Los cadáveres de 12 migrantes que habían muerto de frío fueron descubiertos ayer en Turquía, cerca de la frontera griega, anunció el ministro turco de Interior, que acusó a Grecia de ser responsable de esta tragedia.
“Doce de los 22 migrantes expulsados por los servicios de aduana griegos, a los que se les había quitado la ropa y los zapatos, murieron debido al frío”, dijo en Twitter el ministro Süleyman Soylu, publicando imágenes borrosas de los cadáveres.
Los cuerpos de los migrantes fueron descubiertos en la zona del pueblo de Pasakoy, en la frontera entre Turquía y Grecia, indicaron las autoridades de Edirne (nordeste).
Once de las doce víctimas ya estaban muertas cuando las autoridades las localizaron. Otra persona falleció en un hospital local. Algunos parecían tener el torso desnudo, varios no tenían zapatos, y además yacían en un camino enfangado.
Los servicios de aduana greigos les habían quitado sus ropas, aseguró el ministro turco.
(EN)