Un hombre protagonizó un escándalo para evitar que le secuestraran el automóvil en pleno centro capitalino. El conductor no tenía la cédula verde del vehículo y, por dos horas, intentó que no le secuestren el auto.
El test de alcoholemia le dio negativo, pero el problema se presentó cuando le requirieron toda la documentación del vehículo. Ante la faltante de la cédula, los inspectores de Tránsito decidieron secuestrarle el rodado.
El hombre, desesperado, intentó por todos los medios evitar perder su auto. Se arrojó a la calle para impedir que la grúa enganchara el vehículo. Fingió tener problemas de salud.
Después de dos horas debió desistir y aceptar la cruda realidad. Se llevaron su Chevrolet Classic y deberá pagar una multa para retirarlo.
Los gritos pusieron fin a la tranquila mañana comercial en pasaje Agustín González y calle San Juan, en pleno centro de Corrientes.