unir. Son dos activos argentinos que a menudo se complementan y cuando pueden expresar todo su potencial son capaces de grandes logros.
La Argentina y Francia mantienen desde hace tiempo una relación comercial cuyo saldo en divisas favorece a nuestro país. Muchos productos del campo argentino se venden en tierra francesa: carne, granos, frutas. Además, hay actividades productivas que miran a Francia como un faro a seguir: lechería, producción de quesos, vitivinicultura, entre otras. Y también hay diferencias, como las discordias sobre el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, al que el proteccionismo francés resiste con el escudo de la defensa del ambiente.
Pero la relación comercial entre ambos países sigue y se institucionalizó con un acuerdo de cooperación firmado en 1964, actualizado por la firma de una declaración de intención en febrero de 2016, durante la visita del presidente de la República Francesa a la Argentina. Según el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), hay hoy más de 200 productos de origen vegetal y animal del campo argentino que se comercializan en Francia y que en muchos casos se utilizan en la elaboración de diferentes recetas. Según la entidad, en lo que va de 2022, en materia de productos de origen animal y vegetal, se certificaron exportaciones argentinas a Francia por un total de 148.692 toneladas. Al respecto, Argentina le importó en lo que va del año más de 7750 toneladas por USD 37 millones y le exportó a Francia más de 500.000 toneladas por más de USD 350 millones de dólares.
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